Al hilo de la liturgia diaria 2021-22

VIERNES 28.01.2022
Tercera semana del tiempo ordinario, año par
La pandemia abrió la “caja de los truenos”, y el paraíso (?) que habíamos construido para la humanidad (aunque sólo para algunos) se nos ha mostrado en toda su fragilidad… y egoísmo. Las consultas psiquiátricas han aumentado… y la violencia y los suicidios, también. Por su parte, David olvida su condición de ungido del Señor y se queda cómoda y egoístamente en casa, mientras sus soldados van a la guerra. Será el primer peldaño que le hará rodar por una escalera que le llevará al abismo del adulterio y del asesinato. Triste ejemplo de quien en su infancia y juventud dio muestras de un corazón generoso y fiel a Dios. Pero, así es siempre: lo que no se nutre y apoya en el Eterno, es decir, cuando nos apartamos del Reino de Dios que crece y avanza imparablemente hacia su plenitud, todo lo que “construyamos” acaba por volverse contra nosotros… “Quien no siembra conmigo, desparrama”.

JUEVES 27.01.2022
Tercera semana del tiempo ordinario, año par
Quizá tú, como yo (o como Jacob, Gn 32, 23ss), te hayas peleado alguna vez con Dios. Te parecía que las cosas que el mundo te ofrecía eran más apetecibles que vivir en la fe, y… «ocultaste tu lámpara bajo el celemín». Pero cuando los años han pasado, y has visto los “resultados” de las cosas del mundo, —«nada oculto que no llegue a saberse»— y cómo el Señor, a pesar de tu resistencia, no te ha abandonado, y sientes su presencia y su fuerza para abordar el último tramo de tu vida, quizá también puedas decir conmigo (y con David), con profunda gratitud: «¿Quién soy yo, mi dueño y Señor?». Quien soy yo para que me hayas bendecido con tu fidelidad, con tu fuerza, con tu vida, con tu esperanza… con tu Amor…

MIÉRCOLES 26.01.2022
Tercera semana del tiempo ordinario, año par; y santos Timoteo y Tito (1ª lectura: 2Tim 1, 1-8)
Es un texto precioso, lleno de humanidad y de fe: «Doy gracias a Dios (…) te tengo siempre presente en mis oraciones noche y día. Al acordarme de tus lágrimas, ansío verte, para llenarme de alegría. Evoco el recuerdo de tu fe sincera (…). Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios que hay en ti por la imposición de las manos…». Y desde esta humanidad y esta fe, Pablo fue sembrador de la Palabra de Dios… como el Maestro. Si nos faltan esa humanidad y esa fe, ¿a qué se queda reducido nuestro ministerio sacerdotal? Ora por quien esto escribió y por todos los sacerdotes. Gracias.

MARTES 25.01.2022
La Conversión de San Pablo
«Yo soy Jesús, a quien tú persigues». La conversión de Pablo empieza por un “aterrizaje” en el misterio de la Encarnación. Jesús no es una realidad abstracta. Su presencia se continua en la historia en cada ser humano y, especialmente, de los “pequeños”, como nos evocan las mismas palabras de Jesús en la parábola del Juicio de las Naciones: «Lo que hicisteis (o no hicisteis) a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis (o no hicisteis).» El papa Francisco continuamente nos recuerda, con sus palabras y sus gestos, esta entraña esencial de nuestra fe: que no nos “elevemos” tanto con nuestros rezos y piedades que olvidemos (o persigamos) al hermano necesitado… que nos evadamos del mundo. Por eso, y tristemente, este papa es despreciado y perseguido por algunos… La historia de la persecución en nombre de la ortodoxia se repite… Que se repita también en nosotros la historia de la conversión, para que el evangelio “llegue a los confines de la tierra”…

LUNES 24.01.2022
Tercera semana del tiempo ordinario, año par
«Tiene dentro a Belzebú». No importa la justificación que demos, —siempre podemos encontrar una—, el caso es no moverme «yo» de mis posturas y, en el fondo, de no dejar entrar verdaderamente a Dios en mi corazón y en mi vida. Y así, diciendo servir a Dios, servimos a una caricatura de Dios… es el pecado contra el Espíritu Santo. El pecado que «no les podrá ser perdonado a los hombres», no porque Dios no quiera perdonar los pecados, sino porque los hombres nos cerramos a ese perdón… con nuestra autosuficiencia. En la primera lectura, David comienza su caminar como rey de Jerusalén. Su reinado tendrá luces y sombras… y pecados. Pero David nunca se autojustificó, siempre reconoció sus pecados… y así nos da ejemplo de apertura al Espíritu de Dios.

DOMINGO 23.01.2022
Tercero del tiempo ordinario, ciclo C
Allí donde hay personas, hay problemas. El servicio generoso y humilde, gratuito, nos cuesta, mientras que el afán de protagonismo y de dominio nos puede. Ocurre en el mundo, en las familias… y ocurre en la Iglesia, como ocurrió entre los cristianos de Corinto. Y así, en nombre del evangelio, traicionamos el Evangelio. La Palabra de Dios recordó a los decepcionados y desanimados judíos vueltos del Exilio quienes eran y cuáles fueron sus orígenes (cf, 1ª lectura), y la Palabra de Dios iluminó el ser y el actuar de Jesús ante sus paisanos en la sinagoga de Nazaret… Que amemos esa Palabra, que la leamos, la conozcamos y oremos… y que ella nos ayude a purificar nuestras actitudes y a conformarnos más y más a Aquél que no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida por nosotros.

SÁBADO 22.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
Llora David la muerte de Saúl y de su hijo Jonatán, y lloramos nosotros a lo largo de la vida la pérdida de nuestros seres queridos… por el trozo de nuestra vida que con ellos se va, por el hueco que dejan en nosotros, pero a veces también porque nos hubiera gustado tener con ellos una relación mejor… heridas que no acaban nunca de cerrar. En el evangelio los parientes de Jesús van a buscarle porque “está fuera de sí”, y sin querer dan en el clavo. Porque Jesús no vive desde Él, sino desde el misterio trinitario; y no vive para Él, sino para nosotros, para que tengamos vida, Vida Eterna, para que la esperanza venza al dolor, para que las heridas de la vida sean sanadas…

VIERNES 21.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
David respeta la vida de Saúl, no sólo por el gran corazón que aquél tiene, sino, sobre todo, porque éste es el ungido del Señor y, por tanto, un signo y una presencia del Dios que habita en medio de su pueblo. Estamos aún en el Antiguo Testamento. Con la elección de los Doce, Jesús inaugura el pueblo del Nuevo Testamento cuya misión será anunciar al mundo que, por la sangre derramada en la Cruz y por la Resurrección de Jesucristo, cada ser humano es un ungido del Señor, digno de respeto y amor, no una máquina biológica o una “cosa” al servicio de mis intereses…

