Al hilo de la liturgia diaria 2025-26 (3: Ago-Nov)

SÁBADO 12.09.2026
Sábado de la 23ª semana del T.O., par.
Imagino que en la cosmopolita y licenciosa ciudad de Corinto no le sería fácil a los cristianos eludir ciertos compromisos sociales paganos incoherentes con su fe. De ahí la invitación de Pablo: «huid de la idolatría». Pero también la presión social puede venir de un contexto contrario, una sociedad (o ambiente) cristianos que pudiera arrastrarnos a cuidar las apariencias y no cuidar la autenticidad: «¿Por qué me llamáis “Señor, Señor”, y no hacéis lo que digo?», dice Jesús en el evangelio de hoy. Son situaciones que no han perdido su actualidad y que nos invitan a examinarnos. Para ello, San Pablo pone como referencia la eucaristía: «No podéis beber el cáliz del Señor… No podéis participar de la mesa del Señor…» y… Y Jesús, en el evangelio, pone como referencia la coherencia entre la fe que profesamos y la vida: «Cada árbol se conoce por su fruto».

VIERNES 11.09.2026
Viernes de la 23ª semana del T.O., par.
Lo de san Pablo fue vocación. Y cuando uno en la vida se mueve por vocación, no hay lugar para el orgullo, ni para buscarse a sí mismo y la propia gloria, ni para arredrarse ante las dificultades… La vocación da libertad y coraje. Pero, ojo, la vocación puede torcerse o ideologizarse y, entonces, ─denuncia Jesús en el evangelio─, te puedes convertir en un «ciego que guía a otro ciego» o en un juez que «ve la mota en el ojo ajeno y no ve la viga en el propio». La vocación es un don de Dios, pero también algo ─muy delicado─ que hay que cuidar: «Por eso ─dice san Pablo─ corro yo, pero no al azar; lucho, pero no contra el aire; sino que golpeo mi cuerpo y lo someto, no sea que, habiendo predicado a otros, quede yo descalificado». Y por eso dice el salmista: «el Señor Dios es sol y escudo… da la gracia y la gloria…», no yo.

JUEVES 10.09.2026
Jueves de la 23ª semana del T.O., par.
«El conocimiento engríe, mientras que el amor edifica», dice san Pablo. Quizá tendríamos que matizar, el conocimiento autosuficiente, que es el que tiene Pablo delante: ¿se puede o no se puede comer carne sacrificada a los ídolos? Pero hay también un conocimiento humilde: un conocimiento que sabe de las propias dificultades y de las ajenas, y que sabe que poner en práctica las palabras de Jesús en el evangelio de hoy es bastante difícil, incluso, imposible. El conocimiento humilde de quien lejos de cerrarse sobre sí mismo, se encomienda a Dios de quien proviene toda misericordia, todo perdón, toda generosidad… y que, por tanto, nos invita constantemente a pedir al Señor: «Mira si mi camino se desvía, guíame por el camino eterno».

MIÉRCOLES 09.09.2026
Miércoles de la 23ª semana del T.O., par.
Tanto en las palabras de Pablo en la primera lectura de hoy, como en las de Jesús en el evangelio subyace una misma pregunta: ¿qué o quién ocupa el centro de nuestra vida y de nuestro corazón? En Pablo la respuesta urge porque se creía entonces que «la representación de este mundo se terminaba» ya, es decir, que el fin del mundo estaba cerca. En Jesús, porque no son las riquezas, ni los placeres, ni los aplausos, ni las satisfacciones mundanas las que dan sentido y logran una vida, ─por más que muchas veces nos empeñemos en ello─, sino la confianza y el abandono en brazos de aquél que es el único que tiene el poder de darnos la bienaventuranza eterna ya aquí en este mundo aún cuando todo parezca estar en contra… porque «prendado está el rey de la belleza» de un alma entregada a él.

