Bendiciones

REFLEXIÓN PREVIA: Cuando bendices a alguien, te bendices a ti mismo. Mucho más cuando cuando la maldición que expontáneamente brotaba de tu corazón y de tus labios, con la gracia de Dios, la transformas en una bendición.
Aquí tienes una colección de bendiciones que afectan a personas y objetos en distintas circusntancias. Rézalas siempre que quieras con sinceridad de corazón y, cuando lo hagas, pide la gracia de ser tú también -por tu pensar, sentir y obrar- una bendición para los demás.

BENDICIÓN DE LOS NIÑOS
Señor Jesucristo, tanto amaste a los niños que dijiste que quienes los reciben te reciben a ti mismo; escucha nuestras súplicas en favor de este/a niño/a y, [ya que lo enriqueciste con la gracia del baustismo], guárdalo/a con tu continua protección, para que cuando llegue a mayor [profese libremente su fe], sea fervoroso/a en la caridad, y persevere con firmeza en la esperanza de tu reino. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

BENDICIÓN DE LOS PROMETIDOS
Señor, fuente de todo amor, tu designio providente hizo que estos novios se encontraran, te pedimos que a quienes imploran tu gracia en este tiempo de noviazgo, les otorgues la ayuda de tu bendición, para que progresen en el mutuo afecto y se amen con amor sincero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

BENDICIÓN DE LOS ENFERMOS
Por tu amor, sálvanos, Señor, Dios nuestro, tú que velas solícitamente por la obra de tus manos; conforta con el poder de tu brazo el ánimo de estos servidores tuyos enfermos, remedia sus dolencias, sana sus debilidades y haz que alcancen felizmente el consuelo que de ti esperan. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

BENDICIÓN DE LOS ANCIANOS
Señor, Dios todopoderoso, que has dado a estos servidores largos años de vida, concédeles tu bendición para que sientan la dulzura de tu compañía, el afecto de sus familiares/amigos; que al recordar el pasado tu misericordia los consuele, y al mirar hacia el futuro la esperanza los sostenga. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

BENDICIÓN DE UNA CASA
Asiste, Señor, a estos servidores tuyos que, al bendecir hoy esta vivienda, imploran humildemente tu protección, para ellos y para cuantos los visiten, para que, cuando vivan en ella, sientan tu presencia protectora, cuando salgan, gocen de tu compañía, cuando regresen, experimenten la alegría de tenerte como huésped, hasta que lleguen felizmente a la estancia preparada para ellos en la casa de tu Padre. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

BENDICIÓN DE OBJETOS O IMÁGENES PIADOSAS
Bendito seas, Señor, fuente y origen de toda bendición, que te complaces con la piedad sincera de tus fieles; te pedimos que atiendas a los deseos de tus servidores y les concedas que, a través de esta imagen/medalla… , se esfuercen en acoger la gracia que viene de ti para irse transformando en imagen viva de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

BENDICIÓN DE UNA IMAGEN (O UNA MEDALLA) DE MARÍA
Oh Dios, que en la Santísima Virgen has dado a tu Iglesia, que peregrina en este mundo, una imagen de la gloria futura a la que espera llegar, haz que cuantos contemplen (o lleven) esta imagen de la Madre de Dios y Madre nuestra, alcen confiadamente los ojos de su corazón hacia ella, -que resplandece como modelo de virtudes para todo el pueblo cristiano-, y en ella encuentren apoyo en sus dificultades, luz en sus oscuridades y fortaleza ante las debilidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

BENDICIÓN DE VELAS CUYO IMPORTE SE ENTREGA EN FAVOR DE UN PROYECTO CARITATIVO
Señor, estas velas van a ser vendidas al servicio de obras de caridad.

Que multipliques la generosidad de cuantos las compren.
Que quienes oren ante ellas, vean cumplidas sus peticiones.
Que aquellos por quienes se rece, alcancen tu protección.
Y que su luz nos recuerde que Tú eres la Luz del mundo: luz de Amor y Salvación. Y, así, que cada día, por tu gracia, seamos un poco más semejantes a Ti, que vives y reinas, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos. Amén.