JUEVES 20.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
¡Qué complicados somos, a veces, los humanos… y qué malos son los celos y las envidias! Toda la amenaza que Saúl experimenta de David es pura creación de su mente… Podía haberse aprovechado y disfrutado de su amistad y colaboración, como persona y como rey, pero se dejó llevar por la negatividad de sus pensamientos, y esto fue su ruina. En nuestro mundo sin Dios-Padre, hemos perdido también los hermanos, y nos hemos quedado huérfanos y solos. Y así, paranoias obsesivas nos envuelven y atrapan… y las redes sociales las difunden. Y nos volvemos violentos como Saúl, y nos desgraciamos la vida y se la desgraciamos a los demás… Afortunadamente también existen “Jonatanes” que viven de la frescura del amor sincero y son sembradores de vida y de paz… como el mismo Señor. Pide la gracia de ser Jonatan-Jesús, para el mundo, y no Saúl…

MIÉRCOLES 19.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
El gigante Goliat, con sus armas, con su altura y fuerza, con su experiencia de enemigos destrozados por su espada… se sentía muy seguro de sí mismo. También los fariseos, con sus leyes, con su posición social, con su autosuficiencia, con su alianza con los herodianos… se sentían muy seguros de sí mismos. Pero cuando uno está tan seguro de sí mismo, cuando uno es como un bloque de hierro indestructible al que todos deben someterse, cuando uno no deja ni una grieta para que entre en el propio corazón un rayo de luz diferente, etc. se expone a luchar contra Dios (¡aún en nombre de Dios!) y a cerrarle la puerta. Y lo que era su propia fortaleza y seguridad, más tarde o más temprano, acaba siendo su propia ruina. Pidamos una vez más que el Señor sea verdaderamente nuestra fortaleza, nuestra luz, nuestra salvación…

MARTES 18.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
No tienen nada que ver ni la apariencia ni el corazón de Saúl cuando fue ungido rey, con la apariencia y el corazón del joven David cuando es también ungido como futuro rey de Israel. Es como si Dios también aprendiese de nuestros errores y pecados. En todo esto hay todo un misterio de amor al hombre y de respeto a su libertad que nos desborda, y al que Dios se abaja: la encarnación, antes de la Encarnación… Contemplemos la grandeza empequeñecida, de quien es «señor del sábado»… y de la historia, y del universo, y de los hombres… y dejémonos tocar en nuestro corazón por su humildad, por su amor y respeto hacia nosotros…

LUNES 17.01.2022
Segunda semana del tiempo ordinario, año par
La fe y la vocación no son “algo” que se adquiere de una vez por todas como si de un mueble se tratase. La fe y la vocación implican gratitud y humildad constantes, escucha atenta de la voluntad de Dios, acogida de esa voluntad y disponibilidad para estar siempre en camino. Es una gracia que tenemos que pedir constantemente y, al mismo tiempo, tenemos que estar muy atentos porque nuestra tentación es siempre la de “apoderarnos” de la fe y de la vocación y ser nosotros los que “mandamos” en ella… los que lo “sabemos” todo. Así le ocurrió al rey Saúl (que, encima, se justifica), así parece que les ocurre a los fariseos y a los discípulos de Juan el Bautista… y así les sigue ocurriendo a cuantos dejan reducida su fe y su vocación a parámetros ideológicos, a ciertas prácticas de piedad o a ciertas normas de conducta… pero les falta la vida teologal, la vida en el Espíritu.

DOMINGO 16.01.2022
Segundo del tiempo ordinario, ciclo C
El Tercer Isaías escribe para una comunidad desanimada, desalentada, desesperanzada, etc. tras la vuelta del Exilio; y sus palabras rezuman ternura, cariño, amor… como de novio/esposo enamorado. No son las palabras del profeta, sino las palabras de Dios que el profeta les transmite… y nos transmite a nosotros que también vivimos tiempos que son de desaliento, desánimo, desesperanza… ¡La utopía en este mundo de un paraíso sin Dios se nos muestra inalcanzable y, hasta un simple virus, nos ha puesto todo patas arriba! Pero las palabras del profeta (de Dios) no se quedan en buenas intenciones, o en lo afectivo o sentimental. Se concretan en la persona de Jesucristo: él es el novio/esposo de la Iglesia, de la humanidad. El único capaz de darnos el Vino Bueno de su Gracia y Salvación, cuando todos nuestros vinos (utopías y proyectos sin Él) se ven fracasados o amenazados…

SÁBADO 15.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Dos vocaciones: la de Saúl y la de Mateo. De Saúl, para un rey que tendrá que ser guerrero, se nos dice algo muy lógico: que era «un israelita bien plantado… el más alto… y que, de los hombros para arriba, sobresalía sobre todos». Y uno piensa, sin querer, en la elección de su sucesor, de David, en la que Dios se fijará sólo en su corazón, rechazando a sus hermanos de mayor presencia y corpulencia. Y en este contraste (y de lo que fue la historia de ambos reyes) ya hay toda una enseñanza: los caminos de Dios “funcionan mejor” con lo débil que con lo fuerte del mundo. Y esto mismo se repite en la vocación del apóstol Mateo: un recaudador de impuestos, un impuro y un pecador para los judíos… Y así comprendemos que nuestras debilidades, nuestros fracasos, nuestras pobrezas, etc. sean tal vez nuestra mayor riqueza de cara a Dios… No para que nos abandonemos en ellas y no luchemos o, al menos, lo intentemos, sino porque nos hacen humildes, porque nos hacen abrirnos a Él, porque nos alejan de la soberbia y de la autosuficiencia, porque nos invitan a ser ante Dios como niños pequeños en los brazos de una madre…

VIERNES 14.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
No conozco muchos hombres públicos, salvo el papa Francisco, que pidan públicamente que recemos por ellos. Todos necesitamos de la oración de los unos por los otros, pero especialmente aquellos que ocupan cargos de poder en la sociedad y en el mundo, porque la tentación de la soberbia, de la autosuficiencia, del dinero, de las ideologías de muerte… y de pasar de ser servidores a ser explotadores de los demás, les acecha de forma más ostensible. No hace falta que el profeta Samuel se lo dijese a los israelitas para saberlo, lo experimentamos, tristemente, cada día un poco más. Hay como una especie de parálisis mental y espiritual que afecta cada vez más al alma de nuestras sociedades actuales y, especialmente, a sus gobernantes… Recemos por ellos, y por todos, y presentémoslos ante el Señor, aunque para ello tengamos que “romper techos” y vencer obstáculos, especialmente el obstáculo de lo políticamente correcto…

JUEVES 13.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Jesús cura a un leproso. La lepra es una de las enfermedades que mejor nos evoca el pecado: es hedionda, nos va corroyendo poco a poco y destruye nuestra vida personal y social… Cada uno de nosotros en este día puede pensar en esa “lepra” que le acompaña en estos momentos de su vida y, desde esa toma de conciencia, gritarle/pedirle también al Señor, como el leproso del evangelio, «Si quieres, puedes limpiarme». Pero la primera lectura nos invita a pensar hoy en una “lepra” que puede corroer el alma de la persona religiosa: es la de la utilización mágica/idolátrica de los símbolos religiosos… sin coherencia, sin exigencia, sin compromiso real en nuestra vida personal. Cristianos de cumplimiento: cumplo y miento. Cumplo en la exterioridad, incluso me “como” los santos, pero miento en el mandamiento del amor (incluso al enemigo).