MARTES 08.09.2026
Natividad de la Bienaventurada Virgen María.
Natividad de la Virgen María: llamada a ser por gracia la Madre de Dios. Por eso hoy celebramos a María en su nacimiento. Mateo subraya esta gracia al colocar en el último eslabón de la genealogía del Mesías no a María sino al su futuro esposo, a José. De alguna forma también nos hablan de esta gracia cada uno de los eslabones de la genealogía. En algunos, pocos, que conocemos, nos parece justo su inclusión. En otros ni lo sabemos: no los conocemos. Y en otros, muchos, nos rechina. Pero precisamente eso es la gracia, lo que está más allá de todo merecimiento, lo que es puro don de Dios. Para cada uno de nosotros, celebrar esta fiesta es una gran puerta a la esperanza: «A los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó». Qué lejos estamos de comprender este desbordante misterio de la gracia divina y, así, «confiar en su misericordia, gozar con su salvación y cantar todo el bien que me/nos ha hecho»… como María.

MARTES 08.09.2026
Martes de la 23ª semana del T.O., par.
Parece un detalle más, pero no lo es, es un detalle fundamental: «Jesús salió al monte a orar y pasó la noche orando a Dios». Jesús tenía claro que su obra no era suya, sino del Padre. Por ello ora antes de la elección de los doce, y ora para que su “éxito” como predicador y sanador no distraiga a su discípulos de lo esencial… del evangelio. También imagino a Pablo orando intensamente antes de enfrentarse a los cristianos de Corinto por sus errores: para hacerlo con amor y verdad, para no desanimarse… para no olvidar nunca que «el Señor ama a su pueblo». Si olvidamos esto, perdemos la vocación y entonces, o acabamos tirando la toalla ante las dificultades o acabamos haciendo del evangelio sólo una forma de ganarse la vida, un oficio.

LUNES 07.09.2026
Lunes de la 23ª semana del T.O., par.
Pablo se enfrenta a la comunidad cristiana de Corinto por «un caso de inmoralidad» que hay en la comunidad. No es fácil vivir en el mundo sin ser del mundo. En el evangelio son «los escribas y los fariseos» los que se enfrentan a Jesús porque éste «cura en sábado». La diferencia entre Pablo y las autoridades religiosas es abismal. Pablo busca el bien del pecador y de la comunidad, mientras que «los escribas y los fariseos» buscan imponer su ideología, no parece que les importe mucho la situación del «hombre que tenía la mano derecha paralizada». En el caso de los corintios el «orgullo» está en los miembros de la comunidad, en el caso del evangelio está en los propios escribas y fariseos. Así, Pablo exhorta con paciencia y profundidad: «Barred la levadura vieja… Porque ha sido inmolada vuestra víctima pascual: Cristo». Mientras que escribas y fariseos lo hacen «ciegos de cólera». Que el Señor nos dé la gracia de que cuando tengamos que corregir y exhortar lo hagamos «guiados con su justicia»… como Pablo.

SÁBADO 05.09.2026
Sábado de la 22ª semana del T.O., par.
«A ver, ¿quién te hace tan importante? ¿Tienes algo que no hayas recibido? Y, si lo has recibido, ¿a qué tanto orgullo, como si nadie te lo hubiera dado?» Tendríamos que volver muchas veces sobre estas palabras de Pablo para que no se nos suben los humos, y vayamos de “importantes” por la vida… y de jueces, como los fariseos del evangelio. Señor, dame la gracia de que en mi vida no seas sólo «señor del sábado», sino de todo mi existir, pensar y amar.

VIERNES 04.09.2026
Viernes de la 22ª semana del T.O., par.
«No juzguéis antes de tiempo, dejad que venga el Señor. Él iluminará lo que esconden las tinieblas…» y nos llevaremos muchas sorpresas: personas piadosas que no lo eran tanto… personas no tan piadosas pero que lo eran más… personas honorables que eran falsas… personas no tan honorables que eran más auténticas… etc. etc. Todo lo que nos atrevamos a imaginar y todo lo que nos atrevamos a reconocer… No nos salvamos por los aplausos de los demás, ni siquiera por los aplausos de Dios, nos salvamos por su pura misericordia, por su puro amor gratuito. Pidamos la gracia de no aplicar los criterios del mundo a nuestra vida de fe: «A vino nuevo ─Jesucristo─, odres nuevos ─un corazón confiado, humilde y agradecido─. Señor, que yo acoja y colabore con lo que tú quieras hacer en mí.

