Al hilo de la liturgia diaria 2021-22

LUNES 8.08.2022
Lunes de la 19a semana del TO, par
Muchos de los israelitas desterrados en Babilonia pensaban que Dios les había abandonado: destruido el templo,
–en el que habitaba la Gloria de Dios–, se había terminado su presencia. La visión de Ezequiel, desterrado con los desterrados, acaba con esta concepción: Dios no es “prisionero” de templos ni de circunstancias históricas, Dios acompaña siempre a su pueblo allí donde esté, allí donde sufre, allí donde se le necesita, allí donde alguien se postra y le adora… Presencia silenciosa, sin fuegos de artificio… Pero presencia que se “ve” con los ojos de la fe y del corazón. Los mismos ojos con los que hay que acercarse a Jesús, revelación de la Gloria de Dios, pero que, al mismo tiempo, por puro Amor suyo, se nos manifestó en la humildad de quien “se hizo uno de tantos”, sometido a los poderes de este mundo (la cruz y los impuestos del evangelio de hoy). Como Ezequiel, “caigamos rostro en tierra” y adoremos.

DOMINGO 7.08.2022
Domingo XIX del TO, ciclo C
En una tierra y en una cultura que no era la suya, vivían los israelitas en Alejandría en el s. I a.C. En aquel contexto no era fácil mantener la fe ni transmitírsela a las nuevas generaciones. El autor del libro de la Sabiduría, al recordar la situación de sus antepasados en Egipto y la obra de liberación que con ellos realizó, –de sus enemigos ya no queda nada–, les exhorta a la perseverancia. Y aquellas dificultades del pueblo judío en Alejandría son hoy también las nuestras en medio de esta cultura que nos toca vivir, por tanto, la exhortación del autor del libro de la Sabiduría vale también para nosotros. El mismo Jesús en el evangelio nos invita a esta perseverancia: «Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas». Tampoco lo tuvieron fácil sus seguidores ni las primeras comunidades cristianas para las que se escribe el evangelio. Así que, quizá, cada uno de nosotros podemos preguntarnos en este domingo: Si Dios viene hoy a mi encuentro, ¿estoy preparado para recibirle? O con las palabras de la carta a los hebreos: ¿Qué cosas buenas hago o qué cosas malas dejo de hacer en coherencia con la fe que profeso?

SÁBADO 6.08.2022
La Transfiguración del Señor
2Pe 1, 16-19; Sal 97(96), 1-2. 5-6. 9; Lc 9, 28b-36
¿Por qué a Pedro, a Santiago y a Juan? ¿Por qué no a los demás? ¡El misterio (y la gracia) de una elección! «Habíamos sido testigos oculares de su grandeza». «Es la voz que nosotros oímos estando en la montaña sagrada». Pero la elección nunca es para sí, sino para dar y compartir… «Hacéis muy bien en prestarle atención como a una lampara que brilla en un lugar oscuro hasta que despunte el día y el lucero amanezca en vuestros corazones». Creemos por la acogida de lo que nos han transmitido los testigos, hasta que también a nosotros el Señor nos regale nuestra propia experiencia de Transfiguración…

VIERNES 5.08.2022
Viernes de la 18a semana del TO, par
Cayó el Imperio Asirio… ¿quién se lo iba a decir? Y parece, además, que toda la crueldad que sembró a lo largo de su historia se vuelve contra él. Para Judá, que había visto desaparecer al Reino del Norte, se abre un tiempo de paz: «He aquí sobre los montes los pies del mensajero que proclama la paz». Pasó Asiria, y Babilonia, y Persia, y Grecia, y Roma… y pasarán los imperios e ideologías actuales a las que estamos sometidos. Tardarán más o menos, pero caerán víctimas de la misma violencia que sembraron. El profeta Nahún nos recuerda que sólo la justicia y el poder de Dios son eternos, que Él es el único que, en última instancia, da «la muerte y la vida». ¡Ojalá tuvieran esto presente muchos de los políticos de nuestro mundo actual y fueran capaces de sentarse en una mesa, con sencillez y humildad, a dialogar! Pero no, prefieren el orgullo y la prepotencia, prefieren seguir actuando como si fueran dioses. ¡Pobres de ellos, y pobres todos! También Jesús, con sus palabras en el evangelio de hoy, nos invita a todos a vivir en esa
sencillez y humildad: «Quien quiera salvar su vida la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará». En cada uno de nosotros está el preguntarnos a qué tenemos “agarrado” el corazón y la vida, en qué o en quién tenemos depositada nuestra confianza.

JUEVES 4.08.2022
Jueves de la 18a semana del TO, par
Como la tenemos cada uno de nosotros, el pueblo hebreo tuvo experiencia y conciencia de su fragilidad e infidelidad ante Dios. En definitiva, de su inclinación al pecado. Pero, al mismo tiempo, de la fidelidad de aquel Dios “suyo” que nunca tiraba la toalla y abría nuevos caminos ante ellos: «Pondré mi ley en su interior y la escribiré en sus corazones…». Sólo en Jesús se cumple plenamente este oráculo de Jeremías y, en nosotros, en la media que, por su Espíritu, estemos unidos a Él. El Pedro del evangelio de hoy que confiesa a Jesús como «el Mesías, el Hijo de Dios vivo» es el que se deja “llevar” por ese Espíritu, mientras que el Pedro que le quiere evitar la cruz al Señor es el que guiado por sus buenas intenciones habla “desde sí mismo”. Quizá sea este nuestro gran pecado, del cual se derivan todos los demás. La figura de un santo cura de Ars, cuya memoria hoy celebramos, que supo abrirse desde su pobreza humana y teológica al Espíritu de Jesucristo, también nos ayuda a comprender esto. El autor del salmo 51(50) consciente de ello le grita al Señor, y nosotros con él: «Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme…».

MIÉRCOLES 3.08.2022
Miércoles de la 18a semana del TO, par
«Con amor eterno te amé, por eso prolongué mi misericordia para contigo». Es bonito, y esponja el corazón, saber y sentir que estas palabras no sólo se las dirige Dios a su pueblo de Israel a través de Jeremías, como una promesa de reconstrucción de la Ciudad Santa y de su Templo, sino también a cada uno de nosotros que, seguramente, hemos vivido algunos sueños rotos y, quizá, también algunas infidelidades recibidas o dadas. «Con amor eterno te amé, por eso prolongué mi misericordia para contigo». ¿Intuyó este misterio de amor fiel para toda la humanidad la mujer cananea del evangelio de hoy? Tal vez sí porque Dios habita en el corazón de cada ser humano, y sintonizar con su “onda” no es cuestión de pertenencias o etiquetas, sino de humildad y de amor. Hasta el propio Jesús parece “derrotado” por la actitud de esta madre sufriente… Que imitemos su ejemplo a la hora de pedir a Dios por las necesidades del mundo y de cuantos nos rodean. También de nuestra propia familia.

MARTES 2.08.2022
Martes de la 18a semana del TO, par
No caigamos en la trampa de pensar y de “vender” que la fe lo soluciona todo. No. La vida no fácil para nadie e, incluso teniendo fe, hay momentos de
«viento contrario, de oleaje y oscuridad…», como los apóstoles en su travesía del lago de Genesaret. Pero la fe proporciona luz (aunque a veces sea algo «fantasmal») en medio de la oscuridad, fuerza en medio de la debilidad, paz en medio de la turbulencia: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!» Los poderosos se abandonan unos a otros cuando el poder desaparece: «Tus amantes te han olvidado, ya no preguntan por ti…»; pero Dios permanece fiel, aunque nosotros le seamos infieles: «Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios». Señor, «realmente tú eres el Hijo de Dios», sana nuestros corazones enfermos. Amén.

LUNES 1.08.2022
Lunes de la 18a semana del TO, par
Y mientras los poderosos se afanan en sus «juegos» de poder (soberbia y muerte), una gran parte del pueblo humilde y pobre, abandonado a su suerte, sufre:
«Tú has roto un yugo de madera… yo haré un yugo de hierro». Pensemos en tantos escenarios de guerra y violencia actuales… Juan el Bautista fue víctima de estos «juegos», pero también, –en el evangelio–, la multitud que sigue a Jesús y es objeto de su compasión. Y así Jesús nos señala el camino a recorrer… el camino de la compasión y de la misericordia. ¿Si por un instante los verdugos se pusieran en el lugar de las víctimas? Pidamos hoy para que, al menos nosotros, a nuestro nivel, lo vivamos así. Amén.

DOMINGO 31.07.2022
Domingo XVIII del TO, ciclo C
El texto de Qohelec en la primera lectura de hoy podría haber sido escrito por muchos de nuestros contemporáneos: una buena casa, un buen sueldo, unas vacaciones en el extranjero, etc. Pero, al final, ¿qué? Por bien que nos vaya, todo se lo llevará el tiempo con la muerte si no es que antes una grave enfermedad trunca nuestra vida: «Necio, esta noche se te va a pedir la vida. Lo que has acumulado ¿de quién será?». Pero, aunque esto tarde en ocurrir, y sólo (que no es poco) sea como una espada de Damocles sobre nuestras cabezas, lo cierto es que, la comodidad, la riqueza, los viajes pagados, etc. no llenan el corazón, al contrario, su apetito es insaciable: cuanto más tienes, más quieres tener; cuanto más haces, más quieres hacer; siempre insatisfechos, siempre desasosegados, siempre vacíos… «Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios». Como nos recuerda hoy san Pablo: «No sigáis engañando unos a otros… y despojémonos, –con la ayuda de la gracia de Dios–, del hombre viejo con sus obras…».

SÁBADO 30.07.2022
Sábado de la 17a semana del TO, par
Sacerdotes, magistrados… Herodes, Herodías… la tristeza (y el vacío) del poder, porque es un poder falso, porque la enfermedad y la muerte nos acechan a todos, también a los poderosos. ¿Qué queda hoy de aquellos sacerdotes y magistrados contemporáneos de Jeremías? ¿Qué queda hoy de Herodes y de Herodías? Y ellos lo sabían, aunque no quisieran reconocerlo, por eso esa tristeza y ese vacío se hacen violencia contra los “buenos”: Jeremías, Juan el Bautista… Contra cuantos nos recuerdan que debemos ser más humildes, que debemos ponernos más en los “zapatos” de los otros, que debemos mirar más a Dios… fuente de la única y verdadera Vida.

VIERNES 29.07.2022
Viernes de la 17a semana del TO, par
Muchos de los contemporáneos de Jeremías estaban tan ciegos que no eran capaces de imaginar la posibilidad que el templo de Jerusalén y su Ciudad Santa pudieran ser un día destruidos. Así que no sólo no le hacen caso, sino que se ceban contra su persona. Jeremías les recuerda que una sociedad sin Dios (por mucho que esté Dios en sus labios y en sus ritos, por muy magníficos y sagrados que sean sus templos) no puede subsistir. Pero tampoco puede subsistir una sociedad que, plegada sobre sí misma, le da positivamente la espalda a Dios convirtiendo al hombre (¿o a los poderosos o a las ideologías de turno?) en dios. Simplemente porque somos finitos y limitados, y aunque todo lo hagamos con la mejor voluntad e intención.
«Mi oración se dirige a ti… que me escuche tu gran bondad… que tu fidelidad me ayude».

Y santa Marta (Lc 10, 38-42)
También Marta, la hermana de María y Lázaro, cuya memoria hoy celebramos, se afanaba con todo su cariño y su mejor voluntad en servir al Señor… y andaba,
–hoy diríamos–, estresada, o quizá todavía más, algo deprimida y vacía… como muchos de nuestros contemporáneos, porque les falta lo esencial: dar el salto en la fe, transcenderse, apoyar su vida no en ellos mismos, sino en Dios. Marta, a ejemplo de su hermana María, acabó comprendiéndolo, por eso es santa Marta. Que ella interceda por nosotros todos para que lo comprendamos y vivamos. Amén.

JUEVES 28.07.2022
Jueves de la 17a semana del TO, par
Ayer, en nuestra reflexión, mencionábamos lo “políticamente incorrecto”. Y, al hilo de las lecturas de este jueves, se nos vienen a la cabeza algunos de esos temas en la actualidad. Por ejemplo, hoy el dolor y el sufrimiento solamente son contemplados como algo negativo a superar (que lo son), pero es políticamente incorrecto contemplarlos como ocasión de maduración y de crecimiento de la persona o del pueblo o la sociedad que los padecen. Jeremías, con su gesto en el taller del alfarero, nos abre a este horizonte de positividad en la negatividad que no es sino un anuncio del misterio de la Pascua del Señor. Otro tema es, -quizá más a nivel personal-, el aceptar la propia vida (también la sociedad y los otros) no como algo perfecto y acabado, sino como esa «red que se echa en el mar y que recoge toda clase de peces». Yo soy valioso y digno de ser amado por ser yo, fulano/a de tal, con mi cuerpo no-10, con mi psicología herida, con mis defectos de carácter y manías… pero también con mis dones y virtudes. Parafraseando las palabras de Jesús en el evangelio podíamos decir: “una persona que se ha hecho discípula de la verdadera felicidad es como… quien va sacando de sí (del tesoro de su vida) lo bueno y no tan bueno, incluso lo malo”. A mirar así la vida nos ayuda la fe en Jesucristo: Él ha dado su vida hasta por el último y más pequeño de los humanos (incluso la última partícula del universo), y Él ha cargado con todo lo malo (el pecado), clavándolo en la Cruz, para ser transformado y resucitado…

MIÉRCOLES 27.07.2022
Miércoles de la 17a semana del TO, par
Humanamente hablando, no fue envidiable la suerte de Jeremías. Políticamente incorrecto sufrió sobre sí el rechazo y la violencia, en primer lugar, de los poderosos de su tiempo. Aún sostenido por la gracia de Dios y por el alimento de la Palabra,
–que el profeta lleva en su corazón como un verdadero tesoro–, el profeta vivió momentos oscuros que le pusieron al borde del desfallecimiento. La figura de Jeremías nos adelanta ya en el tiempo la “oscuridad” de Jesús en Getsemaní… y la oscuridad de toda persona que, en verdad, quiere ser fiel al Señor. Pensemos en los cristianos perseguidos en tantos rincones del mundo, y pensemos en la presión y avasallamiento de lo “políticamente correcto” de nuestras sociedades occidentales… Pensemos… y oremos por ellos y por nosotros: «Líbrame de mi enemigo, Dios mío; protégeme de mis agresores…».

MARTES 26.07.2022
Martes de la 17a semana del TO, par
Dolor de Jeremías, como reflejo del dolor del corazón de Dios, ante el desolador panorama de la Ciudad Santa destruida y el sufrimiento de sus gentes… Dolor, impotencia, reconocimiento de culpa y, desde aquí, un grito al único que de verdad puede escucharlo y acogerlo, a Dios: «¿No eres tú, Señor, Dios nuestro; tú, que eres nuestra esperanza, porque tú lo hiciste todo?» En este mundo nuestro en que la cizaña coexiste con el trigo, en aquella sociedad de Jeremías como en la nuestra, seguiremos asistiendo al doloroso espectáculo de la violencia, de la destrucción, del sufrimiento y de la impotencia. Si, al menos, todo ello nos sirviera para volver nuestro corazón a Dios, para gritarle nuestro dolor y el dolor de nuestros hermanos que sufren… «Socórrenos, Dios, Salvador nuestro… Llegue a tu presencia el gemido del cautivo…» Que no seamos indiferentes al dolor de los demás…

LUNES 25.07.2022
Santiago, apóstol
Hch 4, 33; 5, 12. 27-33; 12, 2; Sal 67(66) 2-3. 5. 7-8; 2Cor 4, 7-15; Mt 20, 20-28
El primer apóstol en dar la vida por el Señor… y eso que, como nos muestra hoy el evangelio, sus anhelos primeros junto al Señor (y los de los otros) no iban por ahí, sino todo lo contrario: sueños de glorias humanas y de poder. Pero, al final, prevaleció su amor al Señor e hizo, con la ayuda de la gracia, un camino interior que le preparó al martirio con la fe de que «quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará con vosotros ante él». Celebrar a Santiago es también recordar el Camino que recorren miles de peregrinos cada año. Es verdad que, a veces, lo hacen por motivos muy distantes de la fe. ¿Pero no fue así con Santiago (y los otros) –como acabamos de recordar– cuando comenzaron a “peregrinar” con Jesús por los caminos de Galilea? El Camino de Santiago es parábola del camino interior que todos estamos llamados a recorrer, desde nuestros sueños/proyectos humanos hasta la Gloria (los sueños de Dios) pasando por la cruz, para que «se vea que una fuerza tan extraordinaria no proviene de los hombres sino de Dios». Pidamos que el Señor nos haga peregrinos y nos sostenga en nuestro necesario peregrinar por los caminos de esta vida…

DOMINGO 24.07.2022
Domingo XVII del TO, ciclo C
«Padre, santificado sea tu nombre…» en mi vida, en mi conducta, por tu gracia. «Venga tu reino…», al menos, que nos aproximemos un poco; y no se trata sólo de las guerras, la violencia de todo tipo, o la miseria y el hambre de muchos, se trata también de mi egoísmo e insolidaridad: no todo lo que me puedo permitir, me lo debo permitir, mientras hermanos nuestros gritan su hambre y su miseria. «Danos cada día nuestro pan cotidiano…», y de vez en cuando, un poco de escasez para que valoremos lo que tenemos, para que no seamos insensibles a los que no tienen lo que nosotros tenemos, para que no se nos encallezca el alma. «Perdónanos nuestros pecados», esos que ya has «clavado en la cruz», esos que yo necesito reconocer para no vivir de mi autosuficiencia, sino de tu misericordia. «Porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación». Que, por tu gracia, así sea. El Padrenuestro no es una oración sin más, es una forma de situarse ante la vida, ante Dios y ante los demás, con fidelidad, con constancia, con humildad, con generosidad…

SÁBADO 23.07.2022
f. Santa Brígida, religiosa; Patrona de Europa
Gál 2, 19-20; Sal 34(33) 2-3. 4-5. 6-7. 8-9. 10-11; Jn 15, 1-8
Como la de tantos santos y santas, la vida de santa Brígida es una vida admirable y nada aburrida: por los diferentes estados y situaciones en que vivió, por los dones especiales de que el Señor la dotó, pero, sobre todo, porque toda esa diversidad quedó unificada y santificada por su fe viva y profunda que el Señor le regaló y que ella acogió y cultivó, estando siempre unida a Cristo «como el racimo a la vid». La contemplación de la pasión del Señor, la vida de piedad y la caridad sostuvieron su fe y la “dieron alas”. Como san Pablo, también ella pudo decir «Estoy crucificada con Cristo; vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí». Que ella interceda por Europa en esta hora que es de «cruz» y de alejamiento de Cristo.

VIERNES 22.07.2022
f. Santa María Magdalena
2Cor 5, 14-17; Sal 63(62) 2. 3-4. 5-6. 8-9; Jn 20, 1-2. 11-18
Oír el propio nombre en labios de otra persona es música que resuena en el propio corazón, y tanto más cuanto mayor es el cariño con que la otra persona lo pronuncia. Tal vez, en el fondo de todas nuestras búsquedas no haya sino un deseo, el deseo de que alguien pronuncie nuestro nombre con un amor tan intenso que nuestra existencia quede transformada, que nuestra existencia quede elevada a esa felicidad que es nuestro anhelo profundo, que nos convirtamos, –como nos dice hoy san Pablo–, en «creaturas nuevas». Seguramente que María Magdalena había escuchado muchas veces su nombre de labios de Jesús, y aquello formaba parte de su vida como de un sueño, pero ninguna como cuando, en medio del dolor y la desolación, junto al sepulcro, lo escuchó de labios del mismo Resucitado: voló el corazón de María, voló su alma, tocó el Cielo, y corrieron sus pies y sus palabras para comunicar a los apóstoles (y a nosotros) lo que ya desbordaba y llenaba de plenitud su existencia… y la nuestra: el misterio de Jesucristo.

JUEVES 21.07.2022
Jueves de la 16a semana del TO, par
Los padres a veces, cuando los hijos no siguen el “rumbo” que ellos hubieran deseado, se culpabilizan… y sufren. ¿Pero no le ha pasado algo parecido a Dios con sus hijos, que somos nosotros? ¡Cuándo amor no correspondido y cuánto dolor rezuma el texto de Isaías en la primera lectura de hoy! ¿Y de las palabras de Jesús en el evangelio: «porque está embotado el corazón de este pueblo»? Dios es perfecto y sin embargo… Nosotros no somos perfectos, así que todavía menos podemos esperar “haber solucionado la vida a los que amamos”. Tal vez, lo que tengamos que aprender es a descubrir, en nuestro dolor por los hijos (y por los que queremos), como un “sacramento” del dolor de Dios por todos nosotros, sus hijos, al mismo tiempo que participamos también de su “mirada positiva” sobre nosotros: ¡Que el dolor no apague la luz que ya brilla ante nuestros ojos… en nuestros hijos! «Bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen». Que así sea.

MIÉRCOLES 20.07.2022
Miércoles de la 16a semana del TO, par
Desde el principio de los tiempos «salió el Sembrador a sembrar». Así podemos decir que todo lo creado es semilla de una realidad que lo sobrepasa. Nada encuentra sentido involucionando sobre sí mismo, sino, al contrario, saliendo de sí mismo, dando la vida para dar vida… Esta realidad adquiere en el ser humano una dimensión nueva porque entra en juego nuestra propia libertad, nuestra propia fragilidad-debilidad humana, pero también la gracia de Dios que nos lleva de la mano, como nos recuerda la vocación de Jeremías en la primera lectura de hoy. Jesucristo es el Sembrador por excelencia porque «por medio de Él fueron hechas todas las cosas», y, al mismo tiempo la Semilla por excelencia porque se sembró en el árbol de la Cruz para que tengamos Vida Eterna. Él nos señala el camino y nos da la gracia para recorrerlo… para sembrarnos…

MARTES 19.07.2022
Martes de la 16a semana del TO, par
Miqueas ejerció su ministerio profético en Jerusalén a finales del s. VIII a.C., tras la caída de Samaría. Hombre de campo, quizá rudo, denuncia con fuerza las incoherencias e injusticias sociales y religiosas de su tiempo. En el final de su libro (el texto que hoy hemos leído), el corazón del profeta se dirige a Dios: si Él no pastorea a su pueblo, si Él no tiene misericordia del mismo… ¿qué sería de ellos? ¿qué sería de nosotros? La respuesta de Dios al clamor de Miqueas es la encarnación del Hijo de Dios, es Jesucristo. Una “respuesta” que desborda el marco de una familia de sangre y de un pueblo (el judío), para abrirse a la humanidad… Por Él todos hemos sido salvados… Gracias.

LUNES 18.07.2022
Lunes de la 16a semana del TO, par
La sed de Dios es el motor que mueve la vida del ser humano (y del mismo universo). Por eso la mayor tragedia del mismo ser humano es la “instalación”, el pensar que ya tiene a Dios “atrapado”, “sabido” y “controlado”. Y en esta trampa no sólo cae quien se abandona en los brazos de los ídolos de “el mundo, el demonio y la carne”, sino también la persona religiosa que cree servir a Dios pero, en realidad, sólo sirve a una caricatura que el mismo se ha “fabricado”. «Aquí hay uno que es más que Jonás… Aquí hay uno que es más que Salomón…», le dice Jesús a los fariseos que quieren obtener de Él un milagro… Y Dios es siempre más de cualquier imagen o idea, sobre todo cuando estas imágenes o ideas están desvinculadas de una vida moralmente coherente… con «el buen camino» que lleva a la salvación.

DOMINGO 17.07.2022
Domingo XVI del TO, ciclo C
Acoger con el corazón, salir del propio «yo» (aún del mejor intencionado) y dejar que el otro (y, a través de él, Dios mismo) tenga una palabra que siempre es de «vida», que da «fruto»… por caminos insospechados. Abrahán y Sara fueron padres a la edad que de solo pensarlo «daba risa». Marta tiene que aprender a «escuchar» antes que a «hacer». Y Pablo, al acoger a Jesús, acoge su Cruz. Cruz que es también puerta de la Gloria para él y para toda la humanidad. La verdadera acogida no es la que intenta «retener» y «agarrar», sino la que siempre está dispuesta a «despedir» (seguramente ¡con dolor!), porque entre la acogida y la despedida, Dios «obra» en el corazón, tanto del que acoge como en el del que es acogido, una «fecundidad» que está más allá de los criterios de este mundo presente. Las personas pasamos, sólo Dios y lo que en Él se sostiene permanecen, y a Él, en última instancia, es a quien se ha de dirigir nuestro corazón.

SÁBADO 16.07.2022
Sábado de la 15a semana del TO, par
En el silencio siguen maquinando maldades… ¡qué actualidad tienen las palabras de un profeta que vivió en el siglo VIII a.C.! Pero también las tienen las palabras que hoy nos recuerdan que el bien se sigue practicando en silencio, sin cámaras de televisión, ni periodistas… como el Siervo de Yahvé, como Jesús, como los santos y santas de todos los tiempos… En el corazón de estos hombres y mujeres, la fe; en su alma, el amor a Jesús; y en su mano, otra mano, la mano de quien nos dio Hombre verdadero a quien era Dios verdadero… la mano de María, a la que hoy en muchos lugares hoy se invoca como reina del monte Carmelo, nuestra señora del Carmen…

VIERNES 15.07.2022
Viernes de la 15a semana del TO, par
Dios miró a Ezequías con misericordia, Jesús miraba a sus discípulos con misericordia… por el contrario, los fariseos (¿sólo los fariseos?) no miran con misericordia. El papa Francisco ha insistido muchísimo sobre la misericordia como el gran signo distintivo de los hijos de la Iglesia. Algunos no han querido entenderlo y, como los fariseos, quieren seguir colocando el legalismo por delante. Pero si Dios no fuese misericordioso con todos, ¿qué sería de nosotros?, ¿qué sería de mí? La misericordia es la fuerza que puso en marcha el misterio de la redención, y es la fuerza que hace que cada mañana puedas empezar una nueva jornada con fuerza, con alegría… a pesar de tus errores, a pesar de tus debilidades…

JUEVES 14.07.2022
Jueves de la 15a semana del TO, par
¿Dónde se ilusionará nuestra vida cuando las ilusiones de este mundo estén agotadas? ¿Dónde encontraremos fuerzas para salirnos de los caminos trillados (y banales, muchas veces) en el que el mundo nos quiere atrapar? ¿Quién nos dará la grandeza de corazón que necesitamos para hacer de nuestra vida algo valioso y hermoso? Y, cuando llegue la pena y la dificultad, ¿dónde descansaremos y sanaremos nuestra alma herida? «Venid a mí –nos dice hoy el Señor– todos los que estáis cansados y agobiados; y yo os aliviaré». E Isaías nos recuerda e invita: «Señor te esperamos… Mi alma te ansía… Tú nos darás la paz… Todas nuestras empresas nos las realizas tú… No trajimos salvación al país… Tu rocío es rocío de luz…»

MIÉRCOLES 13.07.2022
Miércoles de la 15a semana del TO, par
Más allá de lo que ven los ojos y entiende la razón, hay una realidad –podemos decir, más real– que es la que “ve”, sostiene y dirige la “mano” de Dios. Los profetas nos hablan constantemente de esa realidad y, para hacerlo, emplean conceptos y palabras de este mundo, aunque esa realidad, que en el mundo se «refleja», está por encima de este mundo. Y a esta realidad se “accede”, no por el camino de la autosuficiencia –«con la fuerza de mi mano lo he hecho…»–, sino con «un corazón sencillo»… como el de Jesús, como el de María… ¡Danos, Señor, en este día, y siempre, un corazón así!

MARTES 12.07.2022
Martes de la 15a semana del TO, par
Sin una confianza en los otros sería imposible la vida: ¿cómo atravesar el puente que yo no he construido o habitar la casa que no he levantado con mis manos?, ¿cómo comer los alimentos que yo no he preparado o acudir a un médico cuyos conocimientos yo no abarco? Pero porque el ser humano es limitado, imperfecto y, a veces, traicionero, se necesita también una confianza teologal; una confianza, una fe, que sacándonos de nosotros mismos nos abra a la trascendencia. «Si no creéis no subsistiréis», nos dice hoy la primera lectura, y Jesús recrimina a las ciudades de la orilla del lago de Genesaret porque no han creído en él, augurándoles que «pensando escalar el cielo, bajarán al abismo». ¿No es precisamente esto lo que vivimos hoy en este, que se ha creído, autosuficiente occidente?