MIÉRCOLES 12.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Los discípulos acompañan a Jesús en la Sinagoga, en casa de la suegra de Pedro, cuando cura, cuando recorre la Galilea, etc. Pero, en las madrugadas, Jesús se retira en solitario a un descampado para orar. Y esta imagen de Jesús no sólo es una referencia de la necesidad de la oración para los que andamos en medio del mundo en mil actividades, sino que es una imagen que nos da una profunda confianza: en su oración en descampado, Jesús ora por sus discípulos y por todos, como sigue hoy intercediendo por nosotros ante el Padre. En medio de tu soledad, en medio de tus desconciertos y de tus miedos, en medio de tu impotencia —porque no somos dioses—… el Señor siempre nos acompaña con su oración y con su presencia misteriosa, y, en medio de nuestras noches, como al pequeño Samuel, nos llama… Pidamos que escuchemos su voz y que como Samuel también nosotros le respondamos: “Habla, Señor, que tu siervo escucha”.

MARTES 11.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Ana pide un hijo, no para sí, sino para el Señor… (¡Hermosa y profunda lección que no acabamos de aprender!)… Y la humillación que sufría Ana, por parte de Fenina, es acrecentada, en su dolorida oración, por parte de Elí… Pero hay alguien que no permanece sordo a la súplica ni al dolor de Ana, y Ana tendrá ese hijo… Dios nunca nos abandona en el dolor ni en la súplica sincera, aunque sus caminos no sean casi nunca los nuestros… La figura de Ana (y su cántico de acción de gracias) prefigura el misterio de la María, la “humilde esclava del Señor”, (y su Magníficat); y el hijo de Ana, el de María. Y si Samuel fue el más grande juez-profeta del Antiguo Testamento, Jesús será, él mismo, el Nuevo Testamento (la Nueva Alianza, por su sangre derramada); y no sólo un hijo para Dios, sino Dios mismo entre nosotros… el Salvador; aquél que, nos dice el evangelio de hoy, causaba admiración y asombro entre sus contemporáneos por su palabra y sus milagros… El gran “fracaso” para muchos bautizados es, en nuestros días, haberse “acostumbrado” a Cristo; que ya su figura no les cause ninguna admiración, ni asombro… ni amor.

LUNES 10.01.2022
Primera semana del tiempo ordinario, año par
Sufría Ana… Con el dolor de Ana sufría también Elcaná… Sufrirían los hijos e hijas de Fenina —los niños sufren con el dolor ajeno—… Y la saña de Fenina con Ana también nos indica que Fenina no era feliz… Infelicidad, sufrimiento, dolor… que se prolonga en nuestras familias actuales aunque quizá por otros motivos, especialmente, por el individualismo-egoísmo de nuestra (in)cultura actual… En el evangelio, a la llamada de Jesús, los primeros apóstoles “lo dejan todo para seguirle”… ellos han comprendido, —al menos, intuido—, que en Jesús está el sentido y la luz que buscan para sus vidas. Recemos para que nuestras familias y nuestro mundo vuelvan, desde el corazón, sus ojos a Jesucristo…

DOMINGO 9.01.2022
Bautismo del Señor
Jesús entra en las aguas del Jordán como un día subirá al leño de la Cruz: cargando con nuestros pecados, para que nosotros tengamos Vida. Así las palabras de Dios-Padre no se dirigen sólo al Hijo, sino que por el Hijo se dirigen también a cada uno de nosotros: «Tú eres mi hijo/a amado/a. En ti me complazco». En medio de las mayores dificultades, muchas de ellas provocadas por nosotros mismos —que seguimos volviendo la espalda a Dios—, Él siempre nos espera, Él siempre nos aguarda: «Consolad, consolad a mi pueblo… Habladle al corazón… Como un pastor, cuida él mismo de sus ovejas…» Pidamos y dejemos que estas palabras se graben hoy en nuestro corazón, y que ellas nos impulsen a «llevar, ya desde ahora, una vida sobria, justa y piadosa, mientras aguardamos la dicha que esperamos» en Jesucristo nuestro Señor.

SÁBADO 8.01.2022
Sábado después de la Epifanía del Señor
Qué hermosa lección de humildad nos deja hoy Juan Bautista en el evangelio. Los discípulos o simpatizantes de uno y de otro han discutido entre ellos para ver cuál es el más importante, Juan o Jesús. Y esta discusión y estas peleas han continuado a lo largo de la historia de la Iglesia entre miembros de una orden religiosa u otra, entre seguidores de un movimiento u otro, o, simplemente entre cristianos de diferentes sensibilidades… Pero algunos fundadores —y otros— no siempre lo han tenido tan claro como Juan Bautista: que él era sólo «el que me han enviado delante de él», «el amigo del esposo»… y, en definitiva, que «Él —Jesús— tiene que crecer y yo —Juan— tengo que menguar». Y, donde pone Juan, podemos ponernos cada uno de nosotros… Pidámoselo al Señor con toda confianza «para que también nuestra alegría esté colmada». Amén.

VIERNES 7.01.2022
Viernes después de la Epifanía del Señor
La fe como aceptación humilde y gozosa de que Jesús es el Hijo de Dios; la fe como confianza total en Él y en la “Salvación que el mundo no nos puede dar”, pero Él, sí; la fe como acogida del Amor revelación del Padre que nos llega por Él; la fe, también, como “perder tiempo” en oración y soledad ante Dios-Padre por Jesucristo, en el Espíritu, como Él mismo hacía… es puerta abierta a la Vida, es sanación, es otra forma de sentir la existencia, es plenitud… es todo lo contrario a tantas “lepras” que pudren nuestras vidas. Con el leproso del evangelio, postrémonos ante Jesús y pidámosle que nos limpie de todas ellas…

JUEVES 6.01.2022
Jueves después de la Epifanía del Señor
Es verdad que en la Iglesia, a lo largo de su historia, ha habido (y hay) muchos defectos y pecados. Pero también es verdad que una corriente, muchas veces silenciosa, de “Buena Noticia”, de “Libertad” y de “Luz” ha acompañado (y acompaña) sus pasos. Así la Iglesia puede decir con Jesús: “hoy se cumplen en mí estas palabras” (de Isaías)… porque, a pesar de todas mis/nuestras deficiencias y traiciones, “el Espíritu está sobre mí”. El Espíritu… esta es la clave. Él hace que “conozcamos” y nos dejemos conducir por el Amor de Dios, y que ese Amor se convierta en nosotros en amor a Dios y al hermano, como nos recuerda hoy san Juan. ¡Que no nos cansemos de invocar y pedir el Espíritu Santo!