JUEVES 03.09.2026
Jueves de la 22ª semana del T.O., par.
«La sabiduría de este mundo es necedad ante Dios… así que nadie se gloríe en los hombres…». Son Palabras de Pablo con las que él mismo da testimonio del cambio que se ha producido en su vida tras el encuentro con Jesús resucitado. El mismo Jesús, un hombre de tierra adentro, en el evangelio, va a dar una lección de saber pescar a quienes eran profesionales de la pesca.: «Pero cómo vamos a volver a echar las redes, si nos hemos pasado la noche pescando y no hemos pescado nada». Pero ─¡gracias a Dios!─ los caminos de Dios no son los nuestros… aunque lo olvidemos con facilidad.

MIÉRCOLES 02.09.2026
Miércoles de la 22ª semana del T.O., par.
El Espíritu empuja a Jesús, y éste sana, ora, pero no se deja secuestrar por el “éxito”, y sigue caminando «a las otras ciudades». La tentación de convertir la fe y el evangelio en un “objeto” de éxito personal al estilo del mundo siempre nos acecha. Pablo se ve metido en una trifulca de este tipo: «mientras haya en vosotros envidias y contiendas», pero, al mismo tiempo, deja las cosas claras: «Somos servidores a través de los cuales accedisteis a la fe… Yo planté, Apolo regó… Fue Dios quien hizo crecer… Somos colaboradores de Dios». No los dueños. «Él es nuestro auxilio y escudo». No está mal recordarlo de vez en cuando y pedir que nunca se nos olvide.

MARTES 01.09.2026
Martes de la 22ª semana del T.O., par.
Ayer fue en la sinagoga de Nazaret, hoy lo es en la de Cafarnaún. Ayer era sólo la palabra, hoy es la palabra y el signo. Y la fuerza del Espíritu de Dios se manifiesta a través de Jesús. San Pablo ha comprendido bien que este Espíritu, y no Pablo, es el verdadero agente de la evangelización… de «lo que enseña el Espíritu». “Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus hijos con el conocimiento de Dios, especialmente el corazón de los pastores de tu Iglesia”.

LUNES 31.08.2026
Lunes de la 22ª semana del T.O., par.
Pablo nos deja hoy una lección de humildad en su tarea apostólica: «…sólo me precié de saber a Jesucristo, y este crucificado. (…) … con la manifestación y el poder del Espíritu». Lo mismo Jesús en Nazaret: No soy yo, es «el Espíritu del Señor está sobre mí…». Pero se ve que la gente quiere otra cosa, quiere o queremos seguidores en internet, títulos académicos, un pico de oro… Así salen tantos oportunistas que se aprovechan de nuestra fragilidad. Hoy las redes sociales están llenas de ellos. Nos toca espabilar. Pablo lo pasó mal con los corintios, Jesús lo pasó mal en Nazaret… ¿Pero quien dijo que el evangelio es sinónimo del “éxito” según los criterios del mundo?

SÁBADO 29.08.2026
Sábado de la 21ª semana del T.O., par.
Si Jesús hubiese encargado a una empresa de selección de personal la elección de los primeros discípulos, seguramente que ninguno de los que hoy conocemos como tales lo sería. Y si Pablo hubiese encargado a una tal empresa la elección de los miembros de la comunidad cristiana de Corinto, hubiera ocurrido otro tanto: «no hay entre vosotros muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas». Son los desconcertantes caminos de Dios, pero que al mismo tiempo nos transmiten una gran esperanza y confianza… cuando nos descubrimos a nosotros mismos pobres y necios. Esa esperanza y confianza que no fue capaz de vivir el tercer siervo de la parábola del evangelio, y el miedo lo atenazó, y «escondió su talento en tierra». No será mucho lo que yo pueda hacer, pero eso poco que nunca deje de hacerlo porque su fruto no depende de mí, sino de Dios mismo.