LUNES 11.07.2022
f. san Benito de Nursia
Pr 2, 1-9; Sal 33, 2-3. 4 y 6. 9 y 12. 14-15; Mt 19, 27-29
Continuando con la reflexión sobre las lecturas de la semana podíamos decir que san Benito es el mejor comentario y testimonio de las de este lunes. Como nos recuerda Benedicto XVI en su catequesis sobre san Benito: «entre los siglos V y VI, el mundo sufría una tremenda crisis de valores y de instituciones, provocada por el derrumbamiento del Imperio Romano, por la invasión de los nuevos pueblos y por la decadencia de las costumbres». Y más adelante: «la obra del santo, y en especial su Regla, fueron una auténtica levadura espiritual, que cambió, con el paso de los siglos, mucho más allá de los confines de su patria y de su época, el rostro de Europa, suscitando tras la caída de la unidad política creada por el Imperio Romano una nueva unidad espiritual y cultural, la de la fe cristiana compartida por los pueblos del continente. De este modo nació la realidad que llamamos “Europa”». Para dejarnos, finalmente, esta invitación: «Al buscar el verdadero progreso, escuchemos también hoy la Regla de san Benito como una luz para nuestro camino. El gran monje sigue siendo un verdadero maestro que enseña el arte de vivir el verdadero humanismo». Lo dejó todo por seguir a Cristo, y obtuvo Todo, más allá de lo humanamente imaginable.

LUNES 11.07.2022
Lunes de la 15a semana del TO, par
Dios, a través del profeta Isaías, se muestra exigente con su pueblo. Y lo mismo Jesús en el evangelio de hoy: «No he venido a traer paz…», «el que ama a su… más que a mí, no es digno de mí». No son exigencias de un Dios frío y lejano, con ganas de fastidiar al personal, al contrario, son las exigencias de un Dios cercano, que nos ama, y que quiere que nosotros, sus hijos, seamos verdaderamente felices. Ya experimentamos en estos momentos a qué nos están conduciendo nuestras sociedades “sin Dios”, o, dicho de otra forma, con los hombres convertidos en dioses. De la cercanía, de la ternura y del Amor de Dios nos hablan esos dos gestos sencillos (a imitar) a los que se refiere Jesús al final de sus palabras: «el que os recibe…», «el que os dé de beber…».

DOMINGO 10.07.2022
Domingo XV del TO, ciclo C
Hoy, como en tiempos de Jesús, como siempre, junto al camino de la vida hay hombres heridos, medio muertos, sin nombre ni apellidos, sin señas de identidad… Pero, hombres y mujeres, que llevan en sí la huella de Dios, que son la imagen visible del Dios invisible… y en los que el mismo Cristo nos espera. El sacerdote y el levita absortos –y seguros– en sus deberes religiosos pasan de largo, pero un odiado samaritano –el odio era mutuo–… ¿Qué pintaba un odiado samaritano en Jerusalén? Seguramente era un hombre en búsqueda, un hombre con “sed”, como aquella samaritana que un día encontraría Jesús junto al pozo de Sicar… Un hombre (o una mujer) que aún sin saberlo se encuentran con Cristo en el hermano pobre y desamparado, porque han dejado hablar a su corazón y lo han escuchado… Ese corazón en el que todos llevamos escrito el mandamiento del Amor –la compasión y la misericordia–, si no lo hemos ahogado con las preocupaciones del mundo o, incluso, con los “deberes” religiosos…

SÁBADO 09.07.2022
Sábado de la 14a semana del TO, par
El cielo se “abre” y el profeta contempla el inefable rostro de Dios. Rostro de Dios, del tres veces Santo, ante el cual se pone de manifiesto la indignidad del profeta y la de su pueblo, pero también la misericordia del mismo Dios. La misericordia de Dios actúa sobre el profeta y así está preparado para anunciarla a aquellos a los que es enviado. ¿Cómo vamos nosotros a anunciar la misericordia de Dios si antes no la hemos experimentado? ¿Qué Dios es el que anunciamos cuando nosotros no hemos pasado antes –como nos dice hoy Jesús en el evangelio–por la experiencia del rechazo y de la persecución, por el abismo de la confianza hasta el extremo y de la fidelidad inquebrantable? Y la primera “persecución” a la que todos estamos sometidos es la de vivir (y anunciar el evangelio) como si sólo fuesen los demás los necesitados de misericordia.

VIERNES 08.07.2022
Viernes de la 14a semana del TO, par
Dos horizontes contrarios dibujan las lecturas de este día. Por un lado, (cf. 1ª lectura), el horizonte señalado por el corazón de Dios, y cuya palabra será la definitiva sobre la vida y la historia: un corazón paciente y tierno, siempre a la espera y dando una nueva oportunidad, siempre invitando a la conversión, a volver a Él… Pero por otro, (cf. evangelio), el horizonte de un mundo agresivo en que la verdad, que es Jesucristo, no es amada y que, por tanto, los que optan por buscar los caminos de Dios son perseguidos… Cada día, en cada encrucijada de nuestro caminar, tendremos que elegir entre uno u otro horizonte, unas veces con más sencillez, otras con mayor dificultad… Que el Señor nos dé la gracia de «no volver a llamar ‘nuestro Dios’ a las obras de nuestras manos».

JUEVES 07.07.2022
Jueves de la 14a semana del TO, par
¡Cuánta ternura rezuma este pasaje de Oseas en la primera lectura de hoy! Y, al mismo tiempo, cuánto dolor: dolor de una “madre” cuyo hijo amado (Israel, yo…) responde con traición a tanto amor. Leamos estas palabras como dirigidas a cada uno personalmente.
Amor y dolor que reflejan cómo es el corazón de Dios, adelantando ya en el tiempo la revelación del misterio de Jesucristo, y que la Iglesia, enviada por Él, tendrá como misión, anunciar hasta el final de los tiempos… con el poder recibido de Dios, con gratitud, con humildad, con sencillez, con respeto hacia las decisiones de los otros, pero, al mismo tiempo, con la convicción de que no hay otro camino de salvación.

MIÉRCOLES 06.07.2022
Miércoles de la 14a semana del TO, par
Cuando en la prosperidad, el corazón no se vuelve agradecido hacia el Señor, y el “bolsillo” generoso hacia el necesitado, la vida se llena de ídolos y “necesidades” que acaban por destruirnos. Así ocurrió con Israel, como constata Oseas en la 1ª lectura de hoy, y como empezamos a constatar nosotros en el derrumbe económico, social y moral que padece occidente. En este contexto el salmo responsorial nos invita: «Buscad continuamente el rostro del Señor». Ese Señor que se nos ha mostrado en Jesucristo y que la Iglesia, sobre las columnas que son los Doce Apóstoles, sigue anunciando al mundo.

MARTES 05.07.2022
Martes de la 14a semana del TO, par
Oseas denuncia la incoherencia entre el culto y la vida. En los templos del Reino del Norte se seguía practicando sacrificios y ofrendas en todo su esplendor, pero esta liturgia no se correspondía con la búsqueda de la justicia en la sociedad ni en las instituciones político-religiosas, empezando por la propia realeza. La perspectiva de esta situación no puede ser más oscura:
«Terminará hecho pedazos el becerro de Samaría», «Deberán retornar a Egipto»… Mirando hoy nuestro mundo con sus guerras, con el flujo incesante de inmigrantes, con millones de refugiados, con la triste realidad del comercio de “carne” humana, etc. etc. sentimos la realidad dolorosa de «la mies abundante y de los pocos obreros» y la necesidad de «pedirle obreros al Señor para su mies». Señor, todos somos un poco ese enfermo que necesita ser curado por Ti…

LUNES 04.07.2022
Lunes de la 14a semana del TO, par
Como la esposa de Oseas traicionó al profeta, así Israel traicionó a su Dios. Oseas recibe de Dios la misión de perdonar a su infiel esposa y de lograr que vuelva al hogar, y esta misión del profeta es también una invitación a Israel para que, abandonando los ídolos, vuelva a Dios, el «esposo» traicionado, en «matrimonio perpetuo». Israel, la humanidad en general, yo en particular seguiremos traicionando, una y otra vez, ese «matrimonio» que sólo Jesucristo sellará definitivamente por su Sí hasta la muerte en la Cruz. En la eucaristía celebramos y renovamos este Sí, y por eso en ella presentamos al Señor y oramos con fe por aquellos que están enfermos (o muertos –cf. evangelio de hoy–), no sólo biológicamente hablando, sino también en su alma.

DOMINGO 03.07.2022
Domingo XIV del TO, ciclo C
El envío de los 72 discípulos, en el evangelio de hoy, no sólo es un paradigma misionero y eclesial, sino también un paradigma profundamente humano. En un mundo que se muestra con frecuencia agresivo, y tanto más cuanto más auténtico eres, las indicaciones de Jesús nos invitan a la sencillez y a la trasparencia, a mostrarnos en lo que somos, sin “disfraces” ni “máscaras”; a ser constructores de paz, no sembradores de discordias y resentimientos; a ser agradecidos y, al mismo tiempo, respetuosos con lo que no compartimos… porque una vida valiosa no es la que se repliega sobre sí misma, sino la que, saliendo de sí misma, se entrega. Además, para el creyente cristiano, esto es más verdad porque nuestros “propios nombres están escritos en el cielo” … y clavados en él con los clavos de la Cruz del Señor, para siempre. Por ello, también nosotros como Pablo, en esa Cruz nos gloriamos y a ella nos unimos, y en ella nos ofrecemos, a través de nuestras propias cruces de cada día.

SÁBADO 02.07.2022
Sábado de la 13a semana del TO, par
Hemos metido y seguimos metiendo el evangelio en esquemas de la religiones paganas: premio-castigo, ayuno-no ayuno, méritos-deméritos, etc. Pero Jesús hoy, en el evangelio, nos recuerda que la fe en él va más allá, que se inserta en el ámbito de la gracia y, por tanto, de la gratitud y de la alegría… del amor recibido, acogido, encarnado y disfrutado. Hasta el profeta Amós, en la primera lectura, todavía en el A.T., nos recuerda que la última palabra sobre Israel no la tienen los desgraciados y dolorosos –y, seguramente, merecidos– acontecimientos históricos, sino el Señor. Y esta es una palabra de salvación: «Aquel día levantaré… repararé… restauraré… la reconstruiré…», y podíamos añadir, sin mérito alguno por su parte, por pura gracia y por puro amor. ¿Vivo yo mi fe en Jesucristo con esa conciencia, con esa fuerza, con esa alegría y gratitud, etc.?

VIERNES 01.07.2022
Viernes de la 13a semana del TO, par
Amós denuncia la injusticia social de su tiempo. Una injusticia que se ceba sobre los pobres, pero que acabará devorando a todos. No se puede sostener lo que no se construye sobre el Bien. Y, atrapado en la injusticia social de su tiempo estaba Mateo. ¿Qué vio Jesús en él para rescatarlo de su puesto de recaudador de impuestos? No lo sabemos, sólo sabemos de su pronta respuesta y seguimiento del Señor. Y seguramente que también, a muchos del entorno de Mateo, su cambio de vida les tocó el corazón… y el bolsillo. Se hicieron más generosos, menos egoístas. Hoy la mirada y la llamada de Jesús se dirige a cada uno de nosotros que vivimos (y participamos) de la injusticia de un determinado sistema político y económico. Los datos de la actualidad son escalofriantes. ¿Qué me pide hoy a mí esa mirada de amor del Señor?

JUEVES 30.06.2022
Jueves de la 13a semana del TO, par
El poder de Dios, –su palabra profética–, desborda al profetismo oficial (Amasías) y desborda el pensamiento de los letrados (cf. evangelio)… Un dios que no nos cuestione nada, un dios sometido a nuestras formas de pensar (a nuestras teologías, ¿ideologías?), un dios que no nos ponga en crisis ni nos desinstale, etc. etc. No es Dios, es una caricatura de Dios… También nosotros como creyentes y las instituciones eclesiales, como el paralítico del evangelio, necesitamos ser constantemente presentados al Señor para que nos perdone, para que nos sane… para que nos envíe, como a Amós.

MIÉRCOLES 29.06.2022
San Pedro y san Pablo, apóstoles
Jesús se cruzó en su camino y el horizonte de sus vidas se transformó. Y si hoy los recordamos y celebramos, no es, respectivamente, por sus hazañas de pescador en los mares de Galilea o de celoso defensor de la ley judía, más bien por lo contrario, pues como bien dice uno de los himnos de la liturgia de las horas de este día: «Cristo tras los dos andaba: a uno tumbó en Damasco, y al otro hirió con lágrimas». Y así, a los dos, los hizo sus testigos ante el mundo… testigos del Señor resucitado, hasta dar su vida por Él. Su fe y su vida entregada por ella, “tejen” y sostiene nuestra fe y abren nuestro corazón a una Esperanza que este mundo, con todo su saber y autosuficiencia, no podrá darnos nunca. Agradecidos y gozosos los celebramos.

MARTES 28.06.2022
Martes de la 13a semana del TO, par
Ser desagradecido… No tomar conciencia de todo lo que le debemos a los demás… No pronunciar nunca un “gracias”… Caminar por la vida con orgullo y autosuficiencia… Es el principio de la propia destrucción. Pero en nuestro mundo occidental muchos caminan así, y muchos legisladores legislan así… Es el ocaso de occidente como, en su día, fue el ocaso (y desaparición) de Israel (cf. 1ª lectura). Para el creyente humilde y sincero toda esta situación es como una gran tormenta que se cierne sobre la barca de la Iglesia, y, como los discípulos, sentimos la necesidad de gritarle al Señor: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!». Y él, en este día, nos responde también como a ellos: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?»… «Señor, guíame/nos con tu justicia».

LUNES 27.06.2022
Lunes de la 13a semana del TO, par
Amós vive una época que es de prosperidad social (para algunos), pero al mismo tiempo de injusticia social y de degradación moral y religiosa, como denuncia hoy la 1ª lectura. Y junto a su denuncia, Amós hace una advertencia: esta injusticia y esta degradación acabarán por volverse contra los que “viven bien”. La destrucción de Israel por parte de los Asirios será el triste cumplimiento de esta profecía. Y es que no se puede sostener lo que no viene de Dios, ni nadie puede dar lo que no tiene. Los reinos de este mundo (y la felicidad que prometen) es siempre efímera, si es que no acaba convirtiéndose en un gran vacío que nos engulle. En este contexto adquieren toda su fuerza las llamadas de Jesús en el evangelio de hoy (y de ayer) a hacer una apuesta radical por él: «Tú, sígueme».

DOMINGO 26.06.2022
Domingo XIII del TO, ciclo C
¡Ay, Señor!, con que facilidad nos dejamos engañar y manipular por sentimientos e ideas, por promesas y “paraísos” de este mundo, por demagogos y manipuladores que nos exprimen y explotan en su beneficio… Cuando, en realidad, lo único que, de verdad, anhela nuestro corazón es a Ti y lo que en Ti se sostiene y fundamenta; cuando no hay otra libertad que la que de Ti brota; cuando no hay otro Amor que el que Tú nos regalas en tu misericordia… Enséñanos, Señor, el camino de la verdadera vida; que nuestra existencia descanse en Ti; que nuestra alegría la reconozcamos en Ti; que te tengamos siempre presente; que seas nuestro horizonte y nuestra esperanza; no nos abandones en las manos de lo que sólo es corrupción… «Tú eres mi Dios».

SÁBADO 25.06.2022
Sábado de la 12a semana del TO, par
Jerusalén acabó siendo destruida por los babilonios: dolor, sufrimiento, reconocimiento de la propia culpa… de los que se hace eco el libro de las Lamentaciones. La desgracia se repetirá siglos más tarde con los romanos… y se sigue repitiendo hoy en otros lugares de nuestro mundo. La condición pecadora del ser humano provoca esta violencia y esta destrucción, de las que, en última instancia, sólo nos podrá salvar aquél que «tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades»: Jesucristo, nuestro Señor. Así que con la fe-humildad del centurión romano, le decimos hoy al Señor: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra y…». Y aquí cada uno podemos poner ante Él, en este día, tantas situaciones y realidades dolorosas de nuestro mundo y propias.

VIERNES 24.06.2022
Sagrado Corazón de Jesús
¿A quién acudiremos cuando las cosas y las teorías de este mundo ya no nos llenan el corazón? ¿A quién acudiremos cuando nuestra alma siente la sed del infinito? ¿En quién nos apoyaremos cuando sentimos que nuestra vida necesita un cambio urgente? ¿Quién nos dará fuerza para sustraernos de la mediocridad que nos envuelve? Etc. etc. La solemnidad del Sagrado Corazón nos invita a “mirar” a quien nos ha amado primero, antes de cualquier merecimiento por nuestra parte… «siendo todavía nosotros pecadores». A quien es plenitud y fuerza, a quien nos busca con constancia, con ternura… con infinito amor.

JUEVES 23.06.2022
Jueves de la 12a semana del TO, par
Hay una forma de alejarse de Dios que es, evidentemente, por el rechazo explícito de todo lo que a Él se refiere. Pero también uno se puede alejar de Dios, aunque tenga su nombre constantemente en los propios labios, por la incoherencia entre la fe y la vida. «No todo el que dice “Señor” …», nos decía hoy Jesús en el evangelio. Esa incoherencia se dio muchas veces en los reyes de Israel y Judá, sordos a la voz de los profetas, y ocasionó la ruina de ambos reinos. Hace unos días la liturgia nos situaba en la destrucción de Israel por parte de los ejércitos Asirios. Hoy la primera lectura nos ha situado en la primera deportación a Babilonia hacia el año 697 a. C. Pero no parece que por ello aprendieran la lección. Y nosotros ¿la hemos aprendido? ¿Es nuestra vida sólida casa construida sobre el Dios de Jesucristo? ¿O es frágil vivienda hecha de conveniencia, manipulación, fanatismo y/o rechazo de Dios?

MIÉRCOLES 22.06.2022
Miércoles de la 12a semana del TO, par
Josías ha pasado a la historia de Judá como uno de sus grandes reyes, aunque, no tanto en lo político como en lo religioso. En su tiempo fue reencontrado el libro del Deuteronomio, como nos narra hoy la 1ª lectura, y emprendió una importante reforma religiosa y del templo de Jerusalén. Josías es, pues, uno de esas personas que, como tantos otros, han comprendido que la vida sin Dios no vale nada, y que ese Dios no se puede reducir a unas palabras bonitas o a un culto llamativo, sino que nos está pidiendo una coherencia de vida… «Por sus frutos los conoceréis», como nos dice Jesús hoy en el evangelio. Señor, que nuestra fe no se quede en palabras y buenas intenciones, que nuestra fe se refleje en nuestra vida. Amén.

MARTES 21.06.2022
Martes de la 12a semana del TO, par
Senaquerib, orgulloso y prepotente, después de haber tomado Israel avanza sobre Judá, piensa que no tardará mucho en tomarla. Pero los planes de Dios son otros bien distintos, los planes de ese Dios con los que él no contaba. Y Senaquerib, diezmado su ejército, e imaginamos que humillado, ha de regresar a su patria donde será asesinado por dos de sus hijos. Y así, como a Senaquerib, a nuestro nivel, nos ocurre a nosotros muchas veces con los planes de nuestra vida: porque son nuestros planes, pero no los planes de Dios; porque hemos perdido el sentido sagrado de la existencia; porque no sabemos mirar con respeto a los demás; porque no sabemos entrar por la puerta estrecha del humilde caminar ante Dios y los demás…

LUNES 20.06.2022
Lunes de la 12a semana del TO, par
La vida nos ha ido enseñando que las personas más críticas con los demás suelen ser las más necesitadas de una autocrítica, de una revisión y replanteamiento de su propia vida que no son capaces o no quieren afrontar. Así pues, sorprenderse a sí mismo con esta actitud “criticona” debería ser una señal de alarma de que algo está mal en la propia vida, que soy yo mismo el primero que tiene que empezar por cambiar. Y esto ocurre no sólo en el mundo, entre los vecinos/as de un pueblo, en la escalera del barrio, o entre los compañeros/as de trabajo, también ocurre en la Iglesia, y aparecen los santurrones/as que no dejan títere con cabeza, empezando por el mismo papa. ¡Líbranos, Señor, de esta tentación!

DOMINGO 19.06.2022
Domingo XII del TO, ciclo C
La travesía del desierto en la Biblia no es sólo un lugar geográfico, es parábola del corazón del hombre en este mundo. «Mi alma está sedienta de ti, mi carne está sedienta de ti», proclamamos hoy en el salmo responsorial. Y la liturgia de este domingo nos dice, esa sed sólo la puede apagar Dios por Jesucristo, «el Mesías de Dios», un Mesías que será “ejecutado” antes de “resucitar”… Y nosotros “accedemos” a él por el camino de la fe. Una fe que se hace oración, sacramento, caridad… pero, sobre todo, se hace camino, siguiendo sus propios pasos hacia el Calvario… con la sed del corazón no saciada, con nuestras búsquedas y nuestros fracasos, con nuestras esperanzas y decepciones…: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga». Quizá sea lo único que podamos poner ante él.

SÁBADO 18.06.2022
Sábado de la 11a semana del TO, par
Dice el refrán que “quien siembra vientos recoge tempestades”. Y así la violencia en la casa de Judá se prolonga en el reinado de Joás, aquel pequeño niño que su tía Josebá salvó de la matanza de posibles aspirantes al trono decretada por Atalía, abuela de Joás. En la primera lectura de hoy, el asesinado Zacarías era primo de Joás e hijo de quien le había salvado la vida, Josebá. «No podéis servir a dos amos», nos dice hoy Jesús en el evangelio. Y así es siempre. Y cuando el amo no es verdaderamente el Señor, el corazón se nos pudre y la vida se nos llena de “bienes, poderes, riquezas, influencias, prestigios, etc.” que nos acaban aplastando –como a Joás–. Señor, libéranos del agobio del presente, y sobre todo del agobio de las “obligaciones” que nosotros mismos nos hemos creado. Señor, que nuestro corazón descanse de verdad en Ti. Amén.

VIERNES 17.06.2022
Viernes de la 11a semana del TO, par
Los intereses políticos o de partido, las ideologías o las frustraciones personales, etc. por delante de las personas y del verdadero bien común. Lo vemos hoy, pero ha sido siempre así. Atalía era hija de Ajab y Jezabel, así que “de tal palo, tal astilla”: viuda del rey Jorán de Judá, al morir el hijo de ambos, el rey Ocozías, no dudó en asesinar a todos los posibles aspirantes al trono para quedarse ella con él. Pero, como hemos escuchado, la violencia por ella desencadenada, acabará por destruirla también a ella, y la dinastía de David, restaurada. Y uno piensa… si nuestros hijos, de niños, sólo ven en su infancia violencia y fealdad y cosificación del ser humano, a través de las pantallas electrónicas, y no sólo de las pantallas, ¿cómo queremos que cuando crecen sean respetuosos y no violentos?, ¿cómo queremos que sean felices, que vivan una vida con un horizonte de plenitud? «No atesoréis tesoros en la tierra… Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz…». Oremos.

JUEVES 16.06.2022
Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, C
El testimonio de una mujer que, con su cesta de la compra, entró en una iglesia a rezar tocó el corazón de Edith Stein en el camino de su conversión. Hoy muchos creyentes, en medio de sus afanes diarios, siguen postrándose de rodillas ante la presencia pobre y humilde, pero real y verdadera de la Eucaristía, que cambia vidas, toca corazones, sostiene en las dificultades y alimenta la caridad. El Dios que se abajó en Belén a la humildad de nuestra carne, –pero aún quedaba la ternura–, siguió abajándose en el Gólgota hasta la muerte como de un malhechor, –pero aún quedaba la piedad–, para terminar presente en un poco de pan y de vino –donde sólo queda la fe… y el amor–.

JUEVES 16.06.2022
Jueves de la 11a semana del TO, par
Elogio de los profetas Elías y Eliseo. Dos profetas que dejaron una profunda huella en la historia del pueblo judío. Quizá el recuerdo haya exagerado sus hazañas, pero, en cualquier caso, no fueron ellos, sino Dios quien, a través de ellos, obró maravillas… Y nos sigue llamando a volver a Él a través del testimonio de hombres y mujeres, sencillos de corazón, pero fuertes en la “lucha”, que han hecho de su vida signo y transparencia de la oración que el mismo Jesús nos enseñó. No se trata, al rezar el Padrenuestro, de repetir puntualmente palabras mágicas, sino de una actitud del corazón, de una gracia a pedir y recibir, de un amor a encarnar… Y tú, ¿cómo rezas el Padrenuestro?

MIÉRCOLES 15.06.2022
Miércoles de la 11a semana del TO, par
Elías llega al final de su vida. Ha cumplido –y sufrido– su misión en la tierra y es arrebatado al cielo –llevado junto a Dios–. Otro profeta, Eliseo, continuará la misión profética… Las personas pasamos, la misión continúa… la misión de llevar el universo, y en particular a los seres humanos, a la plenitud de la Vida y del Amor en Dios… ¡Nosotros, pobres y pecadores, llamados a ser colaboradores de Dios! Ahora bien, siempre con humildad, siempre con su gracia, todo lo demás es secundario… El riesgo de buscarse a sí mismo o de buscar el aplauso de los demás siempre está ahí, incluso en la persona (que se cree) religiosa… De ahí la llamada que hoy Jesús nos hace en el evangelio: que vuestra justicia la vea sólo vuestro Padre del Cielo… ¡no los hombres!

MARTES 14.06.2022
Martes de la 11a semana del TO, par
Si, al menos, por un instante Ajab se hubiese puesto en el lugar de Nabot, si hubiera intentado reflexionar sobre el porqué de su negativa a venderle la viña… Pero no, Ajab sólo se escuchó a sí mismo, y, encima, tuvo al lado quien le dio la razón, la reina Jezabel… Una cadena de violencia se desencadenó, y la primera víctima fue Nabot; pero el mal desencadenado no terminó ahí, como nos recuerda hoy la primera lectura… Cuántas veces en la vida tampoco nosotros medimos el alcance de nuestras palabras o de nuestras acciones, no medimos el daño que hacemos a los demás y nos hacemos a nosotros mismos con nuestra precipitación, con nuestra falta de sensibilidad hacia los demás. Por ello, la liturgia de este día, además de invitarnos a reflexionar sobre estas nuestras conductas, nos recuerda que, en Dios, hay un camino de “reparación”: el arrepentimiento, el pedir perdón y la penitencia. Y Jesús, en el evangelio, nos abre un camino evangélico, no sólo en favor de los “verdugos”, invitándonos a rezar por ellos, sino también para las “víctimas”, porque quien ora, con la gracia de Dios, por los “perseguidores” se sustrae a sí mismo de la espiral de violencia que siempre origina el mal…

LUNES 13.06.2022
Lunes de la 11a semana del TO, par
La historia está llena de ajabs y jezabeles que sólo miran por sus intereses/egoísmos y para los que el ser humano ha perdido toda su dignidad. Y por eso también la historia está llena de nabots que caen víctimas de aquellos. La actualidad de nuestro mundo es triste reflejo de ello, miremos el mundo por donde le miremos… El mundo de los refugiados, a los que recordaremos el próximo domingo, es sólo uno de esas tristes realidades de los nabots de nuestro mundo en estos momentos, y de los ajabs y jezabeles que están detrás. Encomendemos hoy con nuestra oración a aquellos, pero, como nos dice hoy Jesús en el evangelio, no nos olvidemos de estos… entre los cuales también puedo encontrarme yo, por mi forma de vivir, por mi forma de consumir, por mi indiferencia ante ciertos problemas…

DOMINGO 12.06.2022
La Santísima Trinidad, ciclo C
Si intentas pensar la eternidad, –“desde siempre y para siempre, para siempre…”–, una especie de vértigo te arrastrará, porque tú un día naciste y otro morirás, y así con todo lo que te rodea y rodeará. Si intentas pensar la subsistencia, –“antes de que el mundo existiese, y después de que el mundo deje de existir…”–, otro tanto te pasará, porque todo lo que tu alcanzas tiene una existencia otorgada que lleva fecha de caducidad… Sólo cuando de verdad amas, sólo cuando en la belleza de cuanto te rodea te dejas arrastrar, y el bien no dejas de practicar, las puertas de otro “mundo” sientes traspasar, un mundo que es eterno, un mundo que con este presente no terminará, un mundo traspasado de Bondad, Belleza y Caridad, un mundo en el que Dios habita y en el que tú estás llamado a habitar… un “mundo” que es Amor desbordante, un mundo que es Trinidad…

SÁBADO 11.06.2022
Sábado de la 10a semana del TO, par
Decir adiós a los padres, destruir el medio de vida y ofrecérselo a Dios en sacrificio, ponerse en camino… ¿dónde? Donde Dios te lleve, donde pierdas todas tus seguridades humanas… donde Él quiera, cargando con tu cruz que es la Suya, cargando con Su Cruz que da sentido a la tuya… Que tu Sí sea Sí, y que tu no, sea no… lo demás «viene del Maligno», te destruye.