MIÉRCOLES 5.01.2022
Miércoles después de la Epifanía del Señor
Señor, tú te has manifestado como palabra que invita a volver los corazones a ti, como salud devuelta a los enfermos, como alimento de vida terrena y de Vida Celestial… y, en el evangelio de hoy, como paz y confianza en medio de “los vientos contrarios y de la noche”. Y esa tu presencia-manifestación se sigue actualizando en quienes con palabras llenas de misericordia invitan a la conversión, en quienes acompañan y sanan enfermos, en quienes ponen paz en medio de las “tormentas”, etc. etc. es decir, en donde las personas se “aman unas a otras”, por encima de teologías, tradiciones o entelequias sobre Dios. Pero también es verdad que, como los discípulos, hoy nosotros tenemos también muchas veces “la mente embotada”… ¡Desembótanosla, danos tu luz… y tu Amor!

MARTES 4.01.2022
Martes después de la Epifanía del Señor
Él nos amó primero, Él nos ha mirado con compasión, con ternura… y nos sigue amando y nos sigue mirando así… y, especialmente en la Eucaristía, nos sigue aguardando para repartirnos el único pan que sacia el hambre profunda de eternidad (y de amor) que todos llevamos dentro, y para recargar nuestra propia capacidad de amar. Pero nosotros, muchas veces, en vez de seguirle verdaderamente a él nos lanzamos detrás de cualquier “gurú” que el mundo actual pone a nuestro alcance. ¡Y hay tantos, y tan variados… y, algunos, tan atractivos! A mí me toca elegir detrás de quién quiero ir, a quién quiero escuchar, de quién me quiero alimentar…

LUNES 3.01.2022
Lunes después de la Epifanía del Señor
Se vislumbran en las palabras de Juan dos grandes dificultades que tuvieron que enfrentar las comunidades cristianas ya desde sus comienzos (y hoy nosotros seguimos teniendo): que Jesucristo es verdaderamente el Verbo de Dios encarnado, y que, creer en Él, no puede separarse del mandamiento del amor al prójimo. Hay en esto una profunda coherencia interna, porque la encarnación no es “jeroglífico” para “sabios y entendidos” sino misterio de amor de Dios por nosotros y, por tanto, creer en él no puede quedar reducido a una “aventura intelectual”: “quien no ama no puede conocer a Cristo”. Misterio de amor de Dios por la humanidad que se manifiesta con toda su fuerza desde el principio de la predicación de Jesús: invitación a la conversión (palabras) y curación de enfermos (obras).

DOMINGO 2.01.2022
La Epifanía del Señor
En el horizonte de nuestras vidas hay muchas estrellas, cada cual más deslumbrante… Pero hay algo que en ellas no “funciona” porque cada día nos encontramos con más vidas vacías y rotas… Las verdaderas estrellas o, mejor, la estrella verdadera es la que te invita a “salir” de tu comodidad y de tu ordenador, la que te pone en camino, te desinstala y te invita a asumir riesgos, incluso equivocaciones, la que te obliga a preguntar a los otros aun sabiendo que, consciente o inconscientemente, te pueden utilizar o engañar… La verdadera estrella es la que también, y paradójicamente, te hace pasar por la oscuridad de “perderla”… Pero la que te hace, al final (y en el camino), reencontrarte con las cosas “normales y sencillas” de la vida (una madre y un niño) descubriendo en ellas una Presencia que antes no veías, pero que ahora sí, porque has hecho un camino que ha cambiado tu corazón y tu mirada…

SÁBAD0 1.01.2022
Santa María, Madre de Dios
Cada primero de año, la Iglesia celebra a María como Madre de Dios, como la puerta por la que Dios entró en el mundo en nuestra carne mortal… Es una invitación a que también nosotros, con toda la Iglesia, “pasemos” por ella al entrar en este nuevo año que Dios pone ante nosotros… Pasemos por ella teniéndola por madre con la que compartimos y a la que confiamos la vida, teniéndola por protectora en las luchas y adversidades, teniéndola por guía en las encrucijadas de los caminos, teniéndola por compañera que nos lleva a Cristo… y aprendiendo de ella a “guardar y a meditar en nuestro corazón” todo lo que el año nuevo nos vaya deparando. Que su compañía y amor sean fuente de Paz y Bendición para todos nosotros en Jesucristo, su hijo, nuestro Señor. Amén.

VIERNES 31.12.2021
7° día de la Octava de Navidad
Hay que reconocerlo: si te paras a pensar intentando entender humanamente el misterio de la Encarnación, es una locura, un imposible… Que Aquél que era la Palabra Eterna del Padre, que Aquél por el que todo fue hecho tome nuestra carne mortal en el vientre de una mujer… que no, que no que no puede ser… Por eso muy pronto, en las comunidades cristianas empezaron a surgir “anticristos” —nos dice la primera lectura de hoy—, que intentaron hacer “comprensible” el misterio de Cristo y que, por tanto, lo “rebajaron”… Pero por un “Cristo rebajado” no habría merecido la pena dar la vida… Y un “Cristo rebajado” no hubiera sido nunca fuerza y luz como ha sido en la vida de tantos testigos y mártires… Sí, el misterio de la Encarnación es locura, pero locura de Amor, que se “entiende” no con la cabeza, sino con el corazón… Sólo quien ama de verdad puede conocer a Cristo…

JUEVES 30.12.2021
6° día de la Octava de Navidad
«Y el mundo pasa con sus pasiones». El coronavirus nos lo está recordando una y otra vez. Pero no parece que queramos aprender… ¿O tendremos el corazón tan endurecido que no podemos ya aprender? El contraste lo pone la liturgia de hoy en la figura de Ana: una mujer viuda y anciana que vivía sirviendo y esperando al Señor… Y el Señor la regaló, —como un anticipo del Cielo—, la revelación de quién era aquel niño que sus padres habían presentado en el templo… El mundo con sus pasiones nos promete inmediatamente el cielo, pero, con la misma inmediatez, este “cielo” deja el corazón y la vida vacíos… El Niño de Belén nos promete el Cielo, pero antes hay que caminar con Él, un largo camino de crecimiento en gracia y sabiduría —como él mismo caminó—, y que no siempre es fácil… Pero un camino (una fe) que da ya en este mundo la fuerza, la certeza de que éste es el Camino y que no hay otro que conduzca a la verdadera felicidad. También hoy nosotros, con Ana la profetisa, damos gracias y alabamos a Dios por el don de este Niño…

MIÉRCOLES 29.12.2021
5° día de la Octava de Navidad
El misterio de la Encarnación pasa por nuestra carne mortal, pasa por una familia (la Sagrada Familia) y también por un pueblo con sus ritos y tradiciones religiosas. Jesús fue un verdadero judío y nunca renegó de su condición de tal. Y, así, judío, es llevado por sus padres para presentarlo en el templo de Jerusalén. Un niño judío más. Y, sin embargo, bajo aquella “rutina”, no había un niño más, sino la Luz y el Salvador del Mundo. Una realidad que escapa a la mirada común de las gentes, pero no a la del anciano Simeón “iluminado por el Espíritu Santo”. También nosotros, creyentes, necesitamos esa iluminación del Espíritu para descubrir, en la rutina y en el dolor de nuestra vida, la presencia y el paso del Señor. Pidamos cada mañana, cada día, cada nueva actividad, etc. esa luz, y no olvidemos, al mismo tiempo, nunca el “mandamiento del amor”.

MARTES 28.12.2021
Los Santos Inocentes, mártires
Y Herodes sigue buscando al “niño” para matarle… Ellos, los niños, son la parte débil en la que siempre se ceban, consciente o inconscientemente, los mecanismos de poder de todo tipo… Ellos son como el pararrayos sobre el que cae la maldad del mundo… El Gólgota siempre presente en medio de la historia… Y por eso, no sólo son víctimas inocentes, sino Santas Víctimas Inocentes. Hay una presencia especial del Señor en todo inocente que muere víctima del abuso humano. Y san Juan, en la primera lectura de este día, nos recuerda además que los verdugos no siempre son los otros, que “el que dice que no ha cometido pecado se engaña”, que no podemos ir por la vida ajenos al sufrimiento de estos inocentes, y que, por tanto, orar, pedir perdón, hacer penitencia por ellos… tiene que formar parte de nuestro caminar a la Luz de Cristo, el Inocente que ofreció su vida por los culpables… por nosotros…

LUNES 27.12.2021
San Juan, apóstol y evangelista
A fuerza de hacer teología desde los despachos hemos convertido a Jesucristo en una idea y sobre esa idea hemos vertido nuestras obsesiones y raquitismos. Pero Jesús, nos lo recuerdan las lecturas de esta fiesta, no es una idea, es una EXPERIENCIA… una experiencia de encuentro “junto a la tumba”. Hay que salir de los despachos confortables, de las mesas con aire acondicionada, y adentrarse en la vida de las gentes que sufren y luchan, para “sentir” y experimentar la Vida de Aquél que hace ya 2021 años tomo nuestra carne mortal para llevar nuestra carne mortal a la plenitud de la Vida y del Amor… y que Resucitado vive para siempre.

DOMINGO 26.12.2021
La Sagrada Familia, C
Como padres, como pastores o, simplemente, como personas individuales, tarde o temprano tendremos que aprender, con dolorosa experiencia, que los hijos no nos pertenecen, que los feligreses no nos pertenecen, que, ni siquiera, nuestros proyectos humanos nos pertenecen… que, o buscamos en todo la voluntad de Dios, o todo se vacía de sentido y acaba por precipitarnos en la neurosis y el hastío… No es fácil. No les fue fácil tampoco a María y a José, pero ella hoy nos muestra el camino cuando nos dice el evangelista que «su madre conservaba todo esto en su corazón». Conservar en el corazón, ponerlo en la presencia de Dios, pedir luz y fuerzas, y confiar, siempre confiar… sin perder la caridad.

SÁBADO 25.12.2021
Navidad: Misa del día
«Qué hermosos son… los pies del mensajero… que anuncia la buena noticia». Navidad son los pequeños o grandes gestos de amor y servicio que podemos hacer cada día; Navidad es el rechazo de la violencia o de la venganza cuando me siento tentado por ellas; Navidad es saber abajarse y hacerse humilde ante el desconocido o el que no piensa como yo… En cada uno de esos gestos Dios sigue naciendo; en ellos, el creador del Universo se nos hace cercano; a través suyo, Dios nos sigue mirando con ternura y sonriendo… Pero Navidad es también el “mensajero” que sabe decir gracias; el “mensajero” que sabe valorar a los demás; el “mensajero” que ayuda a descubrir a los otros todo lo bueno que ya hay en sus vidas y lo bueno que con ellas realizan; el “mensajero” que sabe ofrecer una sonrisa, un gesto de ternura, una palabra de cariño… Que el Señor nos ayude a ser “mensajeros de buena noticia”, a ser Navidad para los demás…

VIERNES 24.12.2021
Adviento: 24 de diciembre
Qué poco podía imaginar Zacarías que un día tendría un hijo que llegaría a ser el “profeta del Altísimo”… Qué poco podía imaginar David en que se convertiría el templo que él deseaba para Dios… Detrás de nuestros pequeños o grandes sueños, siempre hay un sueño mayor, el Sueño de Dios para nosotros y por nosotros, el Sueño que pasa por Belén y el Calvario… Que esta noche ante el Portal, en estos tiempos en que nuestros sueños humanos están tan rotos, la contemplación del Niño-Dios nos abra al Sueño de Dios por nosotros…

JUEVES 23.12.2021
Adviento: 23 de diciembre
En la víspera de la Nochebuena, la figura de Juan, el hijo de Isabel y Zacarías, el precursor, como el mensajero anunciado por el profeta Malaquías, nos invita a adentrarnos en el misterio de lo “imposible”, a salir de los caminos trillados de todos los días, a preparar nuestro corazón y nuestra vida, para recibir al Señor. En estos tiempos en lo que lo “folclórico” de la Navidad se ve imposibilitado o mermado por el Covid, se nos ofrece la posibilidad de dedicar, al menos un poco más tiempo a lo esencial… Señor, enséñame tus caminos; Señor, reconcíliame con quien estoy separado; Señor, despréndeme de lo superfluo y de lo banal; Señor, abre mis ojos a tu presencia y a tu llamada…

MIÉRCOLES 22.12.2021
Adviento: 22 de diciembre
Impresiona la humildad y la generosidad de esta Ana que cede al Señor de por vida el hijo tan largamente deseado… Ella prefigura la humildad y generosidad de María en su maternidad divina, así como su canto de alabanza (cf. salmo responsorial) prefigura el Magníficat (cf. evangelio)… Y ambas mujeres nos dejan el testimonio del sentido trascendente de la vida y de su fe profunda en el Dios de los pobres y los humildes… Cuándo faltan esta fe y esta trascendencia de la vida ¿con qué horizonte luminoso y de sentido educamos a nuestros hijos?

MARTES 21.12.2021
Adviento: 21 de diciembre
La alegría del esposo que, después de larga ausencia, trotando por las montañas se acerca a la casa de la esposa; la alegría de ésta que le espera con ansia y siente su cercanía; o la alegría de la ciudad que ya no se siente amenazada por sus enemigos y puede vivir en paz… son signo y anticipo de la Alegría que lleva María en su vientre y en su corazón cuando corre por las montañas de Judá al encuentro de Isabel… La Alegría de quienes abren su vida y su corazón al Dios que vino a habitar en medio de nosotros en carne mortal… Fuente, sostén y purificación de las ”ordinarias” pequeñas o grandes alegrías de la vida…

LUNES 20.12.2021
Adviento: 20 de diciembre
Hay palabras que claramente están cargadas de maldad: “¡Te odio!”. Pero por sus aún hay palabras peores: las que van “disfrazadas” de piedad o bondad, pero encierran todo lo contrario. Como las palabras de Acaz ante el profeta Isaías: «No quiero tentar al Señor». Palabras que «cansan a los hombres y a Dios», que oscurecen el horizonte de la vida y de la historia. Pero también hay palabras sinceras y humildes, empapadas de gracia de Dios. Como las de María en el Misterio de la Anunciación: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según su palabra». Palabras llenas de luz, palabras que esponjan los corazones y las vidas… Palabras, en definitiva, que siembran a Cristo en el surco de la Historia y hacen avanzar el Reino de Dios… ¿Cómo son tus palabras?

DOMINGO 19.12.2021
Domingo 4° de Adviento
Dos madres abrazándose, compartiendo el gozo de su maternidad. Toda maternidad tiene algo (o mucho) de divino, pero en nuestro caso aún más: por la gracia de Dios, se abrazan una maternidad en la esterilidad y ¡una maternidad divina! El Antiguo Testamento llega a su plenitud en el hijo de María, y Juan, y con él todos los profetas y los “pequeños”, saltan de gozo: ha merecido la pena esperar, Dios no defrauda… aunque sus caminos no siempre los entendamos. María es la nueva Judit que ha vencido al invencible enemigo, la nueva Ester que ha salvado a su pueblo, la nueva Arca de la Alianza ante la cual danzó el rey David (hoy es el pequeño Juan quien danza)… María, pobre y humilde, fuera de los focos de la actualidad y lejos de los centros de poder, es bendita entre las mujeres y bienaventurada. “Agarrados” a su mano y a su corazón recorramos estos últimos días del Adviento hacia la Navidad…

SÁBADO 18.12.2021
Adviento: 18 de diciembre
La “mirada” de Jeremías se alza más allá del desgraciado tiempo presente que le tocó vivir para “mirar” con esperanza hacia el futuro. Es como si el profeta nos dijese: En algún lugar y en algún momento tiene que haber —¡y habrá!— ese rey prudente, justo, pacífico que necesitamos y soñamos. Lo mismo podríamos decir cada uno de nosotros a otros niveles: “En algún lugar y en algún momento tiene que haber —¡y habrá!— ese amor, esa paz, esa justicia, etc. que necesitamos y soñamos… pero que en este mundo no alcanzamos”. La liturgia de estos últimos días del Adviento nos invita a mirar a Jesucristo que nace de María Virgen: Él es la realización de nuestros sueños y anhelos más profundos. Hacia Él converge los deseos del corazón y la historia humana. Mirar a Jesucristo y, al mismo tiempo, hacerle presente con nuestra vida, como José… siendo hombres, personas, buenas… que piensan en el bien de los demás… que aman con verdad…

VIERNES 17.12.2021
Adviento: 17 de diciembre
Una mirada hacia adelante llena de esperanza: la de Jacob frente a sus hijos antes de morir. Una mirada hacia atrás con no muchos santos, y con mucha gente corriente o anónima: la genealogía de Jesucristo. Y ambas perspectivas son una sola en el corazón de Dios. Nuestra esperanza no está en los logros humanos de cualquier tipo, sino en el Amor de un Dios que, por nosotros, “se ha hecho en todo semejante a nosotros menos en el pecado”. Asumir nuestras pobrezas y limitaciones ante Dios es el primer paso para que Él siga naciendo en nuestro corazón… y así mantengamos la esperanza y la fuerza en medio de las dificultades del momento presente.

JUEVES 16.12.2021
Jueves de la 3° semana de Adviento
Una palabra de vida y amor: «Aunque se retiren los montes y vacilen las colinas, no se retirará de ti mi misericordia… -dice el Señor que te quiere». Y una llamada a la responsabilidad: «Pero los fariseos y los letrados… frustraron el designio de Dios sobre ellos». Jesús nace en Belén, pobre y humilde, como signo y ofrenda del Amor de Dios a la humanidad… Y el tiempo de Adviento está ahí, no para que nos perdamos en luces de colores y en encender velas, sino para que preparemos el corazón para acogerle…

MIÉRCOLES 15.12.2021
Miércoles de la 3° semana de Adviento
En la cárcel Juan Bautista vive su “noche oscura del alma”: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?». En un mundo fuertemente secularizado como el nuestro, incluso muchas veces agresivo contra Cristo y su Iglesia, también el cristiano se puede ver asaltado por esta duda: “tenemos que esperar a otro o, simplemente, ya no tenemos que esperar a nadie”. Jesús, en su profundo respeto a la libertad de Juan y a su fe, no responde directamente, le reenvía a los signos que él mismo hace; y así hoy nosotros somos reenviados a los signos que, a través de los siglos los santos, testigos y prolongadores de la obra de Cristo, han dejado en la historia de la Iglesia. «No hay otro Dios fuera de Él». A nosotros de pedir la gracia de la perseverancia…

MARTES 14.12.2021
Martes de la 3° semana de Adviento
En la historia del pueblo de Israel se encadenan muchas veces las actitudes de los dos hijos de la parábola de Jesús en el evangelio de hoy: el que dijo no y luego fue sí, y viceversa. El profeta Sofonías acompañará al rey Josías en su importante reforma religiosa: un no que quiere convertirse en sí. Pero la historia de Israel es mi propia historia, la historia de cada uno de nosotros, en la que a momentos de un sí generoso y sincero suceden otros de frialdad, alejamiento y, quizá, traición. El único hijo cuyo Sí fue siempre y será siempre Sí, es el del Hijo de Dios que por nosotros se hizo carne. Y sólo en Él, mi pobre sí, a veces titubeante, a veces no, puede llegar a ser un gran Sí… «Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha». Hoy, Señor, te invocamos…

LUNES 13.12.2021
Lunes de la 3° semana de Adviento
Balac, rey de Moab, tiene miedo de los israelitas y llama a Balaán para maldecirlos, pero de los labios de éste, inspirado por Dios, sólo saldrán bendiciones y el anuncio de un futuro glorioso para Israel. Los cristianos han leído siempre estos oráculos como realizados en Jesucristo. En el evangelio, los sumos sacerdotes y ancianos también miran con miedo a Jesús e intentan imponerle su autoridad, pero quedan atrapados en su propia trampa. La Navidad es el triunfo de los planes de Dios frente los “obstáculos” que los humanos queremos interponerle… Pero no el triunfo del poder, de la fuerza o de la venganza, sino de la humildad, de la debilidad, y del amor que se entrega y perdona… ¡Señor, enséñame tus caminos! Amén.

DOMINGO 12.12.2021
Domingo 3° de Adviento
Ya en el año 2013 el papa Francisco en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium escribía: «1. La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría. (…) 2. El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada. Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien. Los creyentes también corren ese riesgo, cierto y permanente. Muchos caen en él y se convierten en seres resentidos, quejosos, sin vida. Ésa no es la opción de una vida digna y plena, ése no es el deseo de Dios para nosotros, ésa no es la vida en el Espíritu que brota del corazón de Cristo resucitado.» Las gentes preguntaban a Juan Bautista: «Y, nosotros ¿qué tenemos que hacer?». Que en este domingo también nosotros nos planteemos esta pregunta delante del Señor: «Y, yo, Señor, en este momento de mi vida, ¿qué tengo que hacer para que Tú alegría esté en mí y, a través mío, en los demás?».

SÁBADO 11.12.2021
Sábado de la 2° semana de Adviento
Camino del Adviento, camino de esperanza y de conversión… Y, en el camino, como señales indicadoras, la voz de los profetas… A veces llenas de ternura y cariño (Isaías, Baruc…), a veces, como fuego (Elías, Juan Bautista…)… Para despertarnos de los falsos sueños en los que vivimos, para recordarnos dónde nos “jugamos” la vida… Y, en definitiva, para que miremos, escuchemos, descubramos, amemos a Jesucristo, y nos dejemos envolver y empapar por su gracia y su amor…
Él es la alfa y la omega, el principio y el fin del Universo, por Él todo fue creado y a Él todo converge… ¡que no lo olvide nunca, Señor!

VIERNES 10.12.2021
Viernes de la 2° semana de Adviento
Dolor del corazón de Dios por aquel pueblo que no quiso atender sus mandatos, y por sus consecuencias negativas… Dolor del corazón de Jesús por sus contemporáneos que no quisieron escuchar a Juan Bautista ni a él mismo… Dolor de Dios, dolor de Jesucristo, como (salvando la distancia) el dolor de los padres que ven que sus hijos rechazan sus consejos y su experiencia, y acaban estrellándose en la vida. Dios no castiga, ya nos castigamos nosotros mismos en la medida que nos apartamos de sus consejos; al contrario, Dios se duele con nuestros pasos errados… y siempre tiene abierta la puerta para que volvamos a él… Niño pequeño en una cuna u hombre adulto clavado en una cruz…

JUEVES 9.12.2021
Jueves de la 2° semana de Adviento
De nuevo la ternura de Dios hacia su pueblo, tantas veces infiel, —como tú y como yo—, se nos cuela en el oráculo de Isaías, para consuelo de todos nosotros, pobres pecadores, tan necesitados de esa ternura de Dios. Y junto a la ternura, lo imposible: ríos en cumbres desoladas, árboles frondosos en el desierto… Porque si Dios es Dios, ¿qué podemos decirle nosotros, pobres mortales? De orgullosos y sin sentido es intentar decirle a Dios lo que tiene o puede hacer. Y, como un signo de esa vida y de ese imposible que brota en el desierto: Juan el Bautista. El desierto con su vida de silencio, oración y austeridad afina los oídos y la vista del corazón «para que vean y sepan, reflexionen y aprendan de una vez, que la mano del Señor lo ha hecho, que el Santo de Israel lo ha creado». Es decir, aprender a leer lo teológico que está profundamente presente bajo la apariencia de las cosas. Así Juan se convirtió en el precursor del Mesías: “vio lo que otros no vieron”.

MIÉRCOLES 8.12.2021
La Inmaculada Concepción de María
Llevamos muchos años educando (?) en el “yo” y olvidándonos del “nosotros” que, hoy, muchas personas se “ahogan” en la vida. El “yo” sin el “nosotros” no es posible, se muere… El “yo” sin el “nosotros” provoca la envidia, el afán de poseerlo todo, de saberlo todo y, en definitiva, de ser como Dios… el pecado original del ser humano. Bastaría, muchas veces, en nuestros planteamientos de vida cambiar la palabra “yo” por la palabra “nosotros” para que la “luz” entrase en nuestros corazones. El misterio de la Inmaculada Concepción de María, que hoy celebramos, es el misterio de un “yo” que se puso entero al servicio del “nosotros”… Desde el principio, Dios pensó en María por “nosotros”… Así que en ella contemplamos lo que nosotros estamos llamados a ser… Por ella nosotros hemos obtenido al Autor de lo que estamos llamados a ser… Y en ella nosotros encontramos el auxilio que necesitamos para “llegar” a ser lo que estamos llamados a ser… Por tu humilde y grandísimo «servicio», ¡gracias María!

MARTES 7.12.2021
Martes de la 2° semana de Adviento
Jesucristo es el rostro de la misericordia divina, el que «vino a buscar lo que estaba perdido», el que «no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños»… Rostro de la misericordia divina que ya aparece en hermosos textos del antiguo Testamento, como el de la primera lectura de hoy… Rostro ante el que se estrellan los que van de orgullosos y autosuficientes, los que prefieren vivir de la ley y de la norma… «Pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre», y esta es una palabra de salvación por Su misericordia, que no busca «perfectos», sino «humildes y sencillos de corazón», como María, madre de la misericordia, a la que mañana celebramos en el misterio de su Inmaculada Concepción, o como José, padre de la misericordia, al que hemos recordado a lo largo de este año a él dedicado, y que mañana se cierra… La misericordia es una de esas grandes puertas por las que Dios entra en tu vida y en el mundo en la medida que la practicas… por Su misericordia.

LUNES 6.12.2021
Lunes de la 2° semana de Adviento
No se trata sólo de imágenes poéticas de Isaías para expresar el gozo de la próxima liberación. Se trata de una intuición-revelación profunda: lo mismo que nuestros comportamientos abusivos y pecadores afectan a todo nuestro entorno ecológico, —¡y hoy lo sabemos, y padecemos, bien!—, la segunda venida del Señor no será para llevarnos al Cielo, sino para instaurar el Cielo en el Universo: ¡Qué hermosura no será! La curación física del paralítico y el perdón de sus pecados —para escándalo de escribas y fariseos—, de esta integralidad de la salvación en Cristo también nos habla… Pero hoy también como entonces, nuestro mundo, —y muchos cristianos con él—, acepta la dimensión social y caritativa de la Iglesia —el hacer—, pero desprecian su poder de perdonar los pecados en nombre del Señor —el ser—, y así nos alejamos de la verdadera salvación que Cristo nos vino a traer…

DOMINGO 5.12.2021
Domingo 2° de Adviento, ciclo C
Todos cometemos equivocaciones en la vida. Pero lo peor no es la equivocación en sí misma, sino el permanecer el resto de la vida anclados en ella y lamentándola, dándole mil vueltas en la cabeza y gastando en ello unas energías que sería preciosas para construir algo nuevo. Baruc invita al pueblo de Israel a despojarse de «su vestido de luto y aflicción» —importante: de la mano del Señor— por aquel desastre que fue el Exilio de Babilonia. Y Juan nos invita a salir de los «valles y colinas» que nos impiden caminar en la vida, —con el corazón esponjado—, para dejarle paso al Señor. Lo mismo: ¡No te dejes atrapar por tus equivocaciones en la vida, ponlo en las manos de Dios, pide perdón, aprende, y con Él en tu corazón, sigue caminando! Y como ejemplo, Pablo quien pudo pasarse toda su vida lamentando su ensañamiento contra los cristianos antes de convertirse. Pero no lo hace. El precioso texto de la segunda lectura de hoy es un ejemplo. Pablo, además, cuando lo escribe, está en la cárcel, probablemente en Éfeso, pero su texto rezuma cariño, ternura, confianza, positividad, gratitud, espíritu orante, esperanza… ¡Danos Señor también a nosotros esta gracia!

SÁBADO 4.12.2021
Sábado de la 1ª semana de Adviento
Detrás de los oráculos proféticos llenos de esperanza hay una convicción profunda: la última palabra sobre Israel (y por extensión, sobre la humanidad) no la tienen los acontecimientos ni las situaciones desgraciadas sino la voluntad salvadora del Señor que «sana los corazones destrozados y venda sus heridas». Jesús, en el evangelio de hoy, es testigo de esta compasión y misericordia de Dios sobre «las muchedumbres extenuadas y abandonadas, como ovejas sin pastor». Y Jesús no sólo vive la misericordia, sino que quiere asociar a esa misión a otras personas… Adviento es tiempo de esperanza, pero también de misericordia… Quien vive la misericordia hacia los demás, vive ya en Jesucristo…

VIERNES 3.12.2021
Viernes de la 1ª semana de Adviento
Jesús cura a dos ciegos, pero su curación va más allá de lo meramente físico. A través de la luz de los ojos, Jesús les devuelve la luz y el sentido para su vida. Por ello no dejaron de «hablar de él por toda la comarca». Se cumple así, una vez más, en Jesús, el anuncio profético de Isaías de la primera lectura. Y a nosotros que quizá nos falta visión, no por falta de vista, sino por exceso de cosas que nos deslumbran, le pedimos hoy al Señor que nos ayude a apagar esas falsas luces, y que sea él en verdad, nuestra luz y nuestra salvación.

JUEVES 2.12.2021
Jueves de la 1ª semana de Adviento
«Confiad siempre en el Señor, porque el Señor es la roca perpetua» nos dice hoy Isaías. Esta es la verdadera clave de la persona religiosa. Por eso nos advierte hoy Jesús en el evangelio: «No todo el que me dice “Señor. Señor” entrará en el Reino de los cielos». Las apariencias pueden engañar. Hay personas cuya vida religiosa expresa la confianza de una existencia edificada sobre la roca que es Cristo. Pero también hay personas cuya vida religiosa no expresan la confianza en Dios, sino la confianza en el meticuloso cumplimiento y observación de los mismos rezos y devociones como si de un rito mágico se tratara. Son casa construida sobre arena. Aquellos suelen ser personas de paz. Estos, inseguros y escrúpulosos. ¡Señor, ábrenos las puertas de tu salvación!

MIÉRCOLES 1.12.2021
Miércoles de la 1ª semana de Adviento
Jesús devuelve la vista y el oído, Jesús hace andar a los tullidos… Jesús cura el alma y el cuerpo, y da de comer a las multitudes hambrientas… Jesús es buen pastor del salmo y es el Dios que enjuga las lágrimas y nos salva. Aquél cuya bondad y misericordia nos acompaña todos los días de nuestra vida… Pero, de verdad, ¿lo creemos así, lo vivimos así…?

MARTES 30.11.2021
Solemnidad de San Andrés, apóstol
«Hermosos pies» los del apóstol Andrés. Pies que le llevaron detrás de Jesús por los caminos de Galilea y luego por esos mundos de Dios para anunciar el evangelio… hasta los confines de la tierra. Hermosos también sus labios que proclamaron lo que «junto a Jesús había visto y oído». Y el primero, a su hermano Pedro, y luego a otros muchos, hasta dar su vida por Él en una cruz, como Él; aunque en este caso, según la tradición, una cruz en forma de aspa, como el signo de multiplicar. Apóstol san Andrés, multiplica en estos tiempos nuestros, los corazones que acojan a Jesús y lo lleven con sus pies y con sus labios a donde otro corazón esté sediento de Dios.

MARTES 30.11.2021
Martes de la 1ª semana de Adviento
Hoy nosotros leemos las profecías de Isaías y las “vemos” cumplirse en Jesucristo. Pero ¿a qué sonarían estas profecías en su tiempo? Quizá a locura del profeta. Isaías, según nos cuenta la tradición, fue asesinado cortándole por la mitad. Jesús hoy en el evangelio nos dice que el misterio profundo de la vida (que en él se nos ha desvelado) queda escondido a los sabios y entendidos de este mundo. Que se necesita otra actitud, otra sabiduría… la de los pobres y humildes, la de los sencillos de corazón… la de “los ojos que —mirando— ven” y por ello son bienaventurados. En el camino del Adviento pedimos saber contemplar a Jesucristo con unos ojos (y un corazón) así… Él es nuestra única y gran esperanza…

LUNES 29.11.2021
Lunes de la 1ª semana de Adviento
El profeta Isaías es uno de los grandes personajes del Adviento, profeta de la esperanza. A Isaías le tocó vivir la caída del Reino del Norte en manos de los asirios y la amenaza sobre Jerusalén. «Al final de los días…». La última palabra sobre la historia no la tienen los asirios ni los poderes del mundo, sino Dios. De ahí la invitación que nos deja al final del texto de la primera lectura: «Caminemos a la luz del Señor». Dejemos que su luz en nuestros corazones nos llene de cariño a cuantos nos rodean, de confianza en Dios y en su poder, y de humilde caminar en su presencia… Y, como ejemplo, hoy el evangelio nos trae no un piadoso judío, sino un pagano del ejército opresor: un centurión romano… ¡Para pensar y desinflar todos nuestros orgullos! Sólo en Dios está, puede estar y debe estar, nuestra esperanza…

DOMINGO 28.11.2021
Domingo 1° de Adviento, ciclo C
Jesús nos habla hoy en el evangelio de la «angustia de las gentes» y del «desfallecimiento de los hombres por el miedo»… Y uno piensa en las veces que estas palabras de Jesús se han hecho (y se hacen) realidad en la vida de las personas y en la historia del mundo. Pero Jesús añade algo que sobrepasa nuestras fuerzas humanas y nuestra capacidad de comprensión, y que pone patas arriba las meras capacidades y expectativas humanas: «Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación». Este es el misterio del Adviento: en la noche de los tiempos, en la oscuridad de los acontecimientos que nos sobrepasan y nos angustian, cuando el ser humano experimenta su limitación y fragilidad… Cristo no nos deja solos, salió (en la Navidad), sale (en cada persona y acontecimiento) y saldrá (al final de los tiempos) a nuestro encuentro, para darnos la plenitud de la Paz, la Vida y el Amor… si le dejamos. Por eso también nos advierte Jesús: «Tened cuidado de vosotros, que no se emboten vuestros corazones…». Cuidemos nuestro corazón en estos días del Adviento bajo la amenazadora sombra del Covid, y pongámonos en las manos del único y verdadero salvador que es Jesucristo.