VIERNES 28.08.2026
Viernes de la 21ª semana del T.O., par.
Pasó y sigue pasando. Un hábil predicador, con juventud, facilidad de palabra y maneras, puede embaucar multitudes. Hoy las redes sociales están llenas de esos predicadores y de sus seguidores/as. Seguidores/as que son como esas «cinco vírgenes necias» que por su necedad dejan pasar la oportunidad de su vida. San Pablo nos recuerda en la primera lectura de este día que el pilar de la fe cristiana (y de la felicidad verdadera) no es «la sabiduría de los sabios ni la sagacidad de los sagaces» sino «Jesucristo crucificado»… No es fácil, pero ahí está el testimonio de los innumerables santos y santas de la historia de la Iglesia. Ellos son las cinco «vírgenes prudentes» de la parábola quizá incomprendidos por el mundo porque «lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres». Que en su «misericordia» el Señor no nos deje embaucar por predicadores de labia fácil y sugestivas maneras, que sólo amemos a Jesucristo, y este crucificado.

JUEVES 27.08.2026
Jueves de la 21ª semana del T.O., par.
Cuando leemos evangelios como el de este día, rápidamente surge en nosotros el pensamiento del final de nuestra vida y del juicio ante Dios. Y aunque esta dimensión está implícita también en las palabras de Jesús, no hay que olvidar la dimensión del momento presente: en mis decisiones y opciones de hoy me estoy jugando la felicidad del día de mañana, y, si soy educador, estoy condicionando la felicidad o infelicidad de mis educandos. No se trata de miedo, sino de coherencia. San Pablo, en su saludo de la primera carta a los Corintios, nos deja dos valiosas actitudes para asumir nuestra responsabilidad: la gratitud a Dios porque «en él hemos sido enriquecidos en todo», y la confianza en el auxilio divino: «Él os mantendrá firmes hasta el final».

MIÉRCOLES 26.08.2026
Miércoles de la 21ª semana del T.O., par.
El poder de cualquier tipo cuando escribe la historia intenta manipularla en su beneficio. No es una novedad. La novedad es que hoy, a ciertos niveles, ese poder, a través de las redes sociales, está muy repartido y cada uno se presenta como adalid de una forma de escribir la historia o de borrar lo que no le conviene, incluso de que “la historia empieza conmigo”. Es la cultura woke que nos convierte en hojas llevadas por el viento, sin raíces. Ya pasaba con «escribas y fariseos» como denuncia hoy Jesús: intentan manipular la memoria de los «profetas» en su favor. Y algo así pasa también con algunos cristianos de Tesalónica, pero en este caso no es la historia hacia atrás, sino la historia hacia adelante: “para qué vamos a trabajar si está cerca el fin del mundo”. «Que el Señor de la paz» nos dé la paz del corazón, la claridad de mente y la grandeza de alma para caminar siempre en su presencia.

MARTES 25.08.2026
Martes de la 21ª semana del T.O., par.
La primera víctima de la hipocresía es el hipócrita. Primero, porque no cree de verdad en el amor incondicional de Dios. Segundo, porque tiene que vivir siempre en tensión su relación con los demás para que no le pillen en “falta”. Pero, tarde o temprano, los demás se darán cuenta de la hipocresía en la que vive el hipócrita, y Dios, por supuesto, conoce siempre la verdad de nuestra vida. Por eso, como les dice Jesús, aparte de ser hipócritas, son «ciegos». Y ciegos también aquellos cristianos de Tesalónica que «pierden fácilmente la cabeza… como si el día del Señor estuviera encima». Lo esotérico, especialmente lo que está en relación con ciertos fenómenos naturales extraordinarios o catastróficos, sigue hoy vendiendo, y muchos se dejan arrastrar. Como nos escribía Chesterton: “Hemos dejado de creer en Dios y creemos en cualquier cosa”. Que deje al Señor «regir mi corazón y mi mente con justicia y fidelidad» para que me «mantenga firme y fiel» a la fe recibida de la Iglesia.

LUNES 24.08.2026
San Bartolomé, apóstol.
A veces el horizonte de la vida se oscurece. Y también, a veces, en esa oscuridad aparece una luz que reorienta nuestra vida. ¡Feliz oscuridad que posibilitó tal luz! Para Natanael que «debajo de la higuera» había rumiado su oscuridad ─¿su crisis de fe en el judaísmo─, las palabras de Jesús fueron luz y vocación. Por eso hoy lo celebramos como apóstol, uno de esos «doce cimientos» de la Iglesia cuya piedra angular es Cristo, por el que él mismo entregó su vida hasta “dejarse la piel”. Su martirio y muerte se atribuyen a Astiages, rey de Armenia y hermano del rey Polimio, a quien Bartolomé habría convertido al cristianismo. Como los sacerdotes de los templos paganos, que se estaban quedando sin seguidores, protestaron ante Astiages de la labor evangelizadora de Bartolomé, Astiages mandó llamarlo y le ordenó que adorara a sus ídolos, tal como había hecho con su hermano. Ante la negativa de Bartolomé, el rey ordenó que fuera desollado vivo en su presencia hasta que renunciase a su Dios o muriese. La tradición le atribuye el anuncio del evangelio en la India, donde habría dejado una copia del Evangelio de Mateo en arameo. Y la tradición armenia le atribuye también la predicación del cristianismo en el país caucásico, junto al apóstol Judas Tadeo.

LUNES 24.08.2026
Lunes de la 21ª semana del T.O., par.
¡Qué contraste! Por un lado están los miembros de la comunidad de Tesalónica que parecen rebosar de «paciencia, caridad, fe» según la alabanza que hace san Pablo de ellos; y por otro lado están los «escribas y fariseos» a los que Jesús tacha de «hipócritas» por su forma de interpretar la Ley Judía y la incoherencia con que la viven. Y seguramente estos no eran, en principio, peores personas que aquellos, pero Pablo nos da la clave de esta diferencia: «Debemos dar continuas gracias a Dios…», y más adelante: «Nuestro Dios os haga dignos de la vocación y con su poder lleve a término…». El mismo salmo responsorial subraya este punto: «Contad las maravillas del Señor…». En resumen, la santidad no es la obra de los hombres sino la obra de Dios en ellos, lo cual implica una humildad y acogida que parece darse en los tesalonicenses, pero no en «escribas y fariseos».

SÁBADO 22.08.2026
Sábado de la 20ª semana del T.O., par.
Duras palabras de Jesús contra «escribas y fariseos», pero palabras que nos sirven a todos para revisarnos. Estemos alerta ante la hipocresía… el ensalzamiento y la búsqueda de los primeros puestos… no creamos que ya lo sabemos todo y que estamos por encima de los demás… evitemos convertirnos en señores… Al contrario, busquemos ser verdaderos y trasparentes… vayamos con humildad por la vida y con esa misma humildad vivamos nuestra fe… seamos servidores de los demás en todo lo posible… En definitiva, busquemos sólo la Gloria de aquel que “habitó y llenó” el templo de Jerusalén… se nos manifestó en la humildad de nuestra carne… y sigue vivo y presente en cada ser humano… por pobre y desvalido que sea.

VIERNES 21.08.2026
Viernes de la 20ª semana del T.O., par.
A veces puede ocurrir que decimos amar a Dios, pero en realidad sólo nos amamos a nosotros mismos, o amamos un ídolo que nosotros mismos nos hemos fabricado. Para evitar esto, toda la tradición judeocristiana pone el amor al «prójimo y a uno mismo» a un nivel «semejante» al amor de Dios. Sin el amor a Dios el que llamamos amor al prójimo puede convertirse en posesión y dominio, y sin el amor al prójimo y a uno mismo, el amor de Dios puede ser un refugio egoísta. No es fácil. Como los huesos secos de la visión de Ezequiel también nosotros necesitamos que Dios mismo «infunda su espíritu sobre nosotros» y así podamos amar en verdad, como Dios quiere y nos pide: «Dios mío, instrúyeme en tus sendas, haz que camine con lealtad».

JUEVES 20.08.2026
Jueves de la 20ª semana del T.O., par.
La historia de Israel y la incansable insistencia de Dios que busca la santidad de su pueblo queda reflejada en los oráculos de Ezequiel: «Os recogeré… os reuniré… derramaré… os purificaré… os infundiré mi Espíritu…». También en la parábola del evangelio. A nivel individual hubo hombres y mujeres santos, pero a nivel colectivo, bien sabemos, fue otra cosa. San Pablo en su carta a los Romanos escribirá que “la desobediencia de Israel permitió que los gentiles alcanzasen la salvación”: son «los comensales con que se llenó la sala del banquete». A cambio Dios sólo nos pide una cosa, que «nos pongamos el traje de fiesta», que nos creamos y nos alegremos de que su Amor es así de grande, así de inmenso… A veces es más fácil creer en mis pequeños esfuerzos que en esa incondicionalidad del amor de Dios, por ello «muchos son los llamados, pero pocos los elegidos».

MIÉRCOLES 19.08.2026
Miércoles de la 20ª semana del T.O., par.
Los seres humanos aprendemos más de los fracasos que de los éxitos. Así parece también ocurrir con Dios. Según denuncia Ezequiel los pastores-reyes de Israel sólo se habían preocupado de pastorearse y de engordar ellos mismos, descuidando al pueblo encomendado. El resultado fue la idolatría y la consiguiente ruina de Jerusalén y el Exilio. Y Dios concluye que sólo él mismo puede ser el buen pastor de su pueblo: «Yo mismo buscaré mi rebaño y lo cuidaré». El misterio de Jesucristo como Buen Pastor, bellamente reflejado en el salmo 23(22), “llama a la puerta”. Un pastoreo que rompe con muchas de las imágenes que de Dios nos hacemos, sobre todo la imagen de quien se considera con derechos o merecimientos ante Dios… frente a los demás. Lo refleja bien la parábola del evangelio: «Amigo, no te hago ninguna injusticia… ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?».

MARTES 18.08.2026
Martes de la 20ª semana del T.O., par.
Las riquezas, el poder, la fama… nos endiosan. Así le ocurrió al «príncipe de Tiro» como denuncia Ezequiel en la primera lectura. El tiempo acabará por ponernos a cada uno en nuestro lugar. La imagen que utiliza el profeta es bien gráfica: «¿Podrás seguir diciendo delante de tus verdugos ‘Soy un dios’? Serás un hombre, y no un dios, en manos de los que te apuñalen». Y esto pasa no sólo a nivel del mundo, pasa también a nivel religioso. Podríamos expresarlo así: “yo con mis rezos, con mis devociones, con mis limosnas… me salvo a mí mismo”. Por eso dirá hoy Jesús para espanto de sus discípulos: «Difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos». No sólo se trata de riquezas materiales, también espirituales… que nos pueden llevar a la soberbia. ¡Con cuanta intensidad tenemos que volver todos los días al Señor… porque lo que «es imposible para los hombres, es posible para Dios».

LUNES 17.08.2026
Lunes de la 20ª semana del T.O., par.
Quizá nos parezca inhumano lo que el Señor le pide al profeta Ezequiel, pero es que la vida no nos pertenece a nadie y menos la vida de un profeta, además lo que está en juego es muy grande: la conversión de aquel pueblo a Dios. Ezequiel obedece sin rechistar porque su vida no le pertenece… está centrada en Dios. Lo que no sabemos es si cuando acontecen los desgraciados sucesos que se anuncian, aquella gente se acordó del gesto profético de Ezequiel y se convirtió al «Señor Dios». También es exigente Jesús con el hombre que se dirige a él en el evangelio y precisamente aquí lo que está en juego es un cambio de perspectiva de su vida espiritual: pasar de una espiritualidad centrada sobre él mismo y el cumplimiento de la ley a una espiritualidad centrada en el Señor: «Vende tus bienes… luego ven y sígueme». Esta conversión la necesitamos hacer todos continuamente: no yo, sino Dios en mí… «Bienaventurados los pobres en el espíritu…».

SÁBADO 15.08.2026
Sábado de la 19ª semana del T.O., par.
Y si no le echamos la culpa a Dios, se la echamos a nuestros antepasados: «Los padres comieron agraces y los hijos tuvieron dentera». Hoy esto sigue siendo de actualidad y muchos buscan en el pasado y en los antepasados la culpa de lo que hoy padecen. Ezequiel hace una llamada profética a no buscar culpas, sino a asumir las propias responsabilidades. Seguramente que el pasado no fue ideal, ¿pero es que yo soy