VIERNES 10.06.2022
Viernes de la 10a semana del TO, par
El corazón de Elías está atribulado «porque los israelitas han abandonado Tu alianza», y porque los reyes de Israel lo persiguen. Elías huye hacia el sur y se refugia en el Horeb, el monte de Dios. En el contexto del A.T. cabe pensar que Elías esperaría, desearía una respuesta contundente de Dios “como fuego, como viento huracanado, como terremoto”, pero Dios se le revelará como lo contrario, como brisa suave del atardecer. Estamos ante uno de los momentos claves de la revelación de Dios a la Humanidad: la paciencia y la suavidad de Dios frente a la impaciencia y “contundencia” humana. Este momento que prepara de forma significativa la Encarnación del Hijo de Dios: la respuesta de Dios ante la infidelidad humana no es la violencia, sino la humildad y la entrega. Humildad, entrega… fidelidad que, a su vez, deben presidir (como gracia a pedir constantemente y como objetivo a “luchar”) la vida del cristiano… también en el matrimonio, como nos recuerdan hoy las palabras de Jesús en el evangelio.

JUEVES 9.06.2022
Jueves de la 10a semana del TO, par

Y fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote
Hb 10, 12-23; Sal 39, 6. 7. 8-9. 10. 11; Lc 22, 14-20

A nuestra mentalidad “científica”, atrapada en la inmanencia, le resulta difícil captar la unidad entre lo cósmico y la dimensión personal en la que se “mueve” un profeta: el universo es una gran unidad (en Dios) en la que todo se interrelaciona más allá de la causalidad física. Y así, la victoria de Elías sobre los profetas de Baal, traerá también el final de la sequía. De la misma forma, la persona verdaderamente religiosa, como nos recuerda hoy Jesús en el evangelio, no puede “llevar” por un lado su vida religiosa-piadosa y por otro, su vida “en el mundo”. Al contrario, quien sigue verdaderamente a Jesucristo, recibe de Él una unidad de alma, vida y corazón…

… que tiene en la Eucaristía un “lugar” privilegiado de expresión y de configuración: «Tomad y comed… éste es mi Cuerpo», «Tomad y bebed… ésta es mi sangre». La fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote que hoy celebra la liturgia de la Iglesia en España, nos lo recuerda. Y desde ella nuestro corazón se vuelve agradecido a quien es el centro de nuestra vida y de nuestro corazón (en Él todo se unifica y adquiere luz y sentido), al mismo tiempo, que nos volvemos suplicantes por aquellos que, a nuestro alrededor, están rotos y desarmados por dentro… por aquellos que les falta la unidad esencial en Cristo Jesús que da la fe.

MIÉRCOLES 8.06.2022
Miércoles de la 10a semana del TO, par
Quizá hiera un poco nuestra sensibilidad la violencia que refleja hoy la primera lectura, con el agravante que es ejecutada en nombre de Dios. Pero estamos en otra época y en otra mentalidad… El camino del evangelio (y del amor a los enemigos) ha sido/es un camino largo y no siempre fácil, a todos los niveles, también a nivel personal. Por ello quizá no estaría mal que escucháramos como dirigidas a nosotros las palabras del profeta Elías: «¿Hasta cuándo vais a estar cojeando sobre dos muletas? Si el Señor es Dios, seguidlo; si lo es Baal, seguid a Baal». ¿Cuántos “Baales” tengo yo en mi vida? “Baales” que no sólo tiene quien vive de espaldas a Dios (o en la medida que vive de espaldas a Él), sino también la persona religiosa cuando hace de las mediaciones un fin en sí mismas… un ídolo. Con sus palabras en el evangelio de hoy, Jesús nos invita a vivirlo todo, lo profano y lo religioso, en una plenitud que “no fabricamos nosotros”, sino que la recibimos de Él: ni la dictadura de las leyes ni la dictadura de las no-leyes, sino el amor y la gracia que todo lo llenan e iluminan, acogidos con humildad y gratitud.

MARTES 7.06.2022
Martes de la 10a semana del TO, par
Un profeta perseguido y hambriento, una mujer viuda y pobre. Y donde no había esperanza, Dios cruzará el celo religioso del profeta con la generosidad de la viuda para abrir un camino de salvación. Celo religioso (que no fanatismo) y generosidad, dimensión vertical y horizontal de la fe, anuncio profético del misterio de Cristo, porque allí, donde ambas dimensiones se cruzan, está Cristo crucificado… el Salvador. Hoy, cuando tantas pobrezas y angustias se cruzan en el camino de la humanidad, la liturgia de este día nos invita a volver con autenticidad a lo esencial de nuestra fe: “mirar” a Dios, con amor, con gratitud, con humildad… “mirar” a los demás, con generosidad, paciencia, magnanimidad… Y así ser sal para la tierra, luz para el mundo del único y verdadero Salvador…

LUNES 6.06.2022
Lunes de la 10a semana del TO, par
«Mira el vacío del hombre si tú le faltas por dentro…», leíamos ayer en la secuencia de Pentecostés, y desde aquí contemplaba con dolor la triste realidad de muchos de nuestros contemporáneos. Hoy, al leer las Bienaventuranzas, por el contrario, he tomado conciencia de la LUZ y la FUERZA que la fe ha significado a lo largo de mi vida… Con gratitud elevo mi corazón al Señor en este lunes de Pentecostés, en el que, en muchos lugares, se celebra a la Virgen María como patrona. No en vano ella es la «llena de gracia», –la llena del Espíritu Santo–… A sus manos de madre encomendemos tantos corazones vacíos, dolorosamente vacíos…

DOMINGO 5.06.2022
Pentecostés, ciclo C
El bebé en el vientre de su mamá no la ve, pero ella no por eso deja de estar presente en «todo»: en el alimento y el oxígeno que recibe, en el sonido que le «acuna», en el líquido que le envuelve… y, sobre todo, es el amor que le envuelve. No la ve, pero ella está, y la siente… El Universo es como el «vientre» de Dios para la humanidad. No Le vemos pero Él está presente en todo y en todas partes… incluso en nuestro corazón. Negarlo es un gran engaño. Vivir como si no existiera es autocondenarse a muerte… como hoy, tristemente, nos está ocurriendo. A veces, ante experiencias o estadísticas calamitosas, sobre todo en el mundo de la niñez-adolescencia, podemos leer en los periódicos: «algo estamos haciendo mal». Pero no es cuestión de «hacer» sino de «ser»: o somos en Dios, con Dios y para Dios o, sencillamente —y terriblemente— no somos. ¡Ven Espíritu Santo, apaga nuestra soberbia y «afina» nuestro corazón a Tú presencia!

SÁBADO 4.06.2022
Sábado de la 7a semana de Pascua
El tiempo pascual llega a su final y la liturgia nos deja a Pablo en Roma, a Pedro detrás de Jesús y a Juan con ese misterioso “si yo quiero que se quede hasta que venga”. Tres apóstoles, tres caminos, pero un solo corazón. El corazón transformado —y enamorado— de aquellos que conocieron a Jesucristo, reconocieron en Él la clave de la existencia y del Universo, y a Él (y al anuncio de su Evangelio) consagraron su vida hasta darla por Él. A nosotros, sumergidos en una cultura (?) que muchas veces hace del amor (?) un puro egoísmo, nos resulta difícil identificarnos con el alcance y la hondura de aquella experiencia… ¡Señor, envíanos tu Espíritu, que renueve nuestros corazones!

VIERNES 3.06.2022
Viernes de la 7a semana de Pascua
Pablo ha apelado a Roma y la “maquinaria” del Imperio Romano lo llevará a Roma. Con ello (aunque no sólo con ello) el evangelio será predicado en el corazón del paganismo, y a la larga nos dejará uno de los textos más importantes del Nuevo Testamento: la Carta a los Romanos. Podíamos decir: la “maquinaria” del Imperio al servicio del evangelio… y sin saberlo. Los caminos de Dios… Y Pedro, en el evangelio de hoy, es enfrentado de nuevo a su propia fragilidad: «Cuando eras joven… cuando seas viejo… a donde tu no quieras». Sin la confianza esencial en que todo esté en las manos de Dios, todo se nos desmorona… y nos angustiamos y deprimimos. «Señor, creo, pero aumenta mi fe».

JUEVES 2.06.2022
Jueves de la 7a semana de Pascua
Cuando la fe deja de ser fe y se convierte en ideología o “negocio” de este mundo o “tapadera” de los propios fracasos existenciales o todo esto un poco a la vez, provoca situaciones bochornosas (y violentas) como la de los fariseos y saduceos en la primera lectura de hoy. Tristemente, también en la Iglesia, esto ha existido y existe. Jesús lo sabe y por eso le pide al Padre la unidad de los suyos: «No solo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado». Y nosotros hoy nos unimos a esta oración del Señor.

MIÉRCOLES 1.06.2022
Miércoles de la 7a semana de Pascua
No lo podemos tener todo, no podemos hacer todo, no lo podemos abarcar todo… Tampoco podemos retener a los que amamos. Tarde o temprano, de una forma o de otra, tenemos que decir adiós. Pablo dice adiós a los presbíteros de Éfeso, y Jesús a sus discípulos. Hay dolor y lágrimas, ¡cómo no! Pero, sobre todo, hay eso que hoy nos falta tantas veces a nosotros, la confianza de que por mucho que nosotros queramos a una persona, hay Alguien que la quiere más; que por mucho que la hayamos cuidado, hay Alguien que la ha cuidado (quizá nosotros sólo hayamos sido un instrumento Suyo) y la cuidará más; que por mucho que nos preocupe su futuro cuando nosotros no estemos, hay Alguien en cuyas manos está… Oremos hoy (y siempre) muy especialmente por aquellos que amamos, por aquellos que nos preocupan, por aquellos de los que nos tenemos que separar… y no nos creamos imprescindibles. Imprescindible sólo es Él.

MARTES 31.05.2022
Martes de la 7a semana de Pascua
Pablo se despide de los presbíteros de Éfeso y Jesús de sus discípulos. Dos vidas entregadas, cada uno a su nivel, al servicio del evangelio. Pablo se dirige a Jerusalén donde adivina sufrimientos y persecución, lo mismo que Jesús. Nos quedamos con las palabras de Pablo: «Pero a mí no me importa la vida, sino completar mi carrera y consumar el ministerio que recibí del Señor». No sé si nosotros podemos decir lo mismo. Que la oración de Jesús, —«Padre, te ruego por ellos»—, nos alcance también a nosotros.

LUNES 30.05.2022
Lunes de la 7a semana de Pascua
Como a los discípulos de Jesús, nos pasa también a nosotros, tanto en el camino de la vida como en el de la fe. Hay momentos en que todo nos parece claro, que lo entendemos todo, que sentimos una fuerza que parece que no se va a acabar nunca, pero otros… Otros en que quisiéramos salir corriendo, en que nos parece que todo es oscuro, que en todo nos hemos equivocado… Pero es, precisamente ésta, la hora de mantener el rumbo y firme el timón de la vida y de la fe, fieles a las convicciones profundas. El problema viene hoy para muchos, porque no tienen convicciones profundas y viven sólo al retortero de lo que marcan las modas, los instintos, los impulsos, los que les rodean… ¡Qué necesidad tiene nuestro mundo de valientes e infatigables evangelizadores como Pablo! Roguemos al Dueño de la Viña…

DOMINGO 29.05.2022
7° domingo de Pascua, la Ascensión del Señor, ciclo C
Todo lo que aconteció en los días de la Pasión del Señor y en los días posteriores, con las apariciones del Resucitado, tuvo que ser, para los discípulos, una especie de terremoto interior que no podemos hacernos la menor idea de lo que fue. Y fue precisamente allí, en medio de aquella situación que parecía «acabar» con todo, que los discípulos experimentaron el «nacimiento» de «Algo Completamente Nuevo». La Historia está de tal forma en las manos de Dios que, precisamente, cuando todo parece derrumbarse es que está ocurriendo todo lo contrario: se desmorona los «viejo» lo que no es vida teologal, o no lo es completamente, para que aparezca lo «Nuevo» lo que sí es de Dios, lo que de Él viene y a Él va. La fiesta de la Ascensión del Señor nos invita así a abrirnos al Único que permanece para siempre, en medio de los «derrumbes» del momento presente.

SÁBADO 28.05.2022
Sábado de la 6a semana de Pascua
Tercer viaje misionero de Pablo. Tuvo que ser para él un gran gozo el ver cómo las comunidades cristianas, a pesar de las dificultades, se iban afianzando, y apareciendo nuevos evangelizadores, como Apolo. Experiencia de la gracia, es decir, de la obra del Espíritu en la comunión del Padre y el Hijo. Hoy Jesús no sólo nos invita a «pedir algo al Padre en su nombre», sino que nos asegura «que lo que pidamos en su nombre nos lo dará». Aquí está la fuerza de la evangelización, y la «alegría completa» de una vida. Pero tantas veces ponemos la “fuerza” en no-sé-qué-cosas…

VIERNES 27.05.2022
Viernes de la 6a semana de Pascua
La tarea apostólica de Pablo avanza con dificultades pero, por encima de ellas, con la confianza de que las “riendas” las lleva el Señor: «Muchos en esta ciudad son pueblo mío». Este Señor que nos ha prometido que «vuestra tristeza se convertirá en alegría». Sin esta confianza radical en nuestros trabajos apostólicos todo se nos desmorona, y la amargura y el desencanto nos invaden. Pero lo mismo ocurre con la vida: ¿Qué pintamos en esta vida si nuestra existencia no “descansa” en Dios, en el Dios de Jesucristo? Desgraciadamente, con tanto “respeto” a su libre (?) elección hemos privado a las nuevas generaciones de una “columna” fundamental de su vida. ¿No extrañaremos luego de ciertas “amarguras” y violencias?

JUEVES 26.05.2022
Jueves de la 6a semana de Pascua
No lo podemos abarcar ni retener todo. Crecer, madurar… significa también, aprender a renunciar, –en cierto sentido–, a morir. Y esto pasa a todos los niveles de la persona: biológico, psicológico, afectivo, espiritual… Los discípulos de Jesús tuvieron que renunciar al Jesús histórico para encontrarse con el Cristo resucitado. Y renunciar a las apariciones del Resucitado para recibir el Espíritu Santo: «Vuestra tristeza se convertirá en alegría». En su tarea evangelizadora Pablo, –hoy en Corinto–, se encontró con personas abiertas al “cambio”, dispuestas a crecer en la fe, pero también con otras cerradas y violentas, aferradas a leyes y costumbres. Hoy sigue pasando lo mismo. Pero la violencia es siempre signo de ausencia del Espíritu en el propio corazón, por tanto, signo de fracaso, de Muerte…

MIÉRCOLES 25.05.2022
Miércoles de la 6a semana de Pascua
Ayer por la noche, en una reunión, se nos recordaba con preocupación la baja afiliación a la Iglesia de las nuevas generaciones. En la primera lectura de hoy, Pablo, a pesar del discurso “técnicamente” impecable en el Areópago de Atenas, no parece tener mucho éxito. Mirado desde los números, tampoco podemos decir que Jesús (¡y era Jesús!) tuviera mucho éxito cuando lo vemos morir casi solo en el Calvario. Pero Él sabe bien que la fe no es cuestión de “técnica” sino de gracia y, por ello, antes de morir, promete a sus discípulos el Espíritu «que os guiará hasta la verdad plena». Quizá llevamos mucho tiempo centrados sobre nuestra sabiduría y nuestras técnicas de evangelización, y nos hayamos olvidado un poco de abrirnos cada mañana, desde nuestra pobreza, a quien procede del Padre y del Hijo: “Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu Amor”. Y cuando invocamos a María, ¿no nos hemos olvidado también un poco que ella es, ante todo, la Gran Obra del Espíritu Santo en «la humildad de su esclava»?

MARTES 24.05.2022
Martes de la 6a semana de Pascua
En la cárcel –como si de un nuevo sepulcro se tratase–, cuando la ley de los violentos parece tener la última palabra –como con Jesús–, Pablo y Silas perseveran en la oración –como a la espera de un nuevo Pentecostés–, y éste se produce, y la cárcel tiembla, y el carcelero y toda su familia se convierten. Esta es la fuerza del Espíritu, del Espíritu que Jesús prometió a sus apóstoles y a nosotros, del Espíritu ante el cuál no hay barreras que le detengan… salvo una, la del orgullo y la autosuficiencia humanas. No nos cansemos de pedir este Espíritu en esta hora de la historia… sobre nosotros, sobre la Iglesia, sobre el mundo.

LUNES 23.05.2022
Lunes de la 6a semana de Pascua
«El Señor le abrió el corazón…», «cuando venga el Paráclito… el Espíritu de la verdad… él dará testimonio de mí…». «El cristiano del s. XXI o será místico o no será». «Lidia… adoraba al verdadero Dios…», «desde el principio estáis conmigo…». Luchemos y esforcémonos, en lo poco que podemos, por estar con y adorar al Señor. Y dejemos lo demás a su Espíritu, porque «el Señor ama a su pueblo». ¿O, tal vez, lo habíamos olvidado?

DOMINGO 22.05.2022
6° domingo de Pascua, ciclo C
Como náufragos en medio de la tormenta caminan muchos de nuestros contemporáneos. No les ha faltado el vestido, ni la comida, ni la diversión, ni un capricho… pero perdidos en esa “abundancia” se han olvidado de buscar lo esencial. O mejor, se han olvidado de dejarse encontrar (y modelar) por lo esencial. Eso “esencial” que no está fuera de nosotros, sino dentro: En lo más íntimo de mí mismo , en el santuario de mi corazón, Dios habita en su Espíritu… Él es nuestra fortaleza, nuestra capacidad de amar, nuestra paz, nuestra esperanza… nuestra luz y nuestra gloria. ¡Pongámonos a su escucha!

SÁBADO 21.05.2022
Sábado de la 5a semana de Pascua
La persecución, al menos la incomprensión por parte del mundo, forma parte de nuestra identidad cristiana. Nos lo recuerda hoy Jesús en el evangelio. Y es que la lógica del evangelio no es la lógica del mundo. Pero junto a estos momentos de dificultad en la vida del creyente (y del evangelizador) hay momentos luminosos, habitados por la presencia de Dios, y otros de desconcierto porque el Señor nos lleva donde no pensábamos ir… Señor, tú eres bueno, tu misericordia es eterna, y nosotros somos tuyos, ovejas de tu rebaño, danos la gracia de dejarnos guiar por ti.

VIERNES 20.05.2022
Viernes de la 5a semana de Pascua
Cuántas veces han prevalecido, en nuestras relaciones pastorales, las ideologías, los protagonismos (y narcisismos) personales, las envidias, etc. etc. Así que, luego, no nos extrañe que no hemos sido convincentes para casi nadie. Jesús hoy nos recuerda, una vez más, que el amor “de los unos a los otros como él mismo nos ha amado” ha de estar en la base de nuestras relaciones y acciones eclesiales. Y la primera lectura, con la carta y la comisión que se envía desde Jerusalén a Antioquía, nos da ejemplo de ello. Pidamos perdón por las veces que no ha sido ni es así, y pidamos también la gracia de enmendarnos…

JUEVES 19.05.2022
Jueves de la 5a semana de Pascua
Señor, tú hoy me pides y me regalas «permanecer en tu amor». Tú palabra creadora me abre el camino, pero yo no puedo quedarme de brazos cruzados. El cumplir los mandamientos es mi pequeña (aunque, a veces, difícil) contribución a esta alianza de amor. Y, como regalo añadido, me ofreces tú alegría, no la alegría efímera de los pequeños placeres o satisfacciones del mundo, sino tu gran Alegría, la que es comunión con Dios, presencia del Espíritu, plenitud del Amor… El “concilio de Jerusalén” se resuelve con el testimonio de los apóstoles y el buen juicio de Santiago. Señor, da hoy a tu Iglesia, para el mundo, testigos de tu Alegría y buen juicio a sus pastores.

MIÉRCOLES 18.05.2022
Miércoles de la 5a semana de Pascua
¡Qué pronto le empezamos a poner límites al amor incondicional de Dios! Que si la circuncisión, que si la carne sacrificada o no a los ídolos, que si… y nosotros, seguramente, podíamos seguir añadiendo hoy límites a esta lista. Y es que, como una sombra del pecado original, es decir de nuestro orgullo y autosuficiencia, preferimos pensar (y actuar) como si el amor de Dios dependiese de nosotros y no de su infinita misericordia. Y así nos olvidamos que, lo que nos une a la vid, que es Cristo, no son nuestros méritos (siempre pobres, cuando no, engañosos), sino su gracia y amor infinitos, que acogemos en la fe… Evidentemente, no una fe de catecismo, que se queda en la exterioridad de una doctrina y unos ritos, sino una fe que penetra hasta el fondo del corazón y que hace de nuestra vida respuesta agradecida al Padre, en el Hijo, por el Espíritu Santo.

MARTES 17.05.2022
Martes de la 5a semana de Pascua
Jesús, después de cumplir su misión en este mundo, vuelve al Padre que lo había enviado, y los discípulos, después de su primer viaje apostólico, vuelven a la comunidad de Antioquía (de Siria) que los había enviado. La obra evangelizadora no es la obra de genios o de unos planteamientos técnicamente perfectos, sino la tarea de una Iglesia en comunión. Una comunión que nos inserta, a su vez, en la comunión de amor trinitaria de donde brota la “eficacia” evangelizadora. Eficacia que, no nos equivoquemos, no es según los criterios del mundo, sino del evangelio: «Que hay que pasar mucho para entrar en el Reino», nos dice Pablo. Y Jesús mismo se despide de sus discípulos antes de ser entregado a la muerte. Oremos, ayunemos… ofrezcamos nuestra vida diaria con sus cruces al Señor, para que el evangelio sea, en verdad, buena noticia para tanto corazón roto y vacío como nos rodea.

LUNES 16.05.2022
Lunes de la 5a semana de Pascua
La persecución y los signos del Reino acompañan la predicación de Pablo y Bernabé, como acompañaron la predicación del Señor. Y junto a estos signos, una tentación: la de dejarse atribuir el “honor y la gloria” de los mismos. Pablo y Bernabé reaccionan con rotundidad, pero nosotros no siempre reaccionamos así. Hay un misterio de gracia y de libertad que se nos escapa. Judas pregunta a Jesús por qué ellos han sido elegidos y no el mundo. De nuevo, la libertad y la gracia. Y la respuesta de Jesús no se entretiene en disquisiciones filosóficas, sino que nos invita a amarle… Y es que, en el misterio de la fe (como en el de la vida) hay cosas que nunca comprenderemos si nos quedamos a nivel intelectual. No podemos entender todo en la vida para vivir, no podemos entender todo en la fe para creer… Viviendo, entendemos un poco más la vida; creyendo, entendemos un poco más la fe; y amando, un poco más el Amor, que es la última clave-explicación del misterio de la gracia y de la libertad humanas.

DOMINGO 15.05.2022
5° domingo de Pascua, ciclo C
«(…) Has sido un gran regalo en nuestra vida, porque nos has ayudado a mirar por encima de nuestros límites humanos. (…) Por lo poco que he entendido en estos años solo puedo decirte que el Amor está en el centro de nuestra vida, porque nacemos de un acto de amor, vivimos para amar y ser amados, y morimos para conocer el verdadero amor de Dios. El objetivo de nuestra vida es amar y estar siempre dispuestos a aprender a amar a Dios y a los demás como solo Dios puede enseñarnos. El amor te desgasta, pero es bonito morir gastados como una vela que se apaga cuando ha cumplido su misión. (…) Nosotros hemos amado a tus hermanos (…) y te hemos amado a ti sabiendo que no eras nuestro, que no eras para nosotros. Y así debe ser todo en la vida: lo que tienes no te pertenece nunca, porque es un regalo que Dios te hace para que tú puedas hacerlo fructificar. No te desanimes nunca, hijo mío, Dios nunca te quita nada, si toma algo, es solo porque quiere darte más. (…)» (Cf. Simone Troisi y Cristiana Paccini, «Nacemos para no morir nunca», Ed. Palabra).

SÁBADO 09.05.2022
San Matías, apóstol
Imaginamos que Matías, que había conocido a Judas y visto su traición a Jesús y su dramático final, al ocupar su puesto en el colegio apostólico, tuviera muy presente la gran fragilidad en la que nos movemos los seres humanos: “No te creas más que nadie porque, donde ves a los otros caer, pudiera ser que tú caigas algún día”. Pero, al mismo tiempo, imaginamos que, si Matías ocupa ese puesto estigmatizado por el recuerdo de su predecesor, sería porque él sabe del “gran Amor con que el Señor nos amó”, y que en ese Amor todo lo podemos… hasta lo que nos parece imposible. De la mano del apóstol san Matías, dejemos que el Amor del Señor purifique y sane todo aquello que estigmatiza nuestra vida… propio y ajeno.

VIERNES 09.05.2022
Viernes de la 4a semana de Pascua
El discurso de Pablo en Antioquía termina con las apariciones de Jesucristo resucitado, pero antes está el fracaso, el rechazo… y la muerte. Jesús es el camino, pero un camino que no está rodeado ni de aplausos ni de éxitos. Jesús es la verdad, esa que escuece a los “sabios” y poderosos de este mundo. Jesús es la vida, la vida que brota, no de guardarse a sí mismo, sino de entregarse. Pidamos la gracia de “ser sensatos y de servir al Señor con temor”.

JUEVES 09.05.2022
Jueves de la 4a semana de Pascua
Pablo predica y cuenta una historia. La fe es, ante todo, una experiencia personal y colectiva: Dios que me/nos acompaña en el camino de la vida. Compañía amante y dialogante que llega a su culminación con Jesús. Y Jesús hoy, en el Jueves Santo, nos invita a abrir una ventana en nuestro corazón: el servicio, la entrega de la vida como experiencia luminosa de Dios. Cuando en nuestro mundo occidental todo se enfoca hacia el individualismo y disfrute egoísta de la vida, podemos entender que Dios, y menos el Dios de Jesucristo, esté de moda. ¿Lo está en mí?

MIÉRCOLES 09.05.2022
Miércoles de la 4a semana de Pascua
Ayuno, oración, imposición de las manos… Comienzo del primer viaje apostólico de Pablo, con Bernabé y Juan-Marcos. La comunidad de Antioquía de Siria, que les envía, es consciente de que la evangelización no es “su” obra, sino la obra del Espíritu a través de ellos. Y Jesús, en el fragmento del evangelio que hoy hemos leído, nos muestra su conciencia de que su ser y su obrar no se cierran sobre él mismo, sino que remiten constantemente al Padre. Conciencia de alteridad que, el hombre de nuestras sociedades occidentales, con su (falsa) autosuficiencia ha perdido… también, muchas veces, se ha perdido en la labor pastoral de la propia Iglesia, así que, con la mejor voluntad, erramos el camino.

MARTES 09.05.2022
Martes de la 4a semana de Pascua y San Juan de Ávila, patrono del clero español
«Como la mano del Señor estaba con ellos»… «porque era un hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe»… El evangelio se expande por el testimonio de los testigos, ¡no de los ideólogos, ni de los “técnicos”! Juan de Ávila lo fue, además de “hombre bueno y de fe”, como Bernabé. La mención a la fiesta de la Dedicación del templo pone trasfondo político a la pregunta a Jesús de si Él es el Mesías. Los prejuicios ideológicos de todo tipo nos impiden, muchas veces, como a los oyentes de Jesús, un encuentro verdadero con Él… La vida de oración y el despojamiento, como en Juan de Ávila, nos abren al don de Jesucristo. Él es el primer y más grande “interesado” de que el evangelio llegue a los confines de la tierra…«para que nadie nos arrebate de su mano».

LUNES 09.05.2022
Lunes de la 4a semana de Pascua
Jesucristo, puerta que nos abre a la luz de la vida eterna; redil que nos congrega en la unidad de su Cuerpo, que es la Iglesia; buen pastor que nos mima, abraza, y susurra palabras y caminos de Amor… Jesucristo, el agua de la que mi alma está sedienta… Jesucristo, mirada libre sobre cada uno, que no antepone leyes, ni preceptos, ni ideologías… que nos busca y nos ama allí donde cada uno nos encontremos (judíos o griegos, circuncisos o incircuncisos…)… «¡Envía, Señor, tu luz y tu verdad, que ellas me guíen!».

DOMINGO 08.05.2022
4° domingo de Pascua, ciclo C
Quizá nos resulte hoy lejana, incluso peyorativa, la imagen de Jesucristo como Buen Pastor. Pero, al mismo tiempo, esta imagen nos transmite elementos que no podemos perder en nuestra experiencia cristiana: la necesidad de la escucha, por tanto, de la oración y adoración silenciosa ante Dios con la luz de su Palabra; la revisión constante de nuestra vida cristiana como seguimiento amoroso y humilde del Señor; la confianza del cuidado amoroso de Dios-Padre por cada uno de nosotros; y la esperanza en la Vida Eterna, esa de la que hoy se nos dice en el libro del Apocalipsis que, en ella, «Ya no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el sol ni el bochorno. porque el Cordero (…) los apacentará y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas. Y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos». Es decir, estamos ante la plenitud de la Vida y del Amor: todo aquello que anhelamos y que en este mundo nunca alcanzaremos por bien que nos vaya. Pero como aquellos judíos que, en Antioquía de Pisidia, escuchaban la predicación de Pablo y Bernabé, también nosotros podemos acoger o rechazar esta fe. Que el Buen Pastor nos guíe, y nosotros nos dejemos guiar.

SÁBADO 07.05.2022
Sábado de la 3a semana de Pascua
La expansión de la Iglesia participa del misterio pascual de Cristo: las persecuciones se alternan con momentos de paz como el que hoy nos muestra la primera lectura. Jesús había anunciado esas persecuciones (“a mí me han perseguido, a vosotros os perseguirán”), pero también, los signos y milagros operados por quienes “tuvieran fe como un grano de mostaza”. Fue y seguirá siendo: la Cruz y la Gloria. Y también la cruz y la gloria en cada creyente: el misterio de Dios manifestado en Jesucristo que no cabe en nuestras cabezas, la labor de zapa de las ideologías, el escándalo del dolor de los inocentes, etc. que nos hacen, a veces, dudar; pero también momentos de sincera fe y fuerza creyente: “Señor, sólo tú tienes palabras de vida eterna, ¿a quién, si no a ti, vamos a acudir?”. Repitamos y meditemos estas palabras del Señor… sobre todo cuando nos asalte la tentación de abandonarlo.

VIERNES 06.05.2022
Viernes de la 3a semana de Pascua
Si el Covid no nos ha hecho tomar conciencia de nuestra frágil condición mortal, quizá lo haga ahora esa amenaza de bombas atómicas que tenemos sobre nuestras cabezas. En un momento todos nuestros planes y proyectos, y todo lo que amamos, pueden quedar destruidos para siempre. Ojalá no sea así, pero ojalá, también, esto nos sirva para plantearnos la verdad o las mentiras en que se centra nuestra vida. Pablo se encontró con esa verdad en el camino de Damasco, y pasó de la ceguera a la luz, del fanatismo al apostolado… Esa Verdad que es Jesucristo resucitado, Pan de Vida Eterna, Eucaristía…

JUEVES 05.05.2022
Jueves de la 3a semana de Pascua
“Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado”. La fe es don de Dios: Un hombre, el eunuco, en su sed de Dios, le busca. A otro hombre, testigo de Jesucristo resucitado, a Felipe, Dios lo cruza en su camino. Y de este encuentro surge el milagro de la fe. Pero no siempre todos los corazones son buscadores de Dios, ni todos los creyentes están disponibles para dar testimonio de su fe. En realidad, todos tendríamos que ser, toda nuestra vida, un poco buscadores de Dios y un poco testigos del mismo en esa nuestra búsqueda. Así que, caminemos humildes y agradecidos con la esperanza de la vida eterna, alimentados por el pan vivo bajado del cielo que es Jesucristo, a quien le pedimos mantener nuestra fe viva: búsqueda humilde y agradecida, y testimonio sincero y existencial (no de catecismo).

MIÉRCOLES 04.05.2022
Miércoles de la 3a semana de Pascua
La persecución desatada en Jerusalén, lejos de ser un desastre, se convierte en ocasión de anunciar el evangelio en otros lugares. Y a Saulo, uno de los que incitan esta persecución, le espera también su momento de encontrarse con quien, en definitiva, es el destino de su persecución: Jesucristo resucitado. Quien ha sido entregado a la muerte, “para que no se pierda nada de lo que Me dio, sino que lo resucite en el último día”, sigue venciendo el pecado y la muerte. Y sigue apagando la sed y el hambre que nada ni nadie podrán nunca a apagar. Pero, ¿lo acabamos de creer o seguimos dejándonos engañar?

MARTES 03.05.2022
f. San Felipe y Santiago, apóstoles
1Co 15, 1-11; Sal 18, 2-3. 4-5; Jn 14, 6-14
Desde el “muéstranos al Padre y nos basta” del evangelio de hoy hasta su martirio, Felipe tuvo que recorrer su camino en la fe. También Santiago… y todos. Y Pablo que, en la primera lectura de hoy nos invita a permanecer en la fe en el evangelio de Jesucristo, —“el que nos está salvando”—, también tuvo que hacer el suyo: en la primera lectura de este martes de la tercera semana de Pascua, nos lo muestra como testigo de la lapidación de Esteban, y aprobando esa ejecución. De aquí, hasta su martirio hay un largo camino con Jesús como Camino, Verdad y Vida… El mismo camino que, de una forma u otra, todos estamos llamados a recorrer. Que nunca nos creamos que ya lo sabemos todo de la fe, que ya no tenemos ningún camino que recorrer, ninguna nueva crisis que pasar… para que el evangelio llegue al último confín de la tierra y de nuestro corazón.

LUNES 02.05.2022
Lunes de la 3a semana de Pascua
Leyendo el evangelio de hoy, uno tiene la sensación de que Jesús juega al escondite con las gentes que lo buscan. Quizá, también nosotros, hemos pasado por una experiencia semejante: Jesús no estaba donde lo buscábamos o para lo que le buscábamos o, al menos, no estaba como nosotros lo habíamos imaginado. Y es que el encuentro con Jesús no se sitúa al nivel de lo tangible, visible o abarcable, como si de un objeto se tratase, sino al nivel profundo de la fe y la confianza en quien, estando presente en este mundo, al mismo tiempo, está más allá de este mundo. Quizá podíamos decir que, más que buscarle, lo que tenemos que hacer es dejarnos encontrar por Él… Aunque ese encuentro, como a Esteban, nos lleve por el camino de la incomprensión y hostilidad…

DOMINGO 1.05.2022
3er domingo de Pascua, ciclo C
La barca con los apóstoles y discípulos saliendo a pescar es una imagen de la Iglesia y de su predicación del evangelio “hasta los confines de la tierra” (los 153 peces); pero es también parábola de nuestra propia vida de cada día con sus afanes y trabajos. ¿Y qué tienen que aprender los apóstoles-discípulos (especialmente, Pedro) y qué tenemos que aprender nosotros? Pues que la labor apostólica será eficaz y nuestra vida fecunda, cuando aprendamos la difícil lección de la humildad, cuando aprendamos a poner a Jesús Resucitado, de verdad, en el centro de nuestras vidas: el evangelio de hoy comienza por “el vamos a pescar de Pedro” (infecundo) y termina con las palabras de Jesús a él “otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras”. En medio, un mandato de Jesús (fecundo) y tres preguntas que evocan 3 negaciones… Pobrezas personales y eclesiales que, lejos de dejarnos aplastar por ellas, son ocasión de gracia… Para esto murió y resucitó el Señor…

SÁBADO 30.04.2022
Sábado de la 2a semana de Pascua
En la travesía del lago el viento arrecia y el mar se encrespa, Jesús se acerca a la barca y los discípulos se asustan… En la primera comunidad aparece un conflicto entre los discípulos de lengua griega y los de lengua hebrea… La vida no es una autopista sin curvas, sino una carretera de montaña, por momentos difícil… Y los roces, los conflictos, las crisis… no son un fracaso, sino una oportunidad. Oportunidad de abajarnos para ser más humildes; oportunidad de elevar nuestra oración para descansar nuestra vida, no en nosotros mismos, sino en Dios; oportunidad de crecer en el amor, no por lo que los otros nos aportan, sino por lo que ellos son: hijos de Dios, como nosotros, por los que el Señor ha tenido misericordia y por los que ha dado su vida… «Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros como lo esperamos (y necesitamos) de Ti».

VIERNES 29.04.2022
Viernes de la 2a semana de Pascua

y Santa Catalina de Siena, patrona de Europa.
Las autoridades judías se enfrentan a un fenómeno que les desborda: la, para ellos, secta de los seguidores de Cristo… Los apóstoles de Jesús se enfrentan a una situación ante la que no saben qué hacer: el hambre de aquella multitud que les sigue… Y nosotros también nos encontramos, muchas veces en la vida, en situaciones que nos sobrepasan o nos desbordan. Gamaliel nos deja hoy una invitación a poner nuestra confianza en Dios: «Si su idea y su actividad son cosa de hombres, se disolverá; pero, si es cosa de Dios, no lograréis destruirlos, y os expondríais a luchar contra Dios». Y Jesús nos invita a no cruzarnos de brazos, aunque sea poco lo que nosotros podamos hacer… hagámoslo poniéndolo en sus manos para que él lo bendiga y multiplique. Hoy la Iglesia celebra a una mujer que nos da ejemplo de esto: a santa Catalina de Siena, quien en la sociedad del s. XIV se enfrentó a una situación eclesial difícil con decisión y valentía, y no con su sabiduría ni con sus fuerzas, sino guiada por el amor a Dios y a los hombres. Jesús, en el evangelio de hoy, evita la tentación de ser proclamado rey, y se retira a orar solo. Santa Catalina también se retiraba a orar mientras contemplaba la pasión del Señor…
¿Y yo?

JUEVES 28.04.2022
Jueves de la 2a semana de Pascua
Los apóstoles dan testimonio de Jesús ante el Sanedrín judío, y Juan el Bautista, ante sus propios discípulos. No se trata de una filosofía o de una elucubración personal, se trata de una vivencia, de una experiencia, de un encuentro (y amor) que les cambió la vida (por dentro y por fuera), que les abrió a un Horizonte luminoso, de sentido, de plenitud, de futuro… Una teoría puede cambiar, se puede tomar o dejar, pero una experiencia estará siempre ahí, en tu corazón, en tu vida… sobre todo cuando esa experiencia ha descorrido ante ti el velo de “vida eterna”…

MIÉRCOLES 27.04.2022
Miércoles de la 2a semana de Pascua
«Tanto amó Dios al mundo…». Lo hemos “visualizado” y celebrado en los días del Triduo Pascual. Y este misterio de Amor está ahí para que sea la luz que alumbre nuestros pasos y nuestra vida en todo momento. ¡Vivir del Amor de Dios!, como los apóstoles… y dejarnos liberar por él, también como ellos. Pero, muchas veces, como las autoridades judías, dejamos de lado el Amor de Dios, para dedicarnos a vivir de otras cosas, de otras devociones, de otras leyes… incluso, del miedo a Dios. El resultado, la violencia… contra uno mismo, contra los otros…

MARTES 26.04.2022
Martes de la 2a semana de Pascua
Para un judío, como Nicodemo, era inconcebible que el Mesías, cuando llegase, muriese en una Cruz… Pero así ocurriría: «el Hijo del hombre tiene que ser elevado…». Y es que las ideas que nosotros tenemos de Dios quedan desbordadas y superadas por la propia realidad y manifestación de Dios, del Dios del Amor. Por esto Jesús urge a Nicodemo a “nacer de nuevo”, es decir, a dejarse recrear por el Espíritu. Es ese mismo Espíritu de Jesucristo resucitado el que va forjando las primeras comunidades cristianas: «con un solo corazón… —entre ellos no había necesitados…—»; y el que suscitará santos y apóstoles a lo largo de la historia, como este generoso Bernabé que acompañará a Pablo en alguno de sus viajes apostólicos. Y es ese mismo Espíritu el que nosotros, creyentes, y la propia Iglesia necesita pedir constantemente para dejarnos renacer por Él, en medio de una sociedad y una Iglesia en las que tantas “tradiciones” se nos desmoronan.

LUNES 25.04.2022
Fiesta de san Marcos, evangelista
1Pe 5, 5b-14; Sal 88, 2-3. 6-7. 16-17; Mc 16, 15-20
Final de la primera carta del apóstol Pedro que se recoge en la primera lectura de hoy por dos razones, la primera porque en la despedida de la carta se cita a Marcos, “mi hijo”, y segunda, porque, según la tradición, fue Marcos el que, recogiendo la predicación de Pedro en Roma, escribió el evangelio que lleva su nombre. En cualquier caso, este fragmento nos deja tres invitaciones que hoy pedimos, por intercesión de san Marcos, que se realicen en nosotros: 1) A revestirnos de humildad. 2) A descargar en Dios todos nuestros agobios. y 3) A permanecer en sobriedad de vida y vigilantes. Y en el evangelio, también otro final: el de Marcos, y en él, la misión que Jesús dejó a los Once antes de subir al cielo. Gracias a este mandato y al “poder” que le acompaña, y a personas que. como Marcos, lo consignaron por escrito, el evangelio ha llegado a nosotros. Demos gracias a Dios en este día por esta gracia, por esta luz, por esta fuerza, por esta esperanza…

DOMINGO 24.04.2022
2° domingo de Pascua, ciclo C
Los discípulos de Jesús habían apostado por Él y su proyecto (al menos, tal y como ellos lo habían entendido) y habían fracasado: sentimiento de fracaso, de desilusión y, seguramente, también de culpabilidad porque, cobardemente, en las horas amargas de la pasión, le habían abandonado. Quizá también nosotros, en un momento u otro de la vida, pasamos por momentos así. Momentos que nos pueden hundir para siempre, pero momentos que son también una oportunidad: la de abrirnos en la fe al único “que tiene en sus manos las llaves de la historia” y de nuestra vida. Él nos regala su Paz, como se la regaló a sus discípulos, y nos hace bienaventurados porque “sin haber visto hemos creído”. Renovemos hoy en Él nuestra fe, repitiendo muchas veces: «Señor mío y Dios mío».

SÁBADO 23.04.2022
Sábado de la Octava de Pascua
Las lecturas de este sábado tienen un rasgo en común: el de la incredulidad ante el anuncio de los testigos de Cristo resucitado. Y esta dificultad, que se ha mantenido a lo largo de la historia, hoy se acrecienta porque hemos convertido la explicación científica en uno de los dioses de nuestra cultura occidental. Evidentemente, la Resurrección del Señor escapa a nuestras teorías y aparatos científicos, porque trasciende la Historia, aunque la afecte. Y es verdad que no tenemos acceso a la Resurrección misma del Señor, pero sí a la Vida y el Amor que brotan de ella y que se manifiesta en el mundo a través de los testigos de la fe. María Magdalena pasa de la tristeza al gozo; los apóstoles, de la incredulidad y cobardía, a la fe y a la valentía… ¡Y cuantos testigos-santos han entregado su vida y sus bienes por la causa del evangelio convirtiéndose en heraldos del evangelio “hasta los confines de la tierra”! Fijémonos en ellos, no en teorías más o menos científicas o filosóficas, y, sobre todo, pidamos la gracia de abrir nuestro corazón y nuestra vida para convertirnos nosotros mismos en testigos del Señor Resucitado. Amén.

VIERNES 22.04.2022
Viernes de la Octava de Pascua
Lo había anunciado Jesús y así se cumplirá: «A mí me han perseguido, a vosotros os perseguirán». El camino de Jesús es el camino de la humildad, y ser humildes nos cuesta a todos, pero sobre todo a quienes ostentan cargos del tipo que sea, también en la Iglesia. Pero sin esa necesaria humildad la labor pastoral se hace infecunda: salimos a “pescar”, echamos las redes (a veces, incluso, demasiado sofisticadas), pero las recogemos vacías. También hoy nosotros, como los apóstoles, necesitamos ponernos a la escucha del Señor, aunque no sea fácil reconocerle, y dejarnos alimentar por él… para volver a “llenar las redes”.

JUEVES 21.04.2022
Jueves de la Octava de Pascua
Nos aterrorizamos ante algo desconocido que nos sobrepasa, pero también cuando nos encontramos ante quien somos culpables y nos puede condenar. La reacción de los discípulos de Jesús ante la presencia del resucitado, que nos dice hoy el evangelio «estaban aterrorizados y llenos de miedo», participa de estas dos cosas. Por un lado, está la inefabilidad del misterio ante el que se encuentran, y por otro está su sentimiento de culpa por no haber hecho más por el Maestro, por haber sido cobardes. Pero Jesús insiste en darles su Paz, y en recordarles que «así estaba escrito», y les «abre el entendimiento». También nosotros necesitamos pedir hoy (y siempre) que el Señor nos abra el entendimiento y el corazón para que comprendamos y vivamos de la inefabilidad del misterio de Amor que es su resurrección (y con ella la nuestra, ¡pobres pecadores, amados, perdonados…!).

MIÉRCOLES 20.04.2022
Miércoles de la Octava de Pascua
Camino de Emaús, camino del desencanto, de los sueños no cumplidos… O, quizá mejor, de los sueños cumplidos, pero por caminos que no son los nuestros sino los de Dios… ¿Quién podría pensar que el “fracaso” de Jesús no era un fracaso sino un triunfo, el triunfo del Amor y de la Vida? Discípulos de Emaús somos todos. Discípulos necesitados, como ellos, de que el Señor nos instruya y nos abra el corazón para mirar la vida con Sus ojos y no con los nuestros (necios y torpes)… La hospitalidad (caridad), la Fracción del Pan (Eucaristía), y la vuelta a la Comunidad (Iglesia), son las “puertas” que nos abren el corazón y la vida a la Luz de Jesucristo Resucitado…

MARTES 19.04.2022
Martes de la Octava de Pascua
María llora desconsolada junto al sepulcro de su amado Jesús, como también a nosotros nos ha tocado o nos tocará llorar en la vida. Y, atrapada por el dolor, María no es capaz de reconocer al mismo Señor que está junto a ella y que lleva ya sobre él todo el dolor del mundo… transfigurado. También el de María… y el nuestro. Sólo cuando Jesús pronuncia su nombre, «María», se abre su corazón y reconoce al Señor. Podemos imaginar lo que fue para aquella mujer, de la que el Señor había «expulsado siete demonios», el que Jesús, desde que se cruzó en su vida, la llamase por su nombre… ¡cuánta luz, cuánto sentido, cuánta ilusión, cuánto amor… qué vida transformada! Y, quizá, de aquí surge el que debiera ser el primer punto de todo plan pastoral: “Pronunciar, llamar al otro por su nombre… y hacerlo con amor”. Es el primer “sacramento”.

LUNES 18.04.2022
Lunes de la Octava de Pascua
Hoy el Señor, a través de las mujeres “testigos” de su Vida Resucitada, nos invita a «volver a Galilea». Es decir, a la tierra de nuestros primeros pasos tras Jesús, a nuestras ilusiones, esperanzas y amores primeros, porque «allí le veremos», porque «allí» le experimentaremos como Resucitado.
Con el paso de los años, muchas veces, ante las expectativas no cumplidas y los amores no logrados, el corazón se nos endurece, y nos volvemos escépticos, amargos, críticos…  e, incluso, peor, cínicos. Nos hemos olvidado de que nuestros primeras ilusiones, amores, esperanzas… son la verdad más auténtica de nuestra vida, porque nos “hablan” de esa Tierra Nueva que es Cristo Resucitado, nuestro anhelo más profundo y auténtico, quien, él mismo, pasó antes por la oscuridad y el fracaso…

DOMINGO 17.04.2022
Domingo de Pascua, ciclo C
«Nosotros somos testigos», son las palabras de Pedro en la primera lectura. «Testigos» porque Jesús Resucitado se «ha dejado “ver” a los que Él había designado». Testigos arrebatados por la “locura” de Cristo Resucitado: en Él la Vida ha vencido a la muerte, el Amor al odio, la Valentía a la cobardía… En verdad, «este es el día en que actuó, no los hombres, sino el Señor…». También nosotros, que en el bautismo fuimos edificados, como Iglesia, sobre el cimiento de los apóstoles, hemos sido constituidos testigos de la Resurrección, aunque algunas veces (o muchas) los signos de muerte y oscuridades que se dan en nuestra vida y en nuestro mundo nos hagan difícil creer. Que la gracia de esta Pascua nos haga testigos que buscan los “bienes del Cielo”: el servicio, la bondad, la justicia, la generosidad, la paciencia, el respeto, la paz…

SÁBADO 16.04.2022
Sábado Santo
Un gran silencio envuelve la tierra; un gran silencio y una gran soledad. Un gran silencio, porque el Rey duerme. La tierra está temerosa y sobrecogida, porque Dios se ha dormido en la carne y ha despertado a los que dormían desde antiguo. Dios ha muerto en la carne y ha puesto en conmoción al abismo. Va a buscar a nuestro primer padre como si éste fuera la oveja perdida. Quiere visitar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte. Él, que es al mismo tiempo Dios e Hijo de Dios, va a librar de sus prisiones y de sus dolores a Adán y a Eva. El Señor, teniendo en sus manos las armas vencedoras de la cruz, se acerca a ellos. Al verlo, nuestro primer padre Adán, asombrado por tan gran acontecimiento, exclama y dice a todos: «Mi Señor esté con todos». Y Cristo, respondiendo, dice a Adán: «Y con tu espíritu». Y, tomándolo por la mano, lo levanta, diciéndole: «Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo será tu luz». (De la homilía de un autor antiguo).

VIERNES 15.04.2022
Viernes Santo
Muchas veces nos comportamos ante Dios como niños pequeños que se conducen con miedo a ser juzgados. Quizá sea la herida de la “justicia” del mundo o de una educación demasiado severa. Pero Dios no actúa así, Él carga con las heridas que le infligimos, nos mira con Amor, y las transforma en camino de Vida y Resurrección: «Oh Cruz, te adoramos, oh Cruz, te bendecimos, de ti viene la Vida, de ti la Salvación», y hoy ante esa Pasión y Cruz del Señor, queremos decir: «¡Gracias!». Por eso también en el fracaso, en el dolor, en el sufrimiento… siempre hay Alguien que camina junto a nosotros y lleva nuestros dolores… si le dejamos. ¡Gracias!

JUEVES 14.04.2022
Jueves Santo
La celebración del Jueves Santo nos recuerda que en la Eucaristía “está” la Pasión, Muerte y resurrección del Señor. Que ella es, por tanto, el centro de la Historia y del Cosmos. Que en la Eucaristía está el perdón de nuestros pecados y nuestra salvación. Que la Eucaristía es la fuente de Agua Viva que desde el corazón del misterio trinitario se derrama en mi corazón y en el mundo. Nos empeñaremos en buscar la felicidad por mil caminos, pero no sólo no la alcanzaremos, sino que nos alejaremos de aquella Felicidad que el Señor nos ofrece escondida, ¡pero viva!, en el misterio eucarístico. Cantemos, pues, al (y vivamos del) Amor de los Amores…

MIÉRCOLES 13.04.2022
Miércoles Santo
La traición de Judas me habla hoy de mis propias traiciones. De esos momentos en los que, replegado sobre mí mismo, no me oigo más que a mí. De esos momentos en los que, olvidándome del dolor del mundo, sólo escucho mis propios dolores. Por el contrario, el camino de Jesús es el camino del Siervo. Su centro no está en él, sino en Dios y en los sufrientes, para «escuchar», para «decir una palabra de aliento al abatido», para no sentir su propio dolor… La sociedad actual nos repliega sobre nosotros mismos, y se nos enferma la mente y el corazón, como a Judas. Jesús, en la Semana Santa, nos recuerda que “saliendo” de uno mismo es como la vida florece…

MARTES 12.04.2022
Martes Santo
«En vano me he cansado, en viento y en nada he gastado mis fuerzas». Experiencia de fracaso a la que tarde o temprano se enfrenta todo ser humano. También Jesús, quien no sólo experimenta el rechazo de las autoridades judías, sino que también vive la traición, la negación y el abandono dentro de su grupo de apóstoles. Pero Jesús no huye, no se enfada… deja que la historia siga su curso: «Lo que has de hacer, hazlo pronto». Porque Jesús sabe/vive que «en realidad el Señor defendía su causa, su recompensa la custodiaba Dios», y que su vida, en medio del aparente fracaso, estaba llena de sentido: «Te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra». El sentido de la vida no lo fabricamos nosotros. Es don, gracia, regalo… Y, por ello, las experiencias de fracaso, en las que nosotros tenemos que “disminuir”, son oportunidad para que Dios crezca en nosotros, oportunidad de abrirnos al verdadero Sentido de la vida…

LUNES 11.04.2022
Lunes Santo
Misión del Siervo, misión de Jesús… Gesto de amor gratuito, generoso, desbordante de Dios, en Jesucristo, a la humanidad. María con su derroche de perfume sobre los pies de Jesús lo visibiliza. Y el llenarse toda la casa con el olor de aquel caro perfume, visibiliza también la gracia que brotará de la Pascua de Jesús y que llenará el Universo entero. Al mismo tiempo, el gesto de María nos invita a la gratitud: gratitud a Dios por entregarnos a su Hijo, gratitud a Jesucristo por su entrega, gratitud a la Iglesia (y al Espíritu) porque, de generación en generación, nos ha sido transmitido este Misterio… Misterio de nuestra salvación. En esta Semana Santa, ¡dejemos hablar al corazón!

DOMINGO 10.04.2022
Domingo de Ramos, ciclo C
¿Te has preguntado alguna vez por qué todo el mal y todo el dolor del mundo no han acabado por aplastar a la Humanidad? ¿Por qué seguimos adelante con esperanza, a pesar de todo? Pues porque el Amor, aunque es rechazado y maltratado, no lo podemos aplastar, al contrario, se hace más Amor: su fuerza no está en el hombre, sino en Dios. Es gracia. Así, el abajamiento-fracaso de Jesucristo a los ojos de los hombres es “subida” a los ojos de Dios: la “subida” y el triunfo del Amor de Dios. Y así también, el que “sube” a los ojos del mundo sólo llena su vida de “muletas” en las que apoyarse. Muletas que le hacen autosuficiente, y que acaban por esclavizarle. Pero el que se deja “abajar” (por amor) queda “desnudo” y ligero, capaz de emprender el Vuelo de la Eternidad al que Dios nos llama a todos. Jesucristo nos precedió y nos dio ejemplo. La Semana Santa no termina el Viernes Santo sino el Domingo de Resurrección. ¡Bendito –pues– el que viene en el nombre del Señor!

SÁBADO 09.04.2022
Quinta semana de Cuaresma
Oveja dispersa soy entre los reclamos y “salvadores” del mundo; oveja que necesita ser rescatada y congregada para beber de la única fuente de Agua Viva. Pero, al mismo tiempo, oveja que antepone, aunque sea bienintencionadamente, tantas otras cosas y criterios a ese dejarse rescatar, amar, salvar… Y, así, hoy, como en tiempos de Caifás, Jesús sigue siendo condenado y entregado a la muerte… Muerte que, en la grandeza del Amor de Dios y de su misericordia por nosotros se convertirá, no en castigo, sino en Salvación… ¡Si de verdad comprendiéramos la revolución que significa este misterio!

VIERNES 08.04.2022
Quinta semana de Cuaresma
Jeremías perseguido nos evoca, en este día, a tantos cristianos perseguidos en el mundo actual, simplemente por el hecho de ser cristianos, y ante cuyo dolor, nosotros, muchas veces, nos mostramos indiferentes. Su sangre derramada, como la de Cristo, se convierte, por Él, en gracia y salvación para el mundo. ¡Miseria del corazón del hombre! ¡Grandeza del corazón de Dios! En la Semana Santa celebramos este misterio ante el que, postrados y agradecidos, sólo podemos decir: Jesús, Hijo del Dios vivo, ten piedad y misericordia de mí, pobre pecador, que “tira piedras” en lugar de cantar tus alabanzas.

JUEVES 07.04.2022
Quinta semana de Cuaresma
Abrán se abre en la fe a un futuro que no está en sus manos, sino en las manos de Dios, y esto le cambia la vida… y el nombre: Abrahán. Los judíos tienen también la oportunidad de abrirse, en Jesucristo, a ese futuro (vida, dimensión… gracia) que no está en sus conceptos y forma de entender la fe… pero se cierran sobre ellos mismos y quieren matar a quien les rompe su “seguridad”, a Jesús. Así nos ocurre (o nos puede ocurrir) también a nosotros: que preferimos la “seguridad” de ciertas prácticas religiosas, al “riesgo” del encuentro personal (y desestabilizante) con el Dios de Jesucristo… que siempre nos pide más confianza, más amor, más entrega… menos “seguridad” y menos comodidad.

MIÉRCOLES 06.04.2022
Quinta semana de Cuaresma
Jesús discute con los judíos, y frente a la Vida que aquél ofrece estos oponen conceptos. Necesitamos los conceptos, pero estos nunca pueden agotar el misterio de Dios y, por tanto, de Jesús. Los tres jóvenes arrojados en el horno lo saben… y lo viven. Por ello, confiando en el poder de Dios, —los libre o no los libre de la muerte, porque Él tiene designios que nosotros no conocemos—, se entregan al verdugo… Su fe y entrega será la “salvación” del propio rey, convirtiéndose así en figura de Jesucristo, que entregará su vida hasta la muerte por nuestra Salvación. No dejemos la Semana Santa reducida a imágenes o conceptos, pidamos la gracia de los misterios que en estos días celebramos se hagan vida (y testimonio) en nosotros…

MARTES 05.04.2022
Quinta semana de Cuaresma
El misterioso episodio del estandarte que Moisés levanta en el desierto con la serpiente abrasadora evoca para los cristianos el misterio de Jesucristo quien, elevado sobre la Cruz, no será, como sería en pura lógica humana, causa de condenación, sino de salvación para cuantos crean en él. Estamos, no ante un acertijo abarcable por las lógicas o filosofías de “aquí abajo”, sino ante la inmensidad del misterio de Dios y, por tanto, ante la inmensidad de un misterio que sólo una fe empapada en el amor puede vislumbrar. Pidamos estos “ojos” de la fe para celebrar el misterio de la Pascua del Señor…

LUNES 04.04.2022
Quinta semana de Cuaresma
Cuando la mirada del amor (?) es una mirada que se deja llevar por el deseo y cosifica a la persona amada (?), el amor deja de ser amor para transformarse en violencia que mata. Cuando la mirada de la fe es una mirada interesada que quiere encajar al Señor en sus prejuicios y teorías, domesticándole, la fe deja de ser fe para transformarse en fanatismo que mata. Sin embargo solemos insistir en llamar amor y fe a las “obras de nuestras manos”… La verdadera fe como el verdadero amor convergen hacia la persona de quien es la verdadera Luz del mundo, por tanto, de Aquel que, en los próximos días, en la celebración de su Pasión, Muerte y Resurrección nos muestra el camino del Amor y de la Fe. Pidamos la gracia de abrir nuestra mirada a este misterio que nos sobrepasa… y nos salva. Y dejémonos sobrepasar por él… con confianza, con humildad, con gratitud…

DOMINGO 3.04.2022
Quinto de Cuaresma, ciclo C
En la oscuridad de los judíos desterrados en Babilonia aparece la luz de una promesa, de una esperanza, de “algo nuevo”, de un regreso a su tierra… También la adúltera del evangelio de hoy está sumida en las tinieblas: la vergüenza de haber sido sorprendida en adulterio, las voces desafiantes de los hombres que la llevan a matar, la angustia de la horrible muerte que la aguarda… y, de pronto, “algo nuevo” surge en su camino: un hombre que no grita, que calla y escribe en el suelo… Jesús que derrama su misericordia y su perdón sobre ella. Y todo ello como un anticipo y reflejo de la gran Luz que se derramará sobre el mundo y la historia en la Pascua del Señor. Pablo, en el camino de Damasco, experimentó este misterio de luz y gracia irrumpiendo en la oscuridad de su fanatismo legalista… y su vida quedó transformada. Por eso puede escribir desde la cárcel: “Todo lo considero pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor…”. ¿Puedo decir yo lo mismo que Pablo?

SÁBADO 02.04.2022
Cuarta semana de Cuaresma
Jeremías perseguido y, al mismo tiempo, confiando en la justicia de Dios, es figura de Jesucristo. Sin embargo, entre ellos, hay una gran diferencia: Jeremías busca la venganza de sus enemigos (estamos en el A.T.), mientras que Jesús pedirá el perdón de los suyos. El evangelio de hoy nos muestra la ceguera (¿soberbia?) con la que los enemigos de Jesús buscan su muerte, y al contemplar la escena me doy cuenta que mi corazón se parece más al de Jeremías que al de Jesús. El Amor, tal y como en Jesús se nos revela, será siempre para nosotros una meta a alcanzar, una gracia a pedir… y un subir con Jesús el Calvario de nuestro propio despojamiento.

VIERNES 01.04.2022
Cuarta semana de Cuaresma
El bien y las personas buenas nos molestan en la medida que nosotros hemos decidido tomar otro camino: el camino del no-Bien, es decir, del mal. Y nos molestan porque nos recuerdan cuál es nuestro origen, nuestro ser y nuestro destino, todo eso que en nuestra maldad no queremos ver ni vivir. Y, encima, nos montamos un andamiaje ideológico para justificarnos… y para justificar nuestra “agresión” al bien y a los buenos. Los justos perseguidos durante la persecución griega (cf. 1ª lectura), y todas las persecuciones, y el acoso contra Jesús, el Justo por excelencia (cf. evangelio), nos lo recuerdan. Y hoy, esta persecución, de forma más sutil pero no menos real, continúa en nombre de la libertad, en nombre del progreso… y cada vez hay más infelicidad, más vacío existencial… más suicidios.

JUEVES 31.03.2022
Cuarta semana de Cuaresma
El ser humano quiere tener atrapado a Dios (aunque ese Dios sea el No-dios) y usar de él como de una varita mágica a su servicio, y así se fabrica sus ídolos. El relato de la primera lectura de este día nos recuerda que esos ídolos no sólo son los del mundo, sino que también nuestra forma de vivir la fe puede ser idolátrica. Paradójicamente, cuando Dios se hace visible, muchos no le quieren reconocer, como ocurrió y ocurre con Jesús. Así que, como Moisés intercedió por su pueblo, así necesitamos seguir nosotros orando por nosotros mismos y por el mundo: que no nos abandonemos en manos de los ídolos (que siempre son ídolos de muerte), que dejemos que nuestra fe se purifique constantemente, que la lectura de las Sagradas Escrituras sea una lectura verdadera… que vivamos de la confianza en Dios y no de la “seguridad” (?) de los ídolos…

MIÉRCOLES 30.03.2022
Cuarta semana de Cuaresma
“Alegría del retorno” titula la Biblia de Jerusalén el pasaje de Isaías en la primera lectura de hoy. Alegría por la vuelta a Jerusalén después del Destierro como parábola de la ternura y de la fidelidad de Dios al pecador y a la humanidad en la hora de su muerte: «¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré.» Ternura y fidelidad que se nos ha manifestado en el Hijo en su encarnación y llegará a su máxima expresión en su Pascua. ¡Pero qué difícil aceptar este amor humilde de Dios! Quizá porque Su humildad está pidiendo la nuestra y ¡cuánto nos cuesta ser humildes! Es decir, no llevar cuentas del mal, no hacer acepción de personas, servir con un corazón grande y generoso…

MARTES 29.03.2022
Cuarta semana de Cuaresma
Peor que la parálisis del cuerpo es la parálisis del alma, y el alma la tienen paralizada, no sólo los que, en medio del mundo, viven de espaldas a Cristo, fuente del agua de la vida, sino también quienes en nombre de Dios hacen de la religión una ley, una intransigencia, un poder… Ellos se pierden la belleza de la vida que vence la enfermedad, pero, sobre todo, de la Vida que borra el pecado y transforma la existencia… “Venid a ver las obras del Señor, las maravillas que hace en la tierra”, nos dice el salmo responsorial de hoy. Y la más grande de las maravillas, la Pascua del Señor. Que nos dejemos sanar por ella.

LUNES 28.03.2022
Cuarta semana de Cuaresma
El funcionario real le pide a Jesús que baje a curar a su hijo antes de que se muera. Hay una explicación geográfica para este “bajar”: Caná está más alta que Cafarnaún, que está a la orilla del mar de Galilea. Pero sin darse cuenta, el funcionario está haciendo también una confesión de fe: el del abajamiento del Hijo de Dios por nuestra salvación. Por eso, cuando el evangelista nos dice que el funcionario “iba ya bajando” cuando vinieron a su encuentro los criados para decirle que su hijo estaba curado, nos está hablando de un proceso interior que vive este hombre. De la grandeza humana (?) de ser “funcionario real”, a la humildad de quien no lo puede todo y tiene que “humillarse” ante Jesús. También nosotros tenemos que aprender el difícil camino –abajamiento— de la humildad si queremos participar del cielo nuevo y la tierra nueva que el Señor con su abajamiento nos ha regalado… de su Vida.

DOMINGO 27.03.2022
Cuarto de Cuaresma, ciclo C
Jesús narra la parábola del “Hijo Pródigo” para justificar su conducta con “publicanos y pecadores”. Por tanto, nos habla esta parábola de cómo es el corazón (inabarcable por nosotros) de Dios y de cómo es, en contraste, el corazón humano. El corazón del hijo menor es egoísta, tanto cuando se va cuando regresa busca su interés. Sólo piensa en sí mismo, en ningún momento en el dolor o en la alegría del padre o del resto de la familia. Y el hijo mayor, lo mismo. Aunque ha permanecido en casa toda su vida, su corazón está lejos del corazón del padre. Su buena conducta no es vivida en gratitud, gratuidad y generosidad sino como un derecho por su parte y una obligación por parte del padre. El corazón del padre, por el contrario, es respetuoso (con lo que seguramente no está de acuerdo), es generoso (a pesar del mal uso que se va a dar a sus bienes), no lleva cuenta del mal y hace prevalecer su amor de padre/madre por encima de cualquier otra consideración. Su misericordia nos sobrepasa de tal modo que, todos, sólo podemos decir en este día: «Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre… Contempladlo, y quedaréis radiantes, vuestro rostro no se avergonzará…»

SÁBADO 26.03.2022
Tercera semana de Cuaresma
Pontifica el político desde su ideología, pontifica el dictador con la fuerza de sus armas, pontifica el aficionado al futbol desde su pasión… y pontifica la persona religiosa desde sus esquemas. Ideologías, armas, pasiones, esquemas… ídolos de barro que, tarde o temprano, acabarán por derrumbarse y atraparnos. Vivimos tiempos que son de “derrumbe” y, por tanto, tiempos que son de «angustia» pero, al mismo tiempo, tiempos que son una oportunidad para «volver al Señor»… no con la autosuficiencia del fariseo, sino con la humildad del publicano.

VIERNES 25.03.2022
La Anunciación del Señor
Virgen de la Anunciación, en el día en que tu hijo e Hijo de Dios comenzó su andadura en el mundo, en tu vientre, unidos al papa Francisco y a toda la Iglesia, te suplicamos: «Acoge, oh Madre, nuestra súplica. Tú, estrella del mar, no nos dejes naufragar en la tormenta de la guerra. Tú, arca de la nueva alianza, inspira proyectos y caminos de reconciliación. Tú, “tierra del Cielo”, vuelve a traer la armonía de Dios al mundo. Extingue el odio, aplaca la venganza, enséñanos a perdonar. Líbranos de la guerra, preserva al mundo de la amenaza nuclear. Reina del Rosario, despierta en nosotros la necesidad de orar y de amar. Reina de la familia humana, muestra a los pueblos la senda de la fraternidad. Reina de la paz, obtén para el mundo la paz.»

JUEVES 24.03.2022
Tercera semana de Cuaresma
«Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. Ha desaparecido la sinceridad, se la han arrancado de la boca”.» ¿Sólo Israel? No, todos. Y podemos “no escuchar su voz” a la “brava”, dejándonos llevar por los impulsos, los instintos, las seducciones del mundo… Pero hay otra forma peor, la de las construcciones mentales (¿teologías? ¿piedades?) que nos hacemos para justificarnos, para seguir encerrados en nosotros mismos, para no “escuchar” al Señor… y, encima, justificarnos. Señor, danos la gracia de estar siempre contigo, de no desparramar…

MIÉRCOLES 30.03.2022
Cuarta semana de Cuaresma
“Alegría del retorno” titula la Biblia de Jerusalén el pasaje de Isaías en la primera lectura de hoy. Alegría por la vuelta a Jerusalén después del Destierro como parábola de la ternura y de la fidelidad de Dios al pecador y a la humanidad en la hora de su muerte: «¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré.» Ternura y fidelidad que se nos ha manifestado en el Hijo en su encarnación y llegará a su máxima expresión en su Pascua. ¡Pero qué difícil aceptar este amor humilde de Dios! Quizá porque Su humildad está pidiendo la nuestra y ¡cuánto nos cuesta ser humildes! Es decir, no llevar cuentas del mal, no hacer acepción de personas, servir con un corazón grande y generoso…

JUEVES 24.03.2022
Tercera semana de Cuaresma
«Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. Ha desaparecido la sinceridad, se la han arrancado de la boca”.» ¿Sólo Israel? No, todos. Y podemos “no escuchar su voz” a la “brava”, dejándonos llevar por los impulsos, los instintos, las seducciones del mundo… Pero hay otra forma peor, la de las construcciones mentales (¿teologías?) que nos hacemos para justificarnos, para seguir encerrados en nosotros mismos, para no “escuchar” al Señor… y, encima, justificarnos. Señor, danos la gracia de estar siempre contigo, de no desparramar…

MIÉRCOLES 23.03.2022
Tercera semana de Cuaresma
Camino de la fe, camino del amor… del amor a Dios y al prójimo… como gracia, como horizonte, como humilde empeño (con caídas, seguramente, pero volverse a levantar)… Pero si olvidamos el amor, ¿en qué queda la vida de fe? En normas que se hacen rutina y acaban aplastando, en corazones intransigentes o, por el contrario, que se abandonan… y justifican. Danos, Señor, un corazón capaz de «escucharte»… y haz de esa nuestra escucha, una escuela de amor.

MARTES 22.03.2022
Tercera semana de Cuaresma
Durante toda nuestra vida, pero especialmente en este tiempo de Cuaresma, cada uno de nosotros necesitamos pedir (y agradecer) continuamente la misericordia de Dios. Si Dios no fuese misericordioso, simplemente, no existiríamos. Y, en ese pedir la misericordia, hay una dimensión que no podemos olvidar: la de que la misericordia de Dios se haga en nosotros misericordia para los demás. Porque si no es así, es como quien recibe un regalo maravilloso y costosísimo, pero no lo desenvuelve. En este pedir la misericordia de Dios, la oración de Azarías, en la primera lectura, nos puede servir hoy de modelo. Recémosla y que la misericordia de Dios recibida se manifieste en nosotros como comprensión, compasión, paciencia, ternura, perdón… hacia los demás.

LUNES 21.03.2022
Tercera semana de Cuaresma
Naamán que se ha mostrado dispuesto a “recorrer los caminos” que le llevan a su sanación, se va a topar con la dificultad mayor: la de aceptar que las cosas no van a suceder como él las había imaginado. Podíamos decir, la dificultad de aceptar que los caminos de Dios no son sus caminos. Afortunadamente para él, él que se había mostrado humilde al escuchar el consejo de una sirviente de su mujer, se vuelve ahora a mostrar humilde al aceptar el consejo de sus servidores. La humildad es tesoro precioso en el camino de la fe y de la salvación. Justo la humildad que les falta a los paisanos de Jesús cuando, en la sinagoga, éste les presenta a dos paganos, uno de ellos Naamán, como modelo del actuar de Dios y de la acogida de su salvación. Vuelven a resonar aquí las palabras de san Pablo en la liturgia de ayer domingo: «el que se crea seguro, cuídese de no caer». Pidamos la gracia de la humildad…

DOMINGO 20.03.2022
Tercero de Cuaresma, ciclo C
Moisés había conocido los dioses egipcios pues se había educado, como príncipe egipcio, en medio de ellos. Luego conoció a los dioses de su familia política: su suegro Jetró era sacerdote de Madián. Pero el Dios que se le manifiesta en el Horeb es alguien diferente: un Dios compasivo y misericordioso.
Los judíos contemporáneos de Jesús también tenían su imagen de Dios, una imagen que se inclinaba del lado de las “transacciones comerciales”, como hoy sigue teniendo mucha gente que vive bajo la angustia de los castigos de Dios. Jesús invitará a cambiar esa imagen: un Dios paciente, pero, que al mismo tiempo, nos hace responsables de nuestras conductas.
Seguramente que también nosotros necesitamos purificar nuestra propia imagen de Dios, simplemente porque Dios es Dios, siempre infinitamente más grande de lo que de Él podamos imaginar y pensar. Pidamos la gracia de abrir nuestra mente, y sobre todo, nuestro corazón por el lado de la paciencia, de la compasión y de la misericordia… y, ojo, como nos dice hoy san Pablo, “el que se crea seguro, cuídese de no caer”.

SÁBADO 19.03.2022
s. San José, esposo de la Virgen María
En su mensaje de cuaresma de este año, nos dice el papa Francisco que «frente a la amarga desilusión por tantos sueños rotos, frente a la preocupación por los retos que nos conciernen, frente al desaliento por la pobreza de nuestros medios, tenemos la tentación de encerrarnos en el propio egoísmo individualista y refugiarnos en la indiferencia ante el sufrimiento de los demás». Y, por ello, nos anima «a poner nuestra fe y nuestra esperanza en el Señor, porque sólo con los ojos fijos en Cristo resucitado podemos acoger la exhortación del Apóstol Pablo: “No nos cansemos de hacer el bien”». San José, el hombre de los sueños rotos, al menos, puestos patas arriba, pero que perseveró en la fe y no se cansó de hacer el bien… a María, a Jesús… a cuantos le invocamos a lo largo de los siglos. Invoquémosle especialmente en estos momentos que son de oscuridad…

VIERNES 18.03.2022
Segunda semana de Cuaresma
¿Quién le iba a decir a los hermanos de José que, precisamente aquél a quienes ellos odiaban (y se deshicieron de él) se convertiría con el paso de los años, en el instrumento de su salvación? José es figura de Jesús, quien, rechazado por sumos sacerdotes, escribas y fariseos, y por nosotros, hombres y mujeres de todos los tiempos, pobres pecadores, camina hacia su pasión y muerte… por nuestra salvación. Con frecuencia metemos el misterio de Jesucristo en moldes de nuestra justicia humana, de premios y castigos… Pero el misterio del Señor es algo infinitamente más grande, es misterio de amor y de misericordia desbordante que no podemos comprender, sólo acoger… Infinitamente más grande y “exigente” que el mero cumplimiento de unas normas o preceptos morales…

JUEVES 17.03.2022
Segunda semana de Cuaresma
Por las mismas aguas que navegan yates y embarcaciones de un lujo increíble, cruzan las pateras con su carga de esperanza, de dolor… y, muchas veces, de tragedia. La sombra del Epulón y de Lázaro se extiende a lo largo de la historia. Europa por sí sola no puede resolver los problemas de toda la humanidad, y, menos, cuando una guerra absurda y cruel se ha cebado sobre su costado oriental. Pero ante toda esta tragedia, a nivel personal, está bien que, en este día, te preguntes: ¿en quién de verdad confías?, ¿sobre quién, de verdad, se estructura y afianza tu vida? La Eternidad no es algo para después de la muerte. La Eternidad empieza hoy para cada uno de nosotros.

MIÉRCOLES 16.03.2022
Segunda semana de Cuaresma
En el camino de Jerusalén, por tercera vez, pocos días antes, Jesús anuncia a sus discípulos su Pasión y Muerte, pero estos, –incluida la madre de Santiago y Juan—, no se enteran, siguen en sus sueños de poder y grandeza. ¿Nos enteramos nosotros que la vida no es para “guardarla”, sino para “darla”? La figura de Jeremías perseguido en la 1ª lectura es figura de Jesucristo entregado. Y, lo más triste en toda esta maquinación contra el profeta (y, en su momento, contra Jesús) es que «no faltará la ley del sacerdote, ni el consejo del sabio, ni el oráculo del profeta», es decir que, los que van de “salvadores y mesías” son precisamente los que cierran el camino a aquél que es y nos ofrece el único Camino, la única Verdad y la única Vida.

MARTES 15.03.2022
Segunda semana de Cuaresma
Existieron en tiempos de Jesús y existen hoy: los eclesiásticos que van de “importantes”, de sabios y entendidos. Estos que van de “importantes” existen en todos los ámbitos de la vida, pero en el caso de la gente de Iglesia es más grave porque tenemos un maestro que nos recuerda que somos hijos y discípulos… y que pasaba las noches en oración, en la “escuela” de la humildad y de la verdadera sabiduría. Detrás de ese querer ser “importantes” se esconden carencias y heridas, o tal vez el pecado o la incoherencia de vida que hoy denuncia Isaías, y que no queremos o no sabemos mirar de frente. Que el Señor nos ilumine, nos fortalezca y nos haga seguir el buen camino.

LUNES 14.03.2022
Segunda semana de Cuaresma
El profeta Daniel escribe en un momento difícil para una comunidad perseguida (por parte del rey griego Antioco IV Epífanes). Intenta transmitirles ánimo y esperanza, y esto no lo hace, —como quizá hubiéramos hecho nosotros—, arremetiendo contra el agresor, sino recordando a sus destinatarios el señorío de Dios sobre la historia: por muy poderosos y sanguinarios o seductores que sean los imperios de este mundo, todos pasaran y llegará el reinado de Dios. Y es también que, al levantar su mirada ante este Dios, Daniel no puede menos de dejar de reconocer su culpa: «Hemos pecado… nos hemos rebelado… no obedecimos…». ¿Cuántos de nosotros, ante la actual situación creada por la guerra en Ucrania (y otras situaciones), haremos nuestra esta oración? Lo fácil es siempre buscar culpables y arremeter contra ellos, ¿pero reconocer que en el mal del mundo todos tenemos parte de culpa? Y junto a esto, como nos dice Jesús en el evangelio, seamos compasivos y misericordiosos, no sólo con las víctimas, sino también con los perseguidores. Llamada e invitación que hoy, en la fiesta de los santos Cirilo y Metodio, patronos de Europa y evangelizadores de los pueblos eslavos, cobra un relieve especial. Que ellos intercedan por nosotros para que volvamos el corazón a Cristo de verdad y reine la paz.

DOMINGO 13.03.2022
Segundo de Cuaresma, ciclo C
En el horizonte de la Vida de Jesús, su Resurrección… pero, antes, su Pasión. Para sostener a sus discípulos en esos difíciles momentos de la Pasión, en lo alto del Tabor, Jesús les hace pregustar su Resurrección… es la Transfiguración.
En el horizonte de la vida de un anciano, una descendencia. En el horizonte de la vida un pastor trashumante, una tierra. Las promesas de Dios a Abrán se salen de la lógica humana. Pero Abrán se fía de Dios… y esta es su grandeza. ¿Lo será la nuestra?
En el horizonte de nuestra vida, la gloria de la Resurrección, pero antes la muerte, (y las “muertes”, en nosotros, de tantos dioses e ídolos que nos avasallan). ¿Nos fiaremos de la promesa de Dios en Jesucristo? ¿Caminaremos como ciudadanos del cielo? ¿O seguiremos aspirando sólo a cosas terrenas?

SÁBADO 12.03.2022
Primera semana de Cuaresma
Después de escuchar un evangelio así, sobre el amor a los enemigos y sobre el Dios que hace salir el sol sobre buenos y malos, ¿cómo se puede seguir diciendo que, una guerra como la de Ucrania, es un castigo de Dios? En todo caso, habrá que decir que esa violencia es la obra de unos hombres que han elegido, no los caminos y la voz de Dios, sino los caminos del endiosamiento y de la soberbia humana… ¡Señor, enséñanos tus caminos y, sobre todo, enséñaselos a quienes tienen en sus manos el poder destructor de las armas!

VIERNES 11.03.2022
Primera semana de Cuaresma
El cristiano no puede vivir “de rentas” sino de la gracia. No de lo que fui o hice, sino de lo que cada día la gracia me da y me pide. No de una fe que se hace ideología, “posesión”, juicio, y acaba matando, sino de una fe que es vida, que me hace salir constantemente de mí mismo, que me da un corazón compasivo y misericordioso, que se hace amor servicio y perdón… “Desde lo hondo a ti grito, Señor,” para que viva así mi fe.

JUEVES 10.03.2022
Primera semana de Cuaresma
Hay momentos de nuestra vida en los que, como la reina Esther, experimentamos una soledad radical: nada ni nadie de los que rodean nos pueden sostener y ayudar. ¡Estamos solos, pobres, indefensos e impotentes en medio del universo! Son momentos en los que uno puede quedar aplastado o, por el contrario, en los que el corazón se abre, en un “grito” desesperado, a Dios: «Señor, no tengo otro defensor que tú». Dejemos atrás todo orgullo y autosuficiencia y pidamos, —como nos invita hoy Jesús en el evangelio—, la gracia de levantar siempre nuestro corazón a Él, especialmente, en las oscuridades de la vida y de la historia.

MIÉRCOLES 9.03.2022
Primera semana de Cuaresma
En cualquier relación humana hay siempre el riesgo de que, con el paso de los años, la relación se rutinice y estanque, perdiendo la frescura del “amor primero”. También ocurre esto en el camino de la fe y, entonces, las llamadas a la conversión, las invitaciones a revisar la propia vida, las oportunidades de crecimiento espiritual, etc. empiezan a ser algo para los “otros” y dejan de ser algo para “mí”. Jesús nos advierte hoy sobre este riesgo y, al ponernos como ejemplo a una reina pagana y a un pueblo pagano, nos recuerda que, muchas veces, tiene que venir uno de “fuera” para valorar lo que ya tenemos “en casa”. Para el creyente, “ese” que siempre tiene que venir de fuera para mantenernos en la frescura del amor primero y en constante actitud de conversión, es el Espíritu Santo. ¡Pidámosle con humildad y constancia!

MARTES 8.03.2022
Primera semana de Cuaresma
Me gusta la oración del mediodía en los Capuchinos durante la Cuaresma: un canto y una meditación-oración breves que dan paso a un largo silencio para que la palabra de Dios pueda germinar en el corazón de cada uno y “no vuelva a Él vacía”. También hoy Jesús en el evangelio nos invita a “no usar muchas palabras” en nuestra oración. Orar no es cuestión de muchas palabras (que acaban por aburrir) sino de la actitud del corazón (y de la vida) que se resume en el Padrenuestro. Busca hoy un rato, reza despacio un Padrenuestro, detenten en cada invocación y piensa lo que acabas de decir con los labios, al tiempo que pides la gracia de que eso que dices germine en tu corazón.

LUNES 7.03.2022
Primera semana de Cuaresma
«Yo soy el Señor»… Yo soy el Señor al que, en definitiva, odias cuando odias; explotas, cuando explotas; humillas, cuando humillas…; dejas hambriento, sediento, desnudo…, cuando no das de comer, cuando no das de beber, cuando no vistes… El antiguo testamento prepara el “terreno”, Jesús lo lleva a plenitud: Dios en el otro, destinatario de mi amor; pero también, Dios en mí, amando, con un amor, una misericordia, un respeto y una entrega imposibles para mis solas fuerzas humanas… “Tus palabras, Señor, son espíritu y vida”.

DOMINGO 6.03.2022
Primero de Cuaresma, ciclo C
Veo las fotos e imagino el dolor de las personas obligadas a dejar sus hogares bajo la amenaza de las bombas… Pienso en las familias que han perdido a sus seres queridos, en los soldados de uno y otro bando, y en sus madres… Y me pregunto: ¿Qué locura es ésta?
Jesús, al comienzo de su vida pública, resiste la codicia de los bienes materiales, la soberbia del poder y la vanagloria de los triunfos espectaculares, pero nosotros, ¡sin su ayuda!, seguimos cayendo en esas tentaciones… y dejando detrás un rastro de dolor y desolación.
Señor, en esta cuaresma, haznos crecer en generosidad, en humildad, en espíritu de entrega y servicio, caminando hacia ese horizonte que llamamos la Pascua.

SÁBADO 5.03.2022
Sábado después de Ceniza
Había basado mi vida en la opresión, la ganancia y la maledicencia. Buscaba… no sabía lo que buscaba. Añoraba un paraíso, pero el dinero sólo me granjeó enemigos y amigos interesados. La vida ya no tenía mucho sentido para mí. Y un día pasaste junto a mí, y me miraste, y supe, en tu mirada, que era a Ti a quien buscaba, que tú eras el paraíso y el amor y el perdón que yo añoraba… Y me llamaste, y tu luz me deslumbró… todo lo demás palideció…

VIERNES 4.03.2022
Viernes después de Ceniza
Hay ciertos cristianos “muy devotos” que los son hasta que se les “toca el bolsillo”. Y, en el fondo, esto nos pasa un poco a todos porque la coherencia entre fe y vida nos cuesta a todos. Hoy, a revisar esta coherencia, nos invitan las lecturas de este viernes. La autenticidad de nuestras prácticas piadosas y cuaresmales quedará medida por nuestra caridad y nuestra justicia. El Dios que habita en la trascendencia, por la Encarnación es el mismo que habita en cada ser humano que sale a nuestro encuentro.

JUEVES 3.03.2022
Jueves después de Ceniza
La liturgia de este segundo día de cuaresma nos sitúa ante las elecciones que tenemos que tomar en la vida: “Mira: hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal”. Y no se trata sólo de las grandes decisiones de la vida, sino también de esas aparentemente pequeñas decisiones que constantemente todos tenemos que tomar en la vida y que, quizá, no les damos mucha importancia: si me levanto a tal o cuál hora, si me levanto con el despertador o me quedo dando vueltas en la cama, si desayuno tal o cual cosa, si… Porque detrás de cada una de ellas puede yacer un “yo” que se va inflando más y más o, por el contrario, un proyecto de entrega y servicio que va madurando y haciendo crecer de verdad mi existencia. Los dos caminos tienen su cruz/cruces, no nos engañemos. Pero el primero será un camino cuyas cruces nos precipitarán en el vacío, mientras que en el segundo nos harán seguir los pasos de Jesús hacia la plenitud de la Pascua.

MIÉRCOLES 2.03.2022
Miércoles de Ceniza
Cuando parecía que la pesadilla que ha sido el Covid empezaba a quedar atrás, una nueva amenaza aparece en nuestro horizonte: el de una guerra sangrienta que nos amenaza a todos (y al planeta) con el poder destructor de sus bombas y artefactos de guerra. Y así, nuestro orgullo de hijos de la Ilustración y del Modernismo, autosuficientes, endiosados y, creíamos, no necesitados de Dios se nos viene abajo. Tiempo de Cuaresma, invitación a volver nuestra mirada hacia la grandeza de un Misterio, el de Jesucristo, que nos saca de nuestras pobrezas y que nos abre a un horizonte de plenitud y eternidad, justo el que nosotros mismos nunca podremos darnos. Cuidemos nuestros tiempos de oración, de “estar a solas con quien sabemos nos ama”, prescindamos de tanta cosa superflua de la que estamos rodeados (y, muchas veces, esclavizados), y abramos el corazón (y nuestro tiempo) a quien nos necesita…

MARTES 1.03.2022
Octava semana del tiempo ordinario, año par
Pedro se equivocaba cuando le dice a Jesús que “ellos lo habían dejado todo”. Y, en efecto, en el pasaje siguiente, (que ya no leeremos porque mañana empieza la cuaresma), sitúa el evangelista la petición de los Zebedeos a Jesús de sentarse uno a su izquierda y otro a su derecha, con la consiguiente disputa entre todos. Y quedan también las negaciones de Pedro en la noche del Jueves Santo. Desamoldarse del mundo para amoldarse al Señor no se hace de hoy para mañana, es un camino a recorrer con nuestro esfuerzo y, sobre todo, con Su gracia. También, con la confianza de que la victoria final será la suya. Cantemos al Señor un cántico nuevo…

LUNES 28.02.2022
Octava semana del tiempo ordinario, año par
El problema del joven rico con Jesús no era sólo el dinero, era algo más de fondo. Era, y es, el problema de una religiosidad concebida como “de méritos ante Dios” para “ganarse la Vida Eterna”, frente a una religiosidad de acogida en gratitud y humildad del don de Dios: el único bueno… el único salvador. San Pedro, en el comienzo de su primera carta, nos recuerda, agradecido, este don: “nos ha hecho nacer de nuevo”, “os está reservada en el cielo”, “os custodia”…, ante el que nosotros estamos invitados a perseverar en la fe en medio de las dificultades de todo tipo, las que vienen de nosotros y las que nos vienen del mundo. ¡Pero merece la pena ese esfuerzo perseverante!: “No habéis visto a Jesucristo y lo amáis y, sin contemplarlo todavía, creéis en él y así os alegráis con un gozo inefable y radiante, alcanzando así la meta de vuestra fe: la salvación de vuestras almas”.

DOMINGO 27.02.2022
Octavo del tiempo ordinario, ciclo C
En tiempos de Jesús ben Sirá (en la primera mitad del siglo 2° a.C.) la cultura griega era muy seductora para los jóvenes judíos, y, para contrarrestar esa seducción, el autor del libro del Eclesiástico recopila una gran cantidad de sentencias de la sabiduría tradicional judía. En tiempos de Pablo, en el contexto de la ciudad de Corinto, también la presión pagana sobre los cristianos es muy fuerte y, como consecuencia, para estos es difícil asumir la fe en la resurrección. Y en tiempos de Jesús, y en cualquier tiempo, la tentación de “saberlo todo” y de convertirnos en “jueces de los demás” nos asalta a todos, como denuncia Jesús en el evangelio de este domingo. Jesús nos invita a ser humildes y cuidar el corazón “porque de lo que éste atesora, habla la boca”… Y Pablo nos invita a mantenernos firmes e inconmovibles en la fe, convencidos de que “el esfuerzo por servir al Señor nunca será en vano”… aunque no esté de moda, aunque, incluso, se rían de nosotros…

SÁBADO 26.02.2022
Séptima semana del tiempo ordinario, año par
Quizá si tuviese que resumir en pocas palabras este final de la carta de Santiago (1ª lectura) y el evangelio de hoy, diría: Dejad hablar/expresarse al corazón. A veces los creyentes vivimos atrapados por normas, devociones, miedos, etc. quizá porque hemos comprendido muy poco de la verdadera hondura del amor de Dios por nosotros. Cultivemos este amor en la oración silenciosa (no en el exceso de palabras), dejémonos abrazar por Jesús como los niños… y dejemos brotar del corazón toda la gratitud, toda la ternura, toda la solidaridad que su abrazo produce en nosotros.

VIERNES 25.02.2022
Séptima semana del tiempo ordinario, año par
Cuando uno vive centrado sobre uno mismo, —incluso con la mejor intención de servir al Señor—, el corazón se le endurece y surge la queja, y la falta de aguante, y la impaciencia… y, en definitiva, el desamor. Y todo ello se refleja, y crea problemas, en la vida de la familia, en las comunidades cristianas, en la sociedad… Pidamos hoy la gracia de descentrarnos de nosotros mismos para apoyar la vida en quien es «compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en piedad…», en quien me ha mirado y me mira con amor, a pesar de mis traiciones… o, quizá, precisamente por ellas…

JUEVES 24.02.2022
Séptima semana del tiempo ordinario, año par
Por más que insista la Iglesia en su doctrina social sobre la primacía de la persona frente al dinero, nuestro mundo está regido por la rentabilidad económica. Y los gobiernos con sensibilidad social tienen que hacer equilibrios entre las exigencias de rentabilidad del gran capital y un trabajo digno y estable para todos. Pero el dinero es un amo seductor y se nos pega a las manos y al corazón. A veces, para el creyente de a pie, es difícil sustraerse a los grandes mecanismos económicos, pero, al menos, que, con la gracia de Dios, no dejemos que el lujo ni el derroche nos atrapen, y que siempre tengamos “un vaso de agua” (y algo más) que ofrecer hacia quien ha tenido peor suerte en la vida que nosotros… que no seamos cristianos sosos, plegados al paganismo reinante.

MIÉRCOLES 23.02.2022
Séptima semana del tiempo ordinario, año par
La carta de Santiago tiene un trasfondo gris. Da la impresión que aquellos cristianos a los que se dirige la carta habían perdido su “amor primero” al Señor, y que, por tanto, las debilidades humanas se habían apoderado de ellos. Santiago denuncia esas debilidades y vicios. Hoy le toca el turno a la falsa seguridad que da el dinero y nos hace creernos un poco dioses… y olvidadizos de los que necesitan nuestra ayuda. Dioses de pies de barro que, en un instante, aquí todo lo dejan, salvo, precisamente, el bien que hayan hecho… porque el bien es siempre semilla de Dios, venga de quien venga, aunque “no venga con nosotros”…

MARTES 22.02.2022
f. La Cátedra del Apóstol san Pedro
1Pe 5, 1-4; Sal 23(22), 1b-3a. 3b-4. 5. 6; Mt 16, 13-19
En Cesarea de Filipo, Pedro confiesa a Jesús como el Mesías, el Hijo de Dios vivo. En realidad, Pedro no sabe lo que dice porque sus palabras no vienen de él, sino de Dios-Padre. Pedro tendrá que aprender con el transcurso del tiempo (y con sus caídas) a fiarse menos de sus fuerzas y de su sabiduría, y más de Dios, quien es, en definitiva, el que llevará siempre las riendas de su vida. Sin esta confianza en Dios, ¿cómo soportar el peso de la propia vocación, incluso, de la vida misma? Y si esto es verdad en general, lo es mucho más para quien ostenta el primado de la Iglesia y de quien debe ser ejemplo y modelo, siguiendo las huellas del Buen Pastor, para los demás pastores de la Iglesia. Hoy oramos por y agradecemos la figura del papa actual, Francisco… el papa de la Misericordia.

LUNES 21.02.2022
Séptima semana del tiempo ordinario, año par
En todos los ámbitos y esferas de la vida hay personas que se las dan de “sabios y entendidos”, personas que creen saberlo todo de todo y que no buscan dialogar, sino imponerse a los demás. Es fácil imaginar cómo, también entre aquellos discípulos de Jesús, ausente Él, hubo alguno que dándoselas de importante intentó curar al “hijo poseído por un mal espíritu” del evangelio de hoy… y fracasó. Y por las palabras de Santiago en la primera lectura de hoy deducimos que también los había en la comunidad a la que él escribe su carta. Y Santiago nos dice también que, detrás de esas actitudes, se esconden la envidia, la rivalidad, la falsedad… y que esta no es la sabiduría “que viene de lo alto”, del evangelio… La sabiduría del evangelio proviene de la oración, nos dice Jesús, y sus frutos son la paz, la comprensión, la misericordia… no el “yo lo sé todo” y “yo tengo la última palabra en todo”…

DOMINGO 20.02.2022
Séptimo del tiempo ordinario, ciclo C
Escuchadas “en frío” las palabras de Jesús sobre el perdón a los enemigos del evangelio de hoy nos dejan un poco inquietos e impotentes, especialmente si en nuestra vida tenemos algún tipo de «herida» con alguna persona. Pero hay que tener en cuenta que estas palabras no son un mandamiento legalista, exterior a nosotros, sino el testimonio de lo que Dios ha hecho, y hace con nosotros: por su misericordia existimos, por su misericordia estamos redimidos, por su misericordia permanecemos en la existencia a pesar de nuestras infidelidades, etc. Y esta misericordia de Dios es la fuente en la que somos invitados a beber para poder nosotros, a nuestra vez, vivir la misericordia hacia los demás en las heridas concretas de la vida… aunque no sea fácil: «Señor haz en mí lo que yo sólo no puedo». El primer beneficiario de esta dinámica no es el enemigo, sino uno mismo: en el perdón el corazón se configura con Jesucristo, y se expande hacia la plenitud de Dios. Por el contrario, quien queda atrapado por el odio o el resentimiento, se “colapsa” y se destruye a sí mismo.

SÁBADO 19.02.2022
Sexta semana del tiempo ordinario, año par
Hay palabras que crean paz, que transmiten amor, que levantan corazones… Otras, por el contrario, crean rupturas, enemistades, sombras… Las palabras del Padre desde la nube nos invitan a escuchar a su Hijo, y las palabras del Hijo nos invitan a mirar hacia el misterio Pascual en el que el Amor más grande se derrama sobre la humanidad… Por el contrario, nuestras palabras suelen ser mucho más alicortas e interesadas… cuando no, mortíferas. Santiago nos recuerda que “todos faltamos a menudo” y nos invita a cuidar nuestra lengua, es decir, las palabras que decimos y cómo las decimos…

VIERNES 18.02.2022
Sexta semana del tiempo ordinario, año par
Hay creyentes que caminan ensoberbecidos porque creen haberse “ganado” la salvación de Dios con sus méritos, y otros que, por el contrario, caminan angustiados porque sus obras nunca son suficientes para “ganarse” esa salvación. Ambos pecan de poner el centro de la salvación no en Dios, sino en ellos mismos. Pero también está el otro extremo, el de los que nos se esfuerzan nada porque “Dios es bueno y nos salva a todos”. En el camino de la fe, como en el camino de las cosas importantes de la vida, no se trata de blanco o negro, sino de un camino a recorrer que siempre es tensional. La tensión entre la gracia de Dios que en Jesucristo nos ha regalado su salvación sin mérito alguno por nuestra parte, y la acogida agradecida, y por tanto actuante y no pasiva, —las obras de la fe—, del creyente que camina “cargando con su cruz” detrás de Jesús y de Él da testimonio.

JUEVES 17.02.2022
Sexta semana del tiempo ordinario, año par
Pedro “pensaba como hombre” y le quería evitar a Jesús sus sufrimientos. Los cristianos de la comunidad de Santiago también “pensaban como hombres” y adulaban a los ricos y despreciaban a los pobres. Y, tanto Pedro, por parte de Jesús, como los cristianos de Santiago, por parte de éste, reciben una reprimenda porque lo que está en juego es la verdad del evangelio: la vida dada con generosidad, gratuitamente, por puro amor, sin intereses mezquinos y egoístas. Y pienso en cuantas veces yo mismo he confundido mis propios criterios y egoísmos con la voluntad de Dios…

MIÉRCOLES 16.02.2022
Sexta semana del tiempo ordinario, año par
Es un mecanismo psicológico de defensa, una forma de no enfrentar los problemas y frustraciones de la propia vida. Me refiero al chismorreo, a la agresividad verbal, al convertirme en juez (intransigente) de los demás… Ocurre en el mundo y en las redes sociales, pero ocurre también a la puerta de nuestras iglesias. Ocurría ya en tiempos de Santiago… y ha ocurrido siempre. Cuando uno no vive el amor, el corazón se le oxida y la lengua se le envenena. Santiago nos invita hoy a ser prontos para escuchar y lentos para hablar, al tiempo que, en lugar de encerrarnos obre nosotros mismos, nos abrimos a los necesitados (“huérfanos y viudas”). Y Jesús se nos ofrece como compañero de camino para sanar y abrir los ojos de nuestro corazón a la luz y al amor verdaderos que son Él mismo.

MARTES 15.02.2022
Sexta semana del tiempo ordinario, año par
Nos lo dice hoy bien claro Santiago: «No digas, es Dios el que me tienta, porque Dios no es tentado por el mal, ni él tienta a nadie. A cada uno lo tienta su propio deseo cuando lo arrastra y seduce…» Así que, cuando te sientes arrastrado por el deseo, pide ayuda al Señor, grítale, si es preciso, —«todo buen regalo y todo don perfecto viene del Padre»—, y si parece no escucharte, igual es que necesitas purificarte del peor de todos ellos: la soberbia y la autosuficiencia. Y entre todos los deseos, hoy nos habla el evangelio de la preocupación de los bienes materiales, —«la levadura de Herodes y de los fariseos»—. La preocupación por los bienes materiales es como el vértigo: nos acaba tirando al precipicio… Cuanto más te obsesionas con ellos, más necesitas y más tu corazón se aparta del Señor.

LUNES 14.02.2022
Sexta semana del tiempo ordinario, año par
Los fariseos piden un signo a Jesús para creer en él. Nosotros muchas veces también. Esta actitud es ya un mal inicio para la fe porque nos situamos nosotros en el centro, mientras que la verdadera fe es situarle a Él en el centro de nuestra existencia: contigo, Señor, siempre y en todo. Es decir, en medio de “toda clase de pruebas”, como nos dice hoy Santiago en el comienzo de su carta. Por ello, como también nos dice Santiago: “si alguno de vosotros carece de sabiduría, pídasela a Dios, que da a todos generosamente y sin reproche alguno, y él se la concederá”.

DOMINGO 13.02.2022
Sexto del tiempo ordinario, ciclo C
¡Qué incómodas nos resultan estas palabras de Jesús que hoy escuchamos en el evangelio! Incómodas para los “hijos” de nuestras sociedades de la abundancia y la comodidad, cada vez más replegadas sobre sí mismas, más autosuficientes… cada vez más vacías y tristes (¡y violentas!), y en las que Dios parece cada vez tener menos cabida, incluso, estorba… pero qué consoladoras para quienes se ven afectados por la pobreza, el dolor, el desprecio o la persecución, para quienes, a través de las experiencias “duras” de la vida, han experimentado y comprendido que sin Dios, la vida es como “un cardo en la estepa que nunca recibe lluvia y sus hojas se secan”… Han comprendido que, en la hora de la verdad (y de la muerte) todo es nada si caminamos sin Dios…

SÁBADO 12.02.2022
Quinta semana del tiempo ordinario, año par
Jeroboán mira a sus súbditos y, pensando en sus propios intereses políticos, construye dos santuarios en su reino con sacerdotes que él mismo nombra. La religión al servicio de la política. Una pelea que ha acompañado siempre la historia de la Iglesia. También lo contrario: una Iglesia que ha creído que el Evangelio avanzaba por la fuerza de las armas. Y, frente a esto, Jesús nos vuelve a recordar hoy, cómo debe ser la mirada del verdadero cristiano: una mirada cargada de compasión, una mirada que ofrece, —no impone—, el único pan capaz de saciar el hambre de eternidad que todos llevamos dentro: Jesucristo, nuestro Señor. Una mirada incompatible, al menos, con ciertas formas de entender la política.

VIERNES 11.02.2022
Quinta semana del tiempo ordinario, año par
La infidelidad de Salomón a Dios deja su cicatriz en la historia: la división del reino de Israel. Y así, de grandes o pequeñas cicatrices está marcada la historia de la humanidad por nuestros propios pecados e infidelidades. Y, a través de ellas, Dios nos habla, y nos invita a la conversión. Las malas noticias no sólo son unas columnas en el periódico, son también una llamada de Dios a nuestro corazón. Llamada a la que, tantas veces, permanecemos sordos. El sordomudo del evangelio es presentado al Señor, presentémonos también nosotros, unos a otros, al Señor, recemos los unos por los otros, no seamos indiferentes al pecado ni al mal del mundo. Y pidamos la intercesión de santa María (de Lourdes), que ella nos presente al Señor en nuestras sorderas y mudeces. Amén.

JUEVES 10.02.2022
Quinta semana del tiempo ordinario, año par
¿Dónde quedó aquella humildad y aquella sinceridad creyente del joven rey Salomón? Su declive espiritual es parábola de la historia del pueblo de Israel en tantos momentos de su historia, y parábola de tantos sinceros creyentes en su niñez y juventud, pero luego atrapados poco a poco por los ídolos del mundo… La fe sincera y vivida es un don de Dios, pero al mismo tiempo algo que nosotros tenemos que acoger desde el silencio de la oración, desde los gestos y sacrificios de una vida de servicio, entrega y amor, y también desde una mirada crítica a todo lo que hacemos, revisando nuestra vida a la luz del Evangelio. El contraste con Salomón lo pone hoy la fe sincera y humilde de la mujer pagana del evangelio. ¡Cuántas veces el dolor por los hijos y la impotencia ante sus caminos, al despojarnos de las vanaglorias del mundo, ha sido y es, para muchos padres, camino de profunda humildad y sincera fe… clavados a la Cruz del Señor con Él!

MIERCOLES 09.02.2022
Quinta semana del tiempo ordinario, año par
La sabiduría de Salomón atrae desde sus lejanas tierras a la reina de Saba, y, como nos dice el texto de la 1ª lectura de hoy, su “experiencia” junto al rey desborda todo lo que ella había podido imaginar. A su vez, la misma reina se nos muestra sabia cuando se da cuenta de que esa sabiduría del rey Salomón no le pertenece, sino que es un regalo del Dios que sobrepasa toda sabiduría humana. Sabiduría de Dios que se nos ha manifestado en Jesucristo como sabiduría de y para la Vida Eterna, pero ante la cual los discípulos —nosotros también— permanecemos “torpes” para entender. Sabemos mucho de ciencias, de historia, y de geografía. Sabemos muchos de cocina, de viajes y de entretenimientos. Pero la verdadera sabiduría, la que nos hace felices, la que nos lleva a la Vida Eterna, la hemos aparcado…

MARTES 08.02.2022
Quinta semana del tiempo ordinario, año par
Necesitamos, como creyentes, las mediaciones de Dios. No podemos vivir una religión desencarnada. Necesitamos, pues, los templos, las novenas, las peregrinaciones y las teologías. Pero, al mismo tiempo, no podemos encerrar a Dios en todo ello. Salomón así nos lo manifiesta en su oración de la consagración del templo de Jerusalén, aunque con el paso de los años, y la influencia de sus mujeres paganas, lo fue olvidando. También parece que lo habían olvidado los fariseos y letrados “venidos de Jerusalén” a visitar a Jesús. Las palabras de Jesús nos dan la clave y nos ayudan a examinarnos por si también nosotros andamos “despistados”: si las mediaciones nos ayudan a crecer en el mandamiento del amor, estamos en el buen camino. Si, por el contrario, son refugio contra la caridad o levantan muros que nos separan, estamos en el mal camino.

LUNES 07.02.2022
Quinta semana del tiempo ordinario, año par
Se equivocaba Salomón cuando, tras la consagración del templo por él construido, dice que «allí habitaría el Señor para siempre». Nada es para siempre, salvo Dios mismo, y, por ello, también nos equivocamos nosotros cuando queremos “retener” a Dios en los “templos” (ideologías, formas de piedad, leyes…) que le construimos. El verdadero templo de Dios en medio de nosotros fue Jesucristo… y lo es cada ser humano, —especialmente el pequeño, el pobre, el enfermo…—, en el que Él sigue habitando… y llamándonos para hacer el bien, como Él.

DOMINGO 06.02.2022
Quinto del tiempo ordinario, ciclo C
¿Qué le podía enseñar Jesús, —un hombre de tierra adentro—, a un pescador curtido como Pedro? Pedro, —en pura lógica humana—, pensaba que nada. Sin embargo, aquella mañana, en la orilla del mar de Galilea, Pedro no sólo aprendió que no lo sabía todo sobre la pesca, sino que además Dios sale a nuestro encuentro (y nos vocaciona), precisamente cuando experimentamos nuestros límites (y pecados) y dejamos atrás nuestra autosuficiencia. Lo mismo le pasó a Isaías —«¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros…»—, y a Pablo —«…y eso que yo era antes un perseguidor»—. A contracorriente de la cultura actual que pone en tus manos herramientas para crearte personalidades e imágenes maravillosas (¡¡¡y falsas!!!) —que acaban por destruirte—, Dios quiere hacerse el encontradizo contigo en la verdad de lo que tú eres, especialmente en lo pobre y humilde que hay en ti, para desde ahí abrirte a un horizonte de plenitud y de sentido, no construido por manos humanas, sino por pura gracia, por pura misericordia, por puro Amor del Señor…

SÁBADO 05.02.2022
Cuarta semana del tiempo ordinario, año par
Salomón, en el comienzo de su reinado siente su pequeñez frente a la tarea de ser rey. Y se encomienda a Dios y le pide «un corazón atento para juzgar a su pueblo y discernir entre el bien y el mal». Y Jesús, en el evangelio de hoy, tiene un corazón atento (compasivo) a la necesidad de descanso de sus apóstoles, y también un corazón atento a las multitudes que «estaban como ovejas sin pastor». Hoy es difícil encontrar en nuestro mundo personas con ese «corazón atento – compasivo». Al contrario, las ideologías, la ignorancia o la rabia del propio fracaso existencial mediatizan nuestras actuaciones… y las de nuestros políticos. Incluso, en la Iglesia, en ese paso de una Iglesia sociológica a una Iglesia del “resto de Israel”, —que no sabemos muy bien cómo gestionar—, nos faltan también. Aprendamos, como Salomón, a encomendarnos a Dios desde nuestra pequeñez e impotencia, y a pedirle nos dé ese corazón atento y compasivo… a todos.

VIERNES 04.02.2022
Cuarta semana del tiempo ordinario, año par
David mató a Urías para “blanquear” su pecado con Betsabé, y Herodes Antipas mató a Juan Bautista para complacer a Herodías. La pasión ciega muchas veces al ser humano, y hacemos tonterías, y cometemos pecados… de los que luego nos avergonzamos. David, arrepentido, se volvió hacia Dios y fue perdonado su pecado. De Herodes no sabemos, pero imaginamos que cargaría toda su vida con aquel crimen y otros… como tantos otros hombres y mujeres. Hoy, muchos, abrumados por su pasado recurren a la psiquiatría para resolver sus conflictos, pero el abismo de la culpa (y del perdón, propio y/o ajeno) sólo la fe lo puede cruzar… de la mano de la misericordia de un Dios siempre dispuesto a abrazarte y a reconstruirte desde las cenizas en que te has convertido. David así lo vivió, y esta fue su grandeza por encima de toda otra grandeza.

VIERNES 04.02.2022
Cuarta semana del tiempo ordinario, año par
David mató a Urías para “blanquear” su pecado con Betsabé, y Herodes Antipas mató a Juan Bautista para complacer a Herodías. La pasión ciega muchas veces al ser humano, y hacemos tonterías, y cometemos pecados… de los que luego nos avergonzamos. David, arrepentido, se volvió hacia Dios y fue perdonado su pecado. De Herodes no sabemos, pero imaginamos que cargaría toda su vida con aquel crimen y otros… a no ser que tuviera su corazón ya demasiado endurecido. Hoy, muchos, abrumados por su pasado recurren a la psiquiatría para resolver sus conflictos, pero hay un abismo que sólo la fe puede cruzar… y que todos necesitamos: el de la misericordia de un Dios siempre dispuesto a abrazarte y a reconstruirte desde las cenizas en que te has convertido. David así lo vivió, y esta fue su grandeza.

JUEVES 03.02.2022
Cuarta semana del tiempo ordinario, año par
Al rey David le llegó, como a todos, la hora de su muerte. Y en ese momento en que ya sobra todo, el corazón del rey se centra en lo que de verdad ha merecido la pena vivir: la voluntad de Dios. Y así se lo testimonia a su hijo Salomón. También Jesús, cuando envía a los Doce a evangelizar, no quiere que se anden por las ramas, quiere que vayan con lo esencial y a lo esencial. Ni como personas, ni como Iglesia, los creyentes hemos sabido siempre vivir en lo esencial: nos puede el mundo con sus mentiras, pero nos pueden también las deformaciones de lo religioso. Así que hoy te invito a que busques un momento de silencio e intentes situarte ante tu propia muerte: ¿Qué te da paz? ¿Qué te la quita? ¿Qué ha merecido la pena vivir? ¿Qué ha sido un error? Etc. Pide que el Señor te ilumine y te guíe.

MIÉRCOLES 02.02.2022
La Presentación del Señor
¿Qué buscamos tras los abrazos a/de quienes queremos? ¿Qué esperamos tras los besos a/de quienes amamos? ¿Qué aguardamos tras los amores que disfrutamos? Etc. Cuando todo amor, todo beso y todo abrazo no acaba de colmar el ansia de Infinito que anhela nuestro corazón. Anhelamos, como el anciano Simeón o como la profetisa Ana, que el Señor habite cada vez con mayor plenitud en el santuario de nuestro corazón. Pero también, como ellos, debemos aprender a esperar con la espera paciente del que confía, ora, alaba, ama y sirve. Señor, sé tú la luz que nos guía hasta que habitemos plenamente en tu Luz.

MARTES 01.02.2022
Cuarta semana del tiempo ordinario, año par
David llora la muerte de su hijo Absalón, el hijo traidor que se rebeló contra su padre, y su llanto y su corazón desgarrado nos invitan a pensar en el corazón de ese Dios que llora por cada uno de nosotros, también sus hijos, que tantas veces le traicionamos. David hubiera querido morir en el lugar de su hijo, Dios mismo, en Jesucristo, morirá por nosotros para que tengamos vida, Vida Eterna. Y como anticipo de esa Vida Eterna las dos curaciones que nos relata hoy el evangelio. Son una invitación a que también nosotros nos acerquemos a Jesús con fe y le pidamos la curación, la nuestra y la de aquellos que amamos… especialmente la curación del corazón.

LUNES 31.01.2022
Cuarta semana del tiempo ordinario, año par
La grandeza de corazón que David no mostró con Urías cuando le cegó la pasión por Betsabé, y que ya había mostrado con Saúl, la vuelve a mostrar en este pasaje de la liturgia de hoy. ¿Qué es lo que hace la diferencia? La mirada de David. En el primer caso es una mirada centrada sobre sí mismo y su pasión, mientras que en este de hoy (y en el caso de Saúl), David mira las personas y los acontecimientos con los ojos de Dios: «Dejadlo que me maldiga porque se lo ha mandado el Señor». Y con los ojos de Dios nos mira Jesús, mirada de misericordia que sana, como miró y sanó al endemoniado del evangelio de hoy. Donde los hombres intentamos poner cadenas y sujetar, Dios pone amor y libertad. Por ello, con el salmista, «puedo acostarme y dormir y despertar: el Señor me sostiene».

DOMINGO 30.01.2022
Cuarto del tiempo ordinario, ciclo C
Mensajero del Dios del “Amor por su pueblo”, Jeremías será incomprendido y llevará una vida de sufrimiento. Jesús, que es el Testigo por excelencia del Dios del Amor, ya desde el comienzo de su vida pública, será rechazado y amenazado de muerte. Y en la comunidad de Corinto todos quieren sobresalir y figurar con sus carismas, pero olvidan el más importante: el Amor. Y nosotros, nacidos por la voluntad del Dios que es Amor y destinados a la plenitud de Su Amor, necesitamos sentirnos amados y amar a los demás. Pero el Amor es hoy una de las realidades más manipuladas y traicionadas, y así nos llenamos de fracaso y sufrimiento. Danos la gracia, Señor, de conocer el Amor, —de conocerte—, y de amar de verdad, como tú nos amaste y nos amas.

SÁBADO 29.01.2022
Tercera semana del tiempo ordinario, año par
El rey David, cegado por su pasión, ha cometido un doble pecado: adulterio y asesinato. El profeta Natán, con gran habilidad, le abrirá los ojos, y una gran “tormenta” se echa sobre su conciencia. (De Betsabé no se nos dice nada, pero imaginamos que el asesinato del marido y la posterior muerte del hijo también le harán vivir su propia “tormenta”). Los discípulos de Jesús también atraviesan su tormenta en la travesía del lago —parábola de otras “tormentas” que les tocaría vivir posteriormente—. David invoca a Dios y se humilla ante Él. Los discípulos increpan a Jesús que parece indiferente a su suerte. Por el contrario, nuestro mundo secularizado de hoy no tiene a quien invocar, y las “tormentas” de la vida y de la sociedad provocan frustración, violencia, depresión… Elevemos nuestra oración al Dios de Jesucristo para que haya muchos “Natanes” que nos abran los ojos…

VIERNES 28.01.2022
Tercera semana del tiempo ordinario, año par
La pandemia abrió la “caja de los truenos”, y el paraíso (?) que habíamos construido para la humanidad (aunque sólo para algunos) se nos ha mostrado en toda su fragilidad… y egoísmo. Las consultas psiquiátricas han aumentado… y la violencia y los suicidios, también. Por su parte, David olvida su condición de ungido del Señor y se queda cómoda y egoístamente en casa, mientras sus soldados van a la guerra. Será el primer peldaño que le hará rodar por una escalera que le llevará al abismo del adulterio y del asesinato. Triste ejemplo de quien en su infancia y juventud dio muestras de un corazón generoso y fiel a Dios. Pero, así es siempre: lo que no se nutre y apoya en el Eterno, es decir, cuando nos apartamos del Reino de Dios que crece y avanza imparablemente hacia su plenitud, todo lo que “construyamos” acaba por volverse contra nosotros… “Quien no siembra conmigo, desparrama”.

JUEVES 27.01.2022
Tercera semana del tiempo ordinario, año par
Quizá tú, como yo (o como Jacob, Gn 32, 23ss), te hayas peleado alguna vez con Dios. Te parecía que las cosas que el mundo te ofrecía eran más apetecibles que vivir en la fe, y… «ocultaste tu lámpara bajo el celemín». Pero cuando los años han pasado, y has visto los “resultados” de las cosas del mundo, —«nada oculto que no llegue a saberse»— y cómo el Señor, a pesar de tu resistencia, no te ha abandonado, y sientes su presencia y su fuerza para abordar el último tramo de tu vida, quizá también puedas decir conmigo (y con David), con profunda gratitud: «¿Quién soy yo, mi dueño y Señor?». Quien soy yo para que me hayas bendecido con tu fidelidad, con tu fuerza, con tu vida, con tu esperanza… con tu Amor…

MIÉRCOLES 26.01.2022
Tercera semana del tiempo ordinario, año par; y santos Timoteo y Tito (1ª lectura: 2Tim 1, 1-8)
Es un texto precioso, lleno de humanidad y de fe: «Doy gracias a Dios (…) te tengo siempre presente en mis oraciones noche y día. Al acordarme de tus lágrimas, ansío verte, para llenarme de alegría. Evoco el recuerdo de tu fe sincera (…). Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios que hay en ti por la imposición de las manos…». Y desde esta humanidad y esta fe, Pablo fue sembrador de la Palabra de Dios… como el Maestro. Si nos faltan esa humanidad y esa fe, ¿a qué se queda reducido nuestro ministerio sacerdotal? Ora por quien esto escribió y por todos los sacerdotes. Gracias.

MARTES 25.01.2022
La Conversión de San Pablo
«Yo soy Jesús, a quien tú persigues». La conversión de Pablo empieza por un “aterrizaje” en el misterio de la Encarnación. Jesús no es una realidad abstracta. Su presencia se continua en la historia en cada ser humano y, especialmente, de los “pequeños”, como nos evocan las mismas palabras de Jesús en la parábola del Juicio de las Naciones: «Lo que hicisteis (o no hicisteis) a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis (o no hicisteis).» El papa Francisco continuamente nos recuerda, con sus palabras y sus gestos, esta entraña esencial de nuestra fe: que no nos “elevemos” tanto con nuestros rezos y piedades que olvidemos (o persigamos) al hermano necesitado… que nos evadamos del mundo. Por eso, y tristemente, este papa es despreciado y perseguido por algunos… La historia de la persecución en nombre de la ortodoxia se repite… Que se repita también en nosotros la historia de la conversión, para que el evangelio “llegue a los confines de la tierra”…

LUNES 24.01.2022
Tercera semana del tiempo ordinario, año par
«Tiene dentro a Belzebú». No importa la justificación que demos, —siempre podemos encontrar una—, el caso es no moverme «yo» de mis posturas y, en el fondo, de no dejar entrar verdaderamente a Dios en mi corazón y en mi vida. Y así, diciendo servir a Dios, servimos a una caricatura de Dios… es el pecado contra el Espíritu Santo. El pecado que «no les podrá ser perdonado a los hombres», no porque Dios no quiera perdonar los pecados, sino porque los hombres nos cerramos a ese perdón… con nuestra autosuficiencia. En la primera lectura, David comienza su caminar como rey de Jerusalén. Su reinado tendrá luces y sombras… y pecados. Pero David nunca se autojustificó, siempre reconoció sus pecados… y así nos da ejemplo de apertura al Espíritu de Dios.

DOMINGO 23.01.2022
Tercero del tiempo ordinario, ciclo C
Allí donde hay personas, hay problemas. El servicio generoso y humilde, gratuito, nos cuesta, mientras que el afán de protagonismo y de dominio nos puede. Ocurre en el mundo, en las familias… y ocurre en la Iglesia, como ocurrió entre los cristianos de Corinto. Y así, en nombre del evangelio, traicionamos el Evangelio. La Palabra de Dios recordó a los decepcionados y desanimados judíos vueltos del Exilio quienes eran y cuáles fueron sus orígenes (cf, 1ª lectura), y la Palabra de Dios iluminó el ser y el actuar de Jesús ante sus paisanos en la sinagoga de Nazaret… Que amemos esa Palabra, que la leamos, la conozcamos y oremos… y que ella nos ayude a purificar nuestras actitudes y a conformarnos más y más a Aquél que no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida por nosotros.

SÁBADO 22.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
Llora David la muerte de Saúl y de su hijo Jonatán, y lloramos nosotros a lo largo de la vida la pérdida de nuestros seres queridos… por el trozo de nuestra vida que con ellos se va, por el hueco que dejan en nosotros, pero a veces también porque nos hubiera gustado tener con ellos una relación mejor… heridas que no acaban nunca de cerrar. En el evangelio los parientes de Jesús van a buscarle porque “está fuera de sí”, y sin querer dan en el clavo. Porque Jesús no vive desde Él, sino desde el misterio trinitario; y no vive para Él, sino para nosotros, para que tengamos vida, Vida Eterna, para que la esperanza venza al dolor, para que las heridas de la vida sean sanadas…

VIERNES 21.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
David respeta la vida de Saúl, no sólo por el gran corazón que aquél tiene, sino, sobre todo, porque éste es el ungido del Señor y, por tanto, un signo y una presencia del Dios que habita en medio de su pueblo. Estamos aún en el Antiguo Testamento. Con la elección de los Doce, Jesús inaugura el pueblo del Nuevo Testamento cuya misión será anunciar al mundo que, por la sangre derramada en la Cruz y por la Resurrección de Jesucristo, cada ser humano es un ungido del Señor, digno de respeto y amor, no una máquina biológica o una “cosa” al servicio de mis intereses…

JUEVES 20.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
¡Qué complicados somos, a veces, los humanos… y qué malos son los celos y las envidias! Toda la amenaza que Saúl experimenta de David es pura creación de su mente… Podía haberse aprovechado y disfrutado de su amistad y colaboración, como persona y como rey, pero se dejó llevar por la negatividad de sus pensamientos, y esto fue su ruina. En nuestro mundo sin Dios-Padre, hemos perdido también los hermanos, y nos hemos quedado huérfanos y solos. Y así, paranoias obsesivas nos envuelven y atrapan… y las redes sociales las difunden. Y nos volvemos violentos como Saúl, y nos desgraciamos la vida y se la desgraciamos a los demás… Afortunadamente también existen “Jonatanes” que viven de la frescura del amor sincero y son sembradores de vida y de paz… como el mismo Señor. Pide la gracia de ser Jonatan-Jesús, para el mundo, y no Saúl…

MIÉRCOLES 19.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
El gigante Goliat, con sus armas, con su altura y fuerza, con su experiencia de enemigos destrozados por su espada… se sentía muy seguro de sí mismo. También los fariseos, con sus leyes, con su posición social, con su autosuficiencia, con su alianza con los herodianos… se sentían muy seguros de sí mismos. Pero cuando uno está tan seguro de sí mismo, cuando uno es como un bloque de hierro indestructible al que todos deben someterse, cuando uno no deja ni una grieta para que entre en el propio corazón un rayo de luz diferente, etc. se expone a luchar contra Dios (¡aún en nombre de Dios!) y a cerrarle la puerta. Y lo que era su propia fortaleza y seguridad, más tarde o más temprano, acaba siendo su propia ruina. Pidamos una vez más que el Señor sea verdaderamente nuestra fortaleza, nuestra luz, nuestra salvación…

MARTES 18.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
No tienen nada que ver ni la apariencia ni el corazón de Saúl cuando fue ungido rey, con la apariencia y el corazón del joven David cuando es también ungido como futuro rey de Israel. Es como si Dios también aprendiese de nuestros errores y pecados. En todo esto hay todo un misterio de amor al hombre y de respeto a su libertad que nos desborda, y al que Dios se abaja: la encarnación, antes de la Encarnación… Contemplemos la grandeza empequeñecida, de quien es «señor del sábado»… y de la historia, y del universo, y de los hombres… y dejémonos tocar en nuestro corazón por su humildad, por su amor y respeto hacia nosotros…

LUNES 17.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
La fe y la vocación no son “algo” que se adquiere de una vez por todas como si de un mueble se tratase. La fe y la vocación implican gratitud y humildad constantes, escucha atenta de la voluntad de Dios, acogida de esa voluntad y disponibilidad para estar siempre en camino. Es una gracia que tenemos que pedir constantemente y, al mismo tiempo, tenemos que estar muy atentos porque nuestra tentación es siempre la de “apoderarnos” de la fe y de la vocación y ser nosotros los que “mandamos” en ella… los que lo “sabemos” todo. Así le ocurrió al rey Saúl (que, encima, se justifica), así parece que les ocurre a los fariseos y a los discípulos de Juan el Bautista… y así les sigue ocurriendo a cuantos dejan reducida su fe y su vocación a parámetros ideológicos, a ciertas prácticas de piedad o a ciertas normas de conducta… pero les falta la vida teologal, la vida en el Espíritu.

DOMINGO 16.01.2022
Segundo del tiempo ordinario, ciclo C
El Tercer Isaías escribe para una comunidad desanimada, desalentada, desesperanzada, etc. tras la vuelta del Exilio; y sus palabras rezuman ternura, cariño, amor… como de novio/esposo enamorado. No son las palabras del profeta, sino las palabras de Dios que el profeta les transmite… y nos transmite a nosotros que también vivimos tiempos que son de desaliento, desánimo, desesperanza… ¡La utopía en este mundo de un paraíso sin Dios se nos muestra inalcanzable y, hasta un simple virus, nos ha puesto todo patas arriba! Pero las palabras del profeta (de Dios) no se quedan en buenas intenciones, o en lo afectivo o sentimental. Se concretan en la persona de Jesucristo: él es el novio/esposo de la Iglesia, de la humanidad. El único capaz de darnos el Vino Bueno de su Gracia y Salvación, cuando todos nuestros vinos (utopías y proyectos sin Él) se ven fracasados o amenazados…

SÁBADO 15.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Dos vocaciones: la de Saúl y la de Mateo. De Saúl, para un rey que tendrá que ser guerrero, se nos dice algo muy lógico: que era «un israelita bien plantado… el más alto… y que, de los hombros para arriba, sobresalía sobre todos». Y uno piensa, sin querer, en la elección de su sucesor, de David, en la que Dios se fijará sólo en su corazón, rechazando a sus hermanos de mayor presencia y corpulencia. Y en este contraste (y de lo que fue la historia de ambos reyes) ya hay toda una enseñanza: los caminos de Dios “funcionan mejor” con lo débil que con lo fuerte del mundo. Y esto mismo se repite en la vocación del apóstol Mateo: un recaudador de impuestos, un impuro y un pecador para los judíos… Y así comprendemos que nuestras debilidades, nuestros fracasos, nuestras pobrezas, etc. sean tal vez nuestra mayor riqueza de cara a Dios… No para que nos abandonemos en ellas y no luchemos o, al menos, lo intentemos, sino porque nos hacen humildes, porque nos hacen abrirnos a Él, porque nos alejan de la soberbia y de la autosuficiencia, porque nos invitan a ser ante Dios como niños pequeños en los brazos de una madre…

VIERNES 14.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
No conozco muchos hombres públicos, salvo el papa Francisco, que pidan públicamente que recemos por ellos. Todos necesitamos de la oración de los unos por los otros, pero especialmente aquellos que ocupan cargos de poder en la sociedad y en el mundo, porque la tentación de la soberbia, de la autosuficiencia, del dinero, de las ideologías de muerte… y de pasar de ser servidores a ser explotadores de los demás, les acecha de forma más ostensible. No hace falta que el profeta Samuel se lo dijese a los israelitas para saberlo, lo experimentamos, tristemente, cada día un poco más. Hay como una especie de parálisis mental y espiritual que afecta cada vez más al alma de nuestras sociedades actuales y, especialmente, a sus gobernantes… Recemos por ellos, y por todos, y presentémoslos ante el Señor, aunque para ello tengamos que “romper techos” y vencer obstáculos, especialmente el obstáculo de lo políticamente correcto…

JUEVES 13.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Jesús cura a un leproso. La lepra es una de las enfermedades que mejor nos evoca el pecado: es hedionda, nos va corroyendo poco a poco y destruye nuestra vida personal y social… Cada uno de nosotros en este día puede pensar en esa “lepra” que le acompaña en estos momentos de su vida y, desde esa toma de conciencia, gritarle/pedirle también al Señor, como el leproso del evangelio, «Si quieres, puedes limpiarme». Pero la primera lectura nos invita a pensar hoy en una “lepra” que puede corroer el alma de la persona religiosa: es la de la utilización mágica/idolátrica de los símbolos religiosos… sin coherencia, sin exigencia, sin compromiso real en nuestra vida personal. Cristianos de cumplimiento: cumplo y miento. Cumplo en la exterioridad, incluso me “como” los santos, pero miento en el mandamiento del amor (incluso al enemigo).

MIÉRCOLES 12.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Los discípulos acompañan a Jesús en la Sinagoga, en casa de la suegra de Pedro, cuando cura, cuando recorre la Galilea, etc. Pero, en las madrugadas, Jesús se retira en solitario a un descampado para orar. Y esta imagen de Jesús no sólo es una referencia de la necesidad de la oración para los que andamos en medio del mundo en mil actividades, sino que es una imagen que nos da una profunda confianza: en su oración en descampado, Jesús ora por sus discípulos y por todos, como sigue hoy intercediendo por nosotros ante el Padre. En medio de tu soledad, en medio de tus desconciertos y de tus miedos, en medio de tu impotencia —porque no somos dioses—… el Señor siempre nos acompaña con su oración y con su presencia misteriosa, y, en medio de nuestras noches, como al pequeño Samuel, nos llama… Pidamos que escuchemos su voz y que como Samuel también nosotros le respondamos: “Habla, Señor, que tu siervo escucha”.

MARTES 11.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Ana pide un hijo, no para sí, sino para el Señor… (¡Hermosa y profunda lección que no acabamos de aprender!)… Y la humillación que sufría Ana, por parte de Fenina, es acrecentada, en su dolorida oración, por parte de Elí… Pero hay alguien que no permanece sordo a la súplica ni al dolor de Ana, y Ana tendrá ese hijo… Dios nunca nos abandona en el dolor ni en la súplica sincera, aunque sus caminos no sean casi nunca los nuestros… La figura de Ana (y su cántico de acción de gracias) prefigura el misterio de la María, la “humilde esclava del Señor”, (y su Magníficat); y el hijo de Ana, el de María. Y si Samuel fue el más grande juez-profeta del Antiguo Testamento, Jesús será, él mismo, el Nuevo Testamento (la Nueva Alianza, por su sangre derramada); y no sólo un hijo para Dios, sino Dios mismo entre nosotros… el Salvador; aquél que, nos dice el evangelio de hoy, causaba admiración y asombro entre sus contemporáneos por su palabra y sus milagros… El gran “fracaso” para muchos bautizados es, en nuestros días, haberse “acostumbrado” a Cristo; que ya su figura no les cause ninguna admiración, ni asombro… ni amor.

LUNES 10.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Sufría Ana… Con el dolor de Ana sufría también Elcaná… Sufrirían los hijos e hijas de Fenina —los niños sufren con el dolor ajeno—… Y la saña de Fenina con Ana también nos indica que Fenina no era feliz… Infelicidad, sufrimiento, dolor… que se prolonga en nuestras familias actuales aunque quizá por otros motivos, especialmente, por el individualismo-egoísmo de nuestra (in)cultura actual… En el evangelio, a la llamada de Jesús, los primeros apóstoles “lo dejan todo para seguirle”… ellos han comprendido, —al menos, intuido—, que en Jesús está el sentido y la luz que buscan para sus vidas. Recemos para que nuestras familias y nuestro mundo vuelvan, desde el corazón, sus ojos a Jesucristo…

DOMINGO 9.01.2022
Bautismo del Señor
Jesús entra en las aguas del Jordán como un día subirá al leño de la Cruz: cargando con nuestros pecados, para que nosotros tengamos Vida. Así las palabras de Dios-Padre no se dirigen sólo al Hijo, sino que por el Hijo se dirigen también a cada uno de nosotros: «Tú eres mi hijo/a amado/a. En ti me complazco». En medio de las mayores dificultades, muchas de ellas provocadas por nosotros mismos —que seguimos volviendo la espalda a Dios—, Él siempre nos espera, Él siempre nos aguarda: «Consolad, consolad a mi pueblo… Habladle al corazón… Como un pastor, cuida él mismo de sus ovejas…» Pidamos y dejemos que estas palabras se graben hoy en nuestro corazón, y que ellas nos impulsen a «llevar, ya desde ahora, una vida sobria, justa y piadosa, mientras aguardamos la dicha que esperamos» en Jesucristo nuestro Señor.

SÁBADO 8.01.2022
Sábado después de la Epifanía del Señor
Qué hermosa lección de humildad nos deja hoy Juan Bautista en el evangelio. Los discípulos o simpatizantes de uno y de otro han discutido entre ellos para ver cuál es el más importante, Juan o Jesús. Y esta discusión y estas peleas han continuado a lo largo de la historia de la Iglesia entre miembros de una orden religiosa u otra, entre seguidores de un movimiento u otro, o, simplemente entre cristianos de diferentes sensibilidades… Pero algunos fundadores —y otros— no siempre lo han tenido tan claro como Juan Bautista: que él era sólo «el que me han enviado delante de él», «el amigo del esposo»… y, en definitiva, que «Él —Jesús— tiene que crecer y yo —Juan— tengo que menguar». Y, donde pone Juan, podemos ponernos cada uno de nosotros… Pidámoselo al Señor con toda confianza «para que también nuestra alegría esté colmada». Amén.

VIERNES 7.01.2022
Viernes después de la Epifanía del Señor
La fe como aceptación humilde y gozosa de que Jesús es el Hijo de Dios; la fe como confianza total en Él y en la “Salvación que el mundo no nos puede dar”, pero Él, sí; la fe como acogida del Amor revelación del Padre que nos llega por Él; la fe, también, como “perder tiempo” en oración y soledad ante Dios-Padre por Jesucristo, en el Espíritu, como Él mismo hacía… es puerta abierta a la Vida, es sanación, es otra forma de sentir la existencia, es plenitud… es todo lo contrario a tantas “lepras” que pudren nuestras vidas. Con el leproso del evangelio, postrémonos ante Jesús y pidámosle que nos limpie de todas ellas…

JUEVES 6.01.2022
Jueves después de la Epifanía del Señor
Es verdad que en la Iglesia, a lo largo de su historia, ha habido (y hay) muchos defectos y pecados. Pero también es verdad que una corriente, muchas veces silenciosa, de “Buena Noticia”, de “Libertad” y de “Luz” ha acompañado (y acompaña) sus pasos. Así la Iglesia puede decir con Jesús: “hoy se cumplen en mí estas palabras” (de Isaías)… porque, a pesar de todas mis/nuestras deficiencias y traiciones, “el Espíritu está sobre mí”. El Espíritu… esta es la clave. Él hace que “conozcamos” y nos dejemos conducir por el Amor de Dios, y que ese Amor se convierta en nosotros en amor a Dios y al hermano, como nos recuerda hoy san Juan. ¡Que no nos cansemos de invocar y pedir el Espíritu Santo!

MIÉRCOLES 5.01.2022
Miércoles después de la Epifanía del Señor
Señor, tú te has manifestado como palabra que invita a volver los corazones a ti, como salud devuelta a los enfermos, como alimento de vida terrena y de Vida Celestial… y, en el evangelio de hoy, como paz y confianza en medio de “los vientos contrarios y de la noche”. Y esa tu presencia-manifestación se sigue actualizando en quienes con palabras llenas de misericordia invitan a la conversión, en quienes acompañan y sanan enfermos, en quienes ponen paz en medio de las “tormentas”, etc. etc. es decir, en donde las personas se “aman unas a otras”, por encima de teologías, tradiciones o entelequias sobre Dios. Pero también es verdad que, como los discípulos, hoy nosotros tenemos también muchas veces “la mente embotada”… ¡Desembótanosla, danos tu luz… y tu Amor!

MARTES 4.01.2022
Martes después de la Epifanía del Señor
Él nos amó primero, Él nos ha mirado con compasión, con ternura… y nos sigue amando y nos sigue mirando así… y, especialmente en la Eucaristía, nos sigue aguardando para repartirnos el único pan que sacia el hambre profunda de eternidad (y de amor) que todos llevamos dentro, y para recargar nuestra propia capacidad de amar. Pero nosotros, muchas veces, en vez de seguirle verdaderamente a él nos lanzamos detrás de cualquier “gurú” que el mundo actual pone a nuestro alcance. ¡Y hay tantos, y tan variados… y, algunos, tan atractivos! A mí me toca elegir detrás de quién quiero ir, a quién quiero escuchar, de quién me quiero alimentar…

LUNES 3.01.2022
Lunes después de la Epifanía del Señor
Se vislumbran en las palabras de Juan dos grandes dificultades que tuvieron que enfrentar las comunidades cristianas ya desde sus comienzos (y hoy nosotros seguimos teniendo): que Jesucristo es verdaderamente el Verbo de Dios encarnado, y que, creer en Él, no puede separarse del mandamiento del amor al prójimo. Hay en esto una profunda coherencia interna, porque la encarnación no es “jeroglífico” para “sabios y entendidos” sino misterio de amor de Dios por nosotros y, por tanto, creer en él no puede quedar reducido a una “aventura intelectual”: “quien no ama no puede conocer a Cristo”. Misterio de amor de Dios por la humanidad que se manifiesta con toda su fuerza desde el principio de la predicación de Jesús: invitación a la conversión (palabras) y curación de enfermos (obras).

DOMINGO 2.01.2022
La Epifanía del Señor
En el horizonte de nuestras vidas hay muchas estrellas, cada cual más deslumbrante… Pero hay algo que en ellas no “funciona” porque cada día nos encontramos con más vidas vacías y rotas… Las verdaderas estrellas o, mejor, la estrella verdadera es la que te invita a “salir” de tu comodidad y de tu ordenador, la que te pone en camino, te desinstala y te invita a asumir riesgos, incluso equivocaciones, la que te obliga a preguntar a los otros aun sabiendo que, consciente o inconscientemente, te pueden utilizar o engañar… La verdadera estrella es la que también, y paradójicamente, te hace pasar por la oscuridad de “perderla”… Pero la que te hace, al final (y en el camino), reencontrarte con las cosas “normales y sencillas” de la vida (una madre y un niño) descubriendo en ellas una Presencia que antes no veías, pero que ahora sí, porque has hecho un camino que ha cambiado tu corazón y tu mirada…

SÁBAD0 1.01.2022
Santa María, Madre de Dios
Cada primero de año, la Iglesia celebra a María como Madre de Dios, como la puerta por la que Dios entró en el mundo en nuestra carne mortal… Es una invitación a que también nosotros, con toda la Iglesia, “pasemos” por ella al entrar en este nuevo año que Dios pone ante nosotros… Pasemos por ella teniéndola por madre con la que compartimos y a la que confiamos la vida, teniéndola por protectora en las luchas y adversidades, teniéndola por guía en las encrucijadas de los caminos, teniéndola por compañera que nos lleva a Cristo… y aprendiendo de ella a “guardar y a meditar en nuestro corazón” todo lo que el año nuevo nos vaya deparando. Que su compañía y amor sean fuente de Paz y Bendición para todos nosotros en Jesucristo, su hijo, nuestro Señor. Amén.

VIERNES 31.12.2021
7° día de la Octava de Navidad
Hay que reconocerlo: si te paras a pensar intentando entender humanamente el misterio de la Encarnación, es una locura, un imposible… Que Aquél que era la Palabra Eterna del Padre, que Aquél por el que todo fue hecho tome nuestra carne mortal en el vientre de una mujer… que no, que no que no puede ser… Por eso muy pronto, en las comunidades cristianas empezaron a surgir “anticristos” —nos dice la primera lectura de hoy—, que intentaron hacer “comprensible” el misterio de Cristo y que, por tanto, lo “rebajaron”… Pero por un “Cristo rebajado” no habría merecido la pena dar la vida… Y un “Cristo rebajado” no hubiera sido nunca fuerza y luz como ha sido en la vida de tantos testigos y mártires… Sí, el misterio de la Encarnación es locura, pero locura de Amor, que se “entiende” no con la cabeza, sino con el corazón… Sólo quien ama de verdad puede conocer a Cristo…

JUEVES 30.12.2021
6° día de la Octava de Navidad
«Y el mundo pasa con sus pasiones». El coronavirus nos lo está recordando una y otra vez. Pero no parece que queramos aprender… ¿O tendremos el corazón tan endurecido que no podemos ya aprender? El contraste lo pone la liturgia de hoy en la figura de Ana: una mujer viuda y anciana que vivía sirviendo y esperando al Señor… Y el Señor la regaló, —como un anticipo del Cielo—, la revelación de quién era aquel niño que sus padres habían presentado en el templo… El mundo con sus pasiones nos promete inmediatamente el cielo, pero, con la misma inmediatez, este “cielo” deja el corazón y la vida vacíos… El Niño de Belén nos promete el Cielo, pero antes hay que caminar con Él, un largo camino de crecimiento en gracia y sabiduría —como él mismo caminó—, y que no siempre es fácil… Pero un camino (una fe) que da ya en este mundo la fuerza, la certeza de que éste es el Camino y que no hay otro que conduzca a la verdadera felicidad. También hoy nosotros, con Ana la profetisa, damos gracias y alabamos a Dios por el don de este Niño…

MIÉRCOLES 29.12.2021
5° día de la Octava de Navidad
El misterio de la Encarnación pasa por nuestra carne mortal, pasa por una familia (la Sagrada Familia) y también por un pueblo con sus ritos y tradiciones religiosas. Jesús fue un verdadero judío y nunca renegó de su condición de tal. Y, así, judío, es llevado por sus padres para presentarlo en el templo de Jerusalén. Un niño judío más. Y, sin embargo, bajo aquella “rutina”, no había un niño más, sino la Luz y el Salvador del Mundo. Una realidad que escapa a la mirada común de las gentes, pero no a la del anciano Simeón “iluminado por el Espíritu Santo”. También nosotros, creyentes, necesitamos esa iluminación del Espíritu para descubrir, en la rutina y en el dolor de nuestra vida, la presencia y el paso del Señor. Pidamos cada mañana, cada día, cada nueva actividad, etc. esa luz, y no olvidemos, al mismo tiempo, nunca el “mandamiento del amor”.

MARTES 28.12.2021
Los Santos Inocentes, mártires
Y Herodes sigue buscando al “niño” para matarle… Ellos, los niños, son la parte débil en la que siempre se ceban, consciente o inconscientemente, los mecanismos de poder de todo tipo… Ellos son como el pararrayos sobre el que cae la maldad del mundo… El Gólgota siempre presente en medio de la historia… Y por eso, no sólo son víctimas inocentes, sino Santas Víctimas Inocentes. Hay una presencia especial del Señor en todo inocente que muere víctima del abuso humano. Y san Juan, en la primera lectura de este día, nos recuerda además que los verdugos no siempre son los otros, que “el que dice que no ha cometido pecado se engaña”, que no podemos ir por la vida ajenos al sufrimiento de estos inocentes, y que, por tanto, orar, pedir perdón, hacer penitencia por ellos… tiene que formar parte de nuestro caminar a la Luz de Cristo, el Inocente que ofreció su vida por los culpables… por nosotros…

LUNES 27.12.2021
San Juan, apóstol y evangelista
A fuerza de hacer teología desde los despachos hemos convertido a Jesucristo en una idea y sobre esa idea hemos vertido nuestras obsesiones y raquitismos. Pero Jesús, nos lo recuerdan las lecturas de esta fiesta, no es una idea, es una EXPERIENCIA… una experiencia de encuentro “junto a la tumba”. Hay que salir de los despachos confortables, de las mesas con aire acondicionada, y adentrarse en la vida de las gentes que sufren y luchan, para “sentir” y experimentar la Vida de Aquél que hace ya 2021 años tomo nuestra carne mortal para llevar nuestra carne mortal a la plenitud de la Vida y del Amor… y que Resucitado vive para siempre.

DOMINGO 26.12.2021
La Sagrada Familia, C
Como padres, como pastores o, simplemente, como personas individuales, tarde o temprano tendremos que aprender, con dolorosa experiencia, que los hijos no nos pertenecen, que los feligreses no nos pertenecen, que, ni siquiera, nuestros proyectos humanos nos pertenecen… que, o buscamos en todo la voluntad de Dios, o todo se vacía de sentido y acaba por precipitarnos en la neurosis y el hastío… No es fácil. No les fue fácil tampoco a María y a José, pero ella hoy nos muestra el camino cuando nos dice el evangelista que «su madre conservaba todo esto en su corazón». Conservar en el corazón, ponerlo en la presencia de Dios, pedir luz y fuerzas, y confiar, siempre confiar… sin perder la caridad.

SÁBADO 25.12.2021
Navidad: Misa del día
«Qué hermosos son… los pies del mensajero… que anuncia la buena noticia». Navidad son los pequeños o grandes gestos de amor y servicio que podemos hacer cada día; Navidad es el rechazo de la violencia o de la venganza cuando me siento tentado por ellas; Navidad es saber abajarse y hacerse humilde ante el desconocido o el que no piensa como yo… En cada uno de esos gestos Dios sigue naciendo; en ellos, el creador del Universo se nos hace cercano; a través suyo, Dios nos sigue mirando con ternura y sonriendo… Pero Navidad es también el “mensajero” que sabe decir gracias; el “mensajero” que sabe valorar a los demás; el “mensajero” que ayuda a descubrir a los otros todo lo bueno que ya hay en sus vidas y lo bueno que con ellas realizan; el “mensajero” que sabe ofrecer una sonrisa, un gesto de ternura, una palabra de cariño… Que el Señor nos ayude a ser “mensajeros de buena noticia”, a ser Navidad para los demás…

VIERNES 24.12.2021
Adviento: 24 de diciembre
Qué poco podía imaginar Zacarías que un día tendría un hijo que llegaría a ser el “profeta del Altísimo”… Qué poco podía imaginar David en que se convertiría el templo que él deseaba para Dios… Detrás de nuestros pequeños o grandes sueños, siempre hay un sueño mayor, el Sueño de Dios para nosotros y por nosotros, el Sueño que pasa por Belén y el Calvario… Que esta noche ante el Portal, en estos tiempos en que nuestros sueños humanos están tan rotos, la contemplación del Niño-Dios nos abra al Sueño de Dios por nosotros…

JUEVES 23.12.2021
Adviento: 23 de diciembre
En la víspera de la Nochebuena, la figura de Juan, el hijo de Isabel y Zacarías, el precursor, como el mensajero anunciado por el profeta Malaquías, nos invita a adentrarnos en el misterio de lo “imposible”, a salir de los caminos trillados de todos los días, a preparar nuestro corazón y nuestra vida, para recibir al Señor. En estos tiempos en lo que lo “folclórico” de la Navidad se ve imposibilitado o mermado por el Covid, se nos ofrece la posibilidad de dedicar, al menos un poco más tiempo a lo esencial… Señor, enséñame tus caminos; Señor, reconcíliame con quien estoy separado; Señor, despréndeme de lo superfluo y de lo banal; Señor, abre mis ojos a tu presencia y a tu llamada…

MIÉRCOLES 22.12.2021
Adviento: 22 de diciembre
Impresiona la humildad y la generosidad de esta Ana que cede al Señor de por vida el hijo tan largamente deseado… Ella prefigura la humildad y generosidad de María en su maternidad divina, así como su canto de alabanza (cf. salmo responsorial) prefigura el Magníficat (cf. evangelio)… Y ambas mujeres nos dejan el testimonio del sentido trascendente de la vida y de su fe profunda en el Dios de los pobres y los humildes… Cuándo faltan esta fe y esta trascendencia de la vida ¿con qué horizonte luminoso y de sentido educamos a nuestros hijos?

MARTES 21.12.2021
Adviento: 21 de diciembre
La alegría del esposo que, después de larga ausencia, trotando por las montañas se acerca a la casa de la esposa; la alegría de ésta que le espera con ansia y siente su cercanía; o la alegría de la ciudad que ya no se siente amenazada por sus enemigos y puede vivir en paz… son signo y anticipo de la Alegría que lleva María en su vientre y en su corazón cuando corre por las montañas de Judá al encuentro de Isabel… La Alegría de quienes abren su vida y su corazón al Dios que vino a habitar en medio de nosotros en carne mortal… Fuente, sostén y purificación de las ”ordinarias” pequeñas o grandes alegrías de la vida…

LUNES 20.12.2021
Adviento: 20 de diciembre
Hay palabras que claramente están cargadas de maldad: “¡Te odio!”. Pero por sus aún hay palabras peores: las que van “disfrazadas” de piedad o bondad, pero encierran todo lo contrario. Como las palabras de Acaz ante el profeta Isaías: «No quiero tentar al Señor». Palabras que «cansan a los hombres y a Dios», que oscurecen el horizonte de la vida y de la historia. Pero también hay palabras sinceras y humildes, empapadas de gracia de Dios. Como las de María en el Misterio de la Anunciación: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según su palabra». Palabras llenas de luz, palabras que esponjan los corazones y las vidas… Palabras, en definitiva, que siembran a Cristo en el surco de la Historia y hacen avanzar el Reino de Dios… ¿Cómo son tus palabras?

DOMINGO 19.12.2021
Domingo 4° de Adviento
Dos madres abrazándose, compartiendo el gozo de su maternidad. Toda maternidad tiene algo (o mucho) de divino, pero en nuestro caso aún más: por la gracia de Dios, se abrazan una maternidad en la esterilidad y ¡una maternidad divina! El Antiguo Testamento llega a su plenitud en el hijo de María, y Juan, y con él todos los profetas y los “pequeños”, saltan de gozo: ha merecido la pena esperar, Dios no defrauda… aunque sus caminos no siempre los entendamos. María es la nueva Judit que ha vencido al invencible enemigo, la nueva Ester que ha salvado a su pueblo, la nueva Arca de la Alianza ante la cual danzó el rey David (hoy es el pequeño Juan quien danza)… María, pobre y humilde, fuera de los focos de la actualidad y lejos de los centros de poder, es bendita entre las mujeres y bienaventurada. “Agarrados” a su mano y a su corazón recorramos estos últimos días del Adviento hacia la Navidad…

SÁBADO 18.12.2021
Adviento: 18 de diciembre
La “mirada” de Jeremías se alza más allá del desgraciado tiempo presente que le tocó vivir para “mirar” con esperanza hacia el futuro. Es como si el profeta nos dijese: En algún lugar y en algún momento tiene que haber —¡y habrá!— ese rey prudente, justo, pacífico que necesitamos y soñamos. Lo mismo podríamos decir cada uno de nosotros a otros niveles: “En algún lugar y en algún momento tiene que haber —¡y habrá!— ese amor, esa paz, esa justicia, etc. que necesitamos y soñamos… pero que en este mundo no alcanzamos”. La liturgia de estos últimos días del Adviento nos invita a mirar a Jesucristo que nace de María Virgen: Él es la realización de nuestros sueños y anhelos más profundos. Hacia Él converge los deseos del corazón y la historia humana. Mirar a Jesucristo y, al mismo tiempo, hacerle presente con nuestra vida, como José… siendo hombres, personas, buenas… que piensan en el bien de los demás… que aman con verdad…

VIERNES 17.12.2021
Adviento: 17 de diciembre
Una mirada hacia adelante llena de esperanza: la de Jacob frente a sus hijos antes de morir. Una mirada hacia atrás con no muchos santos, y con mucha gente corriente o anónima: la genealogía de Jesucristo. Y ambas perspectivas son una sola en el corazón de Dios. Nuestra esperanza no está en los logros humanos de cualquier tipo, sino en el Amor de un Dios que, por nosotros, “se ha hecho en todo semejante a nosotros menos en el pecado”. Asumir nuestras pobrezas y limitaciones ante Dios es el primer paso para que Él siga naciendo en nuestro corazón… y así mantengamos la esperanza y la fuerza en medio de las dificultades del momento presente.

JUEVES 16.12.2021
Jueves de la 3° semana de Adviento
Una palabra de vida y amor: «Aunque se retiren los montes y vacilen las colinas, no se retirará de ti mi misericordia… -dice el Señor que te quiere». Y una llamada a la responsabilidad: «Pero los fariseos y los letrados… frustraron el designio de Dios sobre ellos». Jesús nace en Belén, pobre y humilde, como signo y ofrenda del Amor de Dios a la humanidad… Y el tiempo de Adviento está ahí, no para que nos perdamos en luces de colores y en encender velas, sino para que preparemos el corazón para acogerle…

MIÉRCOLES 15.12.2021
Miércoles de la 3° semana de Adviento
En la cárcel Juan Bautista vive su “noche oscura del alma”: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?». En un mundo fuertemente secularizado como el nuestro, incluso muchas veces agresivo contra Cristo y su Iglesia, también el cristiano se puede ver asaltado por esta duda: “tenemos que esperar a otro o, simplemente, ya no tenemos que esperar a nadie”. Jesús, en su profundo respeto a la libertad de Juan y a su fe, no responde directamente, le reenvía a los signos que él mismo hace; y así hoy nosotros somos reenviados a los signos que, a través de los siglos los santos, testigos y prolongadores de la obra de Cristo, han dejado en la historia de la Iglesia. «No hay otro Dios fuera de Él». A nosotros de pedir la gracia de la perseverancia…

MARTES 14.12.2021
Martes de la 3° semana de Adviento
En la historia del pueblo de Israel se encadenan muchas veces las actitudes de los dos hijos de la parábola de Jesús en el evangelio de hoy: el que dijo no y luego fue sí, y viceversa. El profeta Sofonías acompañará al rey Josías en su importante reforma religiosa: un no que quiere convertirse en sí. Pero la historia de Israel es mi propia historia, la historia de cada uno de nosotros, en la que a momentos de un sí generoso y sincero suceden otros de frialdad, alejamiento y, quizá, traición. El único hijo cuyo Sí fue siempre y será siempre Sí, es el del Hijo de Dios que por nosotros se hizo carne. Y sólo en Él, mi pobre sí, a veces titubeante, a veces no, puede llegar a ser un gran Sí… «Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha». Hoy, Señor, te invocamos…

LUNES 13.12.2021
Lunes de la 3° semana de Adviento
Balac, rey de Moab, tiene miedo de los israelitas y llama a Balaán para maldecirlos, pero de los labios de éste, inspirado por Dios, sólo saldrán bendiciones y el anuncio de un futuro glorioso para Israel. Los cristianos han leído siempre estos oráculos como realizados en Jesucristo. En el evangelio, los sumos sacerdotes y ancianos también miran con miedo a Jesús e intentan imponerle su autoridad, pero quedan atrapados en su propia trampa. La Navidad es el triunfo de los planes de Dios frente los “obstáculos” que los humanos queremos interponerle… Pero no el triunfo del poder, de la fuerza o de la venganza, sino de la humildad, de la debilidad, y del amor que se entrega y perdona… ¡Señor, enséñame tus caminos! Amén.

DOMINGO 12.12.2021
Domingo 3° de Adviento
Ya en el año 2013 el papa Francisco en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium escribía: «1. La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría. (…) 2. El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada. Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien. Los creyentes también corren ese riesgo, cierto y permanente. Muchos caen en él y se convierten en seres resentidos, quejosos, sin vida. Ésa no es la opción de una vida digna y plena, ése no es el deseo de Dios para nosotros, ésa no es la vida en el Espíritu que brota del corazón de Cristo resucitado.» Las gentes preguntaban a Juan Bautista: «Y, nosotros ¿qué tenemos que hacer?». Que en este domingo también nosotros nos planteemos esta pregunta delante del Señor: «Y, yo, Señor, en este momento de mi vida, ¿qué tengo que hacer para que Tú alegría esté en mí y, a través mío, en los demás?».

SÁBADO 11.12.2021
Sábado de la 2° semana de Adviento
Camino del Adviento, camino de esperanza y de conversión… Y, en el camino, como señales indicadoras, la voz de los profetas… A veces llenas de ternura y cariño (Isaías, Baruc…), a veces, como fuego (Elías, Juan Bautista…)… Para despertarnos de los falsos sueños en los que vivimos, para recordarnos dónde nos “jugamos” la vida… Y, en definitiva, para que miremos, escuchemos, descubramos, amemos a Jesucristo, y nos dejemos envolver y empapar por su gracia y su amor…
Él es la alfa y la omega, el principio y el fin del Universo, por Él todo fue creado y a Él todo converge… ¡que no lo olvide nunca, Señor!

VIERNES 10.12.2021
Viernes de la 2° semana de Adviento
Dolor del corazón de Dios por aquel pueblo que no quiso atender sus mandatos, y por sus consecuencias negativas… Dolor del corazón de Jesús por sus contemporáneos que no quisieron escuchar a Juan Bautista ni a él mismo… Dolor de Dios, dolor de Jesucristo, como (salvando la distancia) el dolor de los padres que ven que sus hijos rechazan sus consejos y su experiencia, y acaban estrellándose en la vida. Dios no castiga, ya nos castigamos nosotros mismos en la medida que nos apartamos de sus consejos; al contrario, Dios se duele con nuestros pasos errados… y siempre tiene abierta la puerta para que volvamos a él… Niño pequeño en una cuna u hombre adulto clavado en una cruz…

JUEVES 9.12.2021
Jueves de la 2° semana de Adviento
De nuevo la ternura de Dios hacia su pueblo, tantas veces infiel, —como tú y como yo—, se nos cuela en el oráculo de Isaías, para consuelo de todos nosotros, pobres pecadores, tan necesitados de esa ternura de Dios. Y junto a la ternura, lo imposible: ríos en cumbres desoladas, árboles frondosos en el desierto… Porque si Dios es Dios, ¿qué podemos decirle nosotros, pobres mortales? De orgullosos y sin sentido es intentar decirle a Dios lo que tiene o puede hacer. Y, como un signo de esa vida y de ese imposible que brota en el desierto: Juan el Bautista. El desierto con su vida de silencio, oración y austeridad afina los oídos y la vista del corazón «para que vean y sepan, reflexionen y aprendan de una vez, que la mano del Señor lo ha hecho, que el Santo de Israel lo ha creado». Es decir, aprender a leer lo teológico que está profundamente presente bajo la apariencia de las cosas. Así Juan se convirtió en el precursor del Mesías: “vio lo que otros no vieron”.

MIÉRCOLES 8.12.2021
La Inmaculada Concepción de María
Llevamos muchos años educando (?) en el “yo” y olvidándonos del “nosotros” que, hoy, muchas personas se “ahogan” en la vida. El “yo” sin el “nosotros” no es posible, se muere… El “yo” sin el “nosotros” provoca la envidia, el afán de poseerlo todo, de saberlo todo y, en definitiva, de ser como Dios… el pecado original del ser humano. Bastaría, muchas veces, en nuestros planteamientos de vida cambiar la palabra “yo” por la palabra “nosotros” para que la “luz” entrase en nuestros corazones. El misterio de la Inmaculada Concepción de María, que hoy celebramos, es el misterio de un “yo” que se puso entero al servicio del “nosotros”… Desde el principio, Dios pensó en María por “nosotros”… Así que en ella contemplamos lo que nosotros estamos llamados a ser… Por ella nosotros hemos obtenido al Autor de lo que estamos llamados a ser… Y en ella nosotros encontramos el auxilio que necesitamos para “llegar” a ser lo que estamos llamados a ser… Por tu humilde y grandísimo «servicio», ¡gracias María!

MARTES 7.12.2021
Martes de la 2° semana de Adviento
Jesucristo es el rostro de la misericordia divina, el que «vino a buscar lo que estaba perdido», el que «no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños»… Rostro de la misericordia divina que ya aparece en hermosos textos del antiguo Testamento, como el de la primera lectura de hoy… Rostro ante el que se estrellan los que van de orgullosos y autosuficientes, los que prefieren vivir de la ley y de la norma… «Pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre», y esta es una palabra de salvación por Su misericordia, que no busca «perfectos», sino «humildes y sencillos de corazón», como María, madre de la misericordia, a la que mañana celebramos en el misterio de su Inmaculada Concepción, o como José, padre de la misericordia, al que hemos recordado a lo largo de este año a él dedicado, y que mañana se cierra… La misericordia es una de esas grandes puertas por las que Dios entra en tu vida y en el mundo en la medida que la practicas… por Su misericordia.

LUNES 6.12.2021
Lunes de la 2° semana de Adviento
No se trata sólo de imágenes poéticas de Isaías para expresar el gozo de la próxima liberación. Se trata de una intuición-revelación profunda: lo mismo que nuestros comportamientos abusivos y pecadores afectan a todo nuestro entorno ecológico, —¡y hoy lo sabemos, y padecemos, bien!—, la segunda venida del Señor no será para llevarnos al Cielo, sino para instaurar el Cielo en el Universo: ¡Qué hermosura no será! La curación física del paralítico y el perdón de sus pecados —para escándalo de escribas y fariseos—, de esta integralidad de la salvación en Cristo también nos habla… Pero hoy también como entonces, nuestro mundo, —y muchos cristianos con él—, acepta la dimensión social y caritativa de la Iglesia —el hacer—, pero desprecian su poder de perdonar los pecados en nombre del Señor —el ser—, y así nos alejamos de la verdadera salvación que Cristo nos vino a traer…

DOMINGO 5.12.2021
Domingo 2° de Adviento, ciclo C
Todos cometemos equivocaciones en la vida. Pero lo peor no es la equivocación en sí misma, sino el permanecer el resto de la vida anclados en ella y lamentándola, dándole mil vueltas en la cabeza y gastando en ello unas energías que sería preciosas para construir algo nuevo. Baruc invita al pueblo de Israel a despojarse de «su vestido de luto y aflicción» —importante: de la mano del Señor— por aquel desastre que fue el Exilio de Babilonia. Y Juan nos invita a salir de los «valles y colinas» que nos impiden caminar en la vida, —con el corazón esponjado—, para dejarle paso al Señor. Lo mismo: ¡No te dejes atrapar por tus equivocaciones en la vida, ponlo en las manos de Dios, pide perdón, aprende, y con Él en tu corazón, sigue caminando! Y como ejemplo, Pablo quien pudo pasarse toda su vida lamentando su ensañamiento contra los cristianos antes de convertirse. Pero no lo hace. El precioso texto de la segunda lectura de hoy es un ejemplo. Pablo, además, cuando lo escribe, está en la cárcel, probablemente en Éfeso, pero su texto rezuma cariño, ternura, confianza, positividad, gratitud, espíritu orante, esperanza… ¡Danos Señor también a nosotros esta gracia!

SÁBADO 4.12.2021
Sábado de la 1ª semana de Adviento
Detrás de los oráculos proféticos llenos de esperanza hay una convicción profunda: la última palabra sobre Israel (y por extensión, sobre la humanidad) no la tienen los acontecimientos ni las situaciones desgraciadas sino la voluntad salvadora del Señor que «sana los corazones destrozados y venda sus heridas». Jesús, en el evangelio de hoy, es testigo de esta compasión y misericordia de Dios sobre «las muchedumbres extenuadas y abandonadas, como ovejas sin pastor». Y Jesús no sólo vive la misericordia, sino que quiere asociar a esa misión a otras personas… Adviento es tiempo de esperanza, pero también de misericordia… Quien vive la misericordia hacia los demás, vive ya en Jesucristo…

VIERNES 3.12.2021
Viernes de la 1ª semana de Adviento
Jesús cura a dos ciegos, pero su curación va más allá de lo meramente físico. A través de la luz de los ojos, Jesús les devuelve la luz y el sentido para su vida. Por ello no dejaron de «hablar de él por toda la comarca». Se cumple así, una vez más, en Jesús, el anuncio profético de Isaías de la primera lectura. Y a nosotros que quizá nos falta visión, no por falta de vista, sino por exceso de cosas que nos deslumbran, le pedimos hoy al Señor que nos ayude a apagar esas falsas luces, y que sea él en verdad, nuestra luz y nuestra salvación.

JUEVES 2.12.2021
Jueves de la 1ª semana de Adviento
«Confiad siempre en el Señor, porque el Señor es la roca perpetua» nos dice hoy Isaías. Esta es la verdadera clave de la persona religiosa. Por eso nos advierte hoy Jesús en el evangelio: «No todo el que me dice “Señor. Señor” entrará en el Reino de los cielos». Las apariencias pueden engañar. Hay personas cuya vida religiosa expresa la confianza de una existencia edificada sobre la roca que es Cristo. Pero también hay personas cuya vida religiosa no expresan la confianza en Dios, sino la confianza en el meticuloso cumplimiento y observación de los mismos rezos y devociones como si de un rito mágico se tratara. Son casa construida sobre arena. Aquellos suelen ser personas de paz. Estos, inseguros y escrúpulosos. ¡Señor, ábrenos las puertas de tu salvación!

MIÉRCOLES 1.12.2021
Miércoles de la 1ª semana de Adviento
Jesús devuelve la vista y el oído, Jesús hace andar a los tullidos… Jesús cura el alma y el cuerpo, y da de comer a las multitudes hambrientas… Jesús es buen pastor del salmo y es el Dios que enjuga las lágrimas y nos salva. Aquél cuya bondad y misericordia nos acompaña todos los días de nuestra vida… Pero, de verdad, ¿lo creemos así, lo vivimos así…?

MARTES 30.11.2021
Solemnidad de San Andrés, apóstol
«Hermosos pies» los del apóstol Andrés. Pies que le llevaron detrás de Jesús por los caminos de Galilea y luego por esos mundos de Dios para anunciar el evangelio… hasta los confines de la tierra. Hermosos también sus labios que proclamaron lo que «junto a Jesús había visto y oído». Y el primero, a su hermano Pedro, y luego a otros muchos, hasta dar su vida por Él en una cruz, como Él; aunque en este caso, según la tradición, una cruz en forma de aspa, como el signo de multiplicar. Apóstol san Andrés, multiplica en estos tiempos nuestros, los corazones que acojan a Jesús y lo lleven con sus pies y con sus labios a donde otro corazón esté sediento de Dios.

MARTES 30.11.2021
Martes de la 1ª semana de Adviento
Hoy nosotros leemos las profecías de Isaías y las “vemos” cumplirse en Jesucristo. Pero ¿a qué sonarían estas profecías en su tiempo? Quizá a locura del profeta. Isaías, según nos cuenta la tradición, fue asesinado cortándole por la mitad. Jesús hoy en el evangelio nos dice que el misterio profundo de la vida (que en él se nos ha desvelado) queda escondido a los sabios y entendidos de este mundo. Que se necesita otra actitud, otra sabiduría… la de los pobres y humildes, la de los sencillos de corazón… la de “los ojos que —mirando— ven” y por ello son bienaventurados. En el camino del Adviento pedimos saber contemplar a Jesucristo con unos ojos (y un corazón) así… Él es nuestra única y gran esperanza…

LUNES 29.11.2021
Lunes de la 1ª semana de Adviento
El profeta Isaías es uno de los grandes personajes del Adviento, profeta de la esperanza. A Isaías le tocó vivir la caída del Reino del Norte en manos de los asirios y la amenaza sobre Jerusalén. «Al final de los días…». La última palabra sobre la historia no la tienen los asirios ni los poderes del mundo, sino Dios. De ahí la invitación que nos deja al final del texto de la primera lectura: «Caminemos a la luz del Señor». Dejemos que su luz en nuestros corazones nos llene de cariño a cuantos nos rodean, de confianza en Dios y en su poder, y de humilde caminar en su presencia… Y, como ejemplo, hoy el evangelio nos trae no un piadoso judío, sino un pagano del ejército opresor: un centurión romano… ¡Para pensar y desinflar todos nuestros orgullos! Sólo en Dios está, puede estar y debe estar, nuestra esperanza…

DOMINGO 28.11.2021
Domingo 1° de Adviento, ciclo C
Jesús nos habla hoy en el evangelio de la «angustia de las gentes» y del «desfallecimiento de los hombres por el miedo»… Y uno piensa en las veces que estas palabras de Jesús se han hecho (y se hacen) realidad en la vida de las personas y en la historia del mundo. Pero Jesús añade algo que sobrepasa nuestras fuerzas humanas y nuestra capacidad de comprensión, y que pone patas arriba las meras capacidades y expectativas humanas: «Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación». Este es el misterio del Adviento: en la noche de los tiempos, en la oscuridad de los acontecimientos que nos sobrepasan y nos angustian, cuando el ser humano experimenta su limitación y fragilidad… Cristo no nos deja solos, salió (en la Navidad), sale (en cada persona y acontecimiento) y saldrá (al final de los tiempos) a nuestro encuentro, para darnos la plenitud de la Paz, la Vida y el Amor… si le dejamos. Por eso también nos advierte Jesús: «Tened cuidado de vosotros, que no se emboten vuestros corazones…». Cuidemos nuestro corazón en estos días del Adviento bajo la amenazadora sombra del Covid, y pongámonos en las manos del único y verdadero salvador que es Jesucristo.