Reflexión diaria

Reflexión diaria

SÁBADO 05.04.2025
Sábado de la 4ª semana de Cuaresma.
Jeremías, «como manso cordero llevado al matadero», anticipa en su propia vida el misterio de la pasión del Señor, pero con una gran diferencia: donde Jeremías pide «ver la venganza contra sus enemigos», Jesús dirá: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen», llevando así a su plenitud su Amor por nosotros.
Este es el misterio que no quieren ver ni los fariseos, prisioneros de sus leyes y su “sabiduría” ─¿de su soberbia?─, ni los que se enzarzan en discusiones pseudoteológicas ─«¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?»─, pero que si dejan entrever aquellos que lo tienen por «profeta de verdad» o los mismos «guardias del templo» ─¡quién lo iba a decir!─ o Nicodemo. Y yo, ¿con que ojos o con qué prejuicios miro el misterio de Jesús?».

VIERNES 04.04.2025
Viernes de la 4ª semana de Cuaresma.
Al avanzar el tiempo cuaresmal le liturgia va pasando de la llamada directa a la conversión personal a focalizase sobre las causas que llevarán a Jesús a su muerte en la cruz. Por ello la llamada a la conversión no desaparece, sino que se hace más sutil y, al mismo tiempo, más intensa porque cada uno de nosotros, en nombre de la religión o de una cierta imagen de Dios─ ¡creyendo hacer el bien!─, podemos ser esos «impíos que razonan equivocadamente» o, también, uno de esos jefes «que intentan matar a Jesús».
Pero, sobre todo, la liturgia nos recuerda hoy la doble mirada que podemos echar sobre el misterio de la vida en general y sobre el misterio de Jesús en particular. O una mirada humana que nos aboca a un callejón sin salida y al fracaso, o una mirada de fe que va mucho más allá de lo que se ve y que descubre «la procedencia divina de Jesús» y su amor hasta el extremo… cuando «llegue su hora».

JUEVES 03.04.2025
Jueves de la 4ª semana de Cuaresma.
Tenemos que tener la humildad ─y pedir la gracia─ de reconocer que el misterio de Jesucristo se escapa a nuestra lógica humana… nos sobrepasa. Nos sobrepasa a nivel intelectual, pero también de exigencia de vida… a todos los niveles. La lógica humana nos lleva o a hacernos un ídolo de él, como los israelitas en el desierto (1ª lectura), ─no fue un accidente, es nuestra inclinación primera─, o a querer quitárnosle de en medio, como los «judíos» del evangelio de Juan ─demasiado acomodados en su sistema religioso─. «Acuérdate de mí Señor ─¡y bien que te tienes que acordar!─ por amor a tu pueblo».

MIÉRCOLES 02.04.2025
Miércoles de la 4ª semana de Cuaresma.
Al desolado pueblo de Israel en el destierro de Babilonia que se dice: «Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado», Dios le responde a través del profeta Isaías con estas palabras llenas de ternura: «¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré». Y tanto no se olvidó Dios que en el Hijo vino a habitar entre nosotros tomando nuestra misma carne mortal… hasta ofrecer su vida en el altar de la cruz. Como nos recuerda el evangelio de hoy: en Jesucristo Dios actúa entre nosotros y nos da la vida… por puro amor suyo. Aunque muchos sigan sin querer entenderlo, pues ¡¿quién puede entender el amor?!
Así, las palabras de Isaías son una joya para llevar guardadas como un tesoro en nuestro corazón y “sacarlas” cuando nosotros mismos pasamos por periodos de desolación o para ofrecérselas a otros que atraviesan su propia tribulación… y siempre mirando al Dios-con-nosotros, al Emmanuel, al crucificado y resucitado… mirando siempre a la Pascua.

MARTES 01.04.2025
Martes de la 4ª semana de Cuaresma.
El agua es la vida… para todos, pero con especial significación para un pueblo que ha pasado 40 años en el desierto y que ha tenido que atravesar otro desierto ─físico y espiritual─ camino del Exilio. El templo destruido por los babilonios se convierte en un manantial que hace surgir la vida: un sueño humanamente imposible. Sin saberlo, Ezequiel está profetizando de Jesús: él es la fuente de la vida eterna. La curación del paralítico junto a la piscina de Betesda, nos lo recuerda. Pero hay parálisis peores y más difíciles de curar que la física, la parálisis del alma: ¡cuando la ley se antepone a la misericordia! Cuando creemos tener a Dios encerrado en nuestra… lo que sea.

LUNES 31.03.2025
Lunes de la 4ª semana de Cuaresma.
Promesa de Dios a través del profeta Isaías que nos hacen pensar en un mundo irreal porque el dolor, la injusticia y el sufrimiento son tozudos en nuestro mundo. ¡No hay respiro! Y, sin embargo, a pequeño nivel cuántos milagros en la vida de las personas, obra Dios. Milagros que sanan enfermos, como el «hijo del funcionario real» del evangelio de hoy, milagros que sacan vidas de la perdición, milagros que anticipan «un nuevo cielo y una nueva tierra» que ha empezado ya en el corazón y en la vida de muchos: «Señor, sacaste mi vida del abismo… Te ensalzaré porque me has librado…».

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NB.: Las reflexiones de días anteriores podrás encontrarlas en las pestañas «Al hilo de la liturgia diaria…», dentro, a su vez, de la pestaña «Orar-Reflexionar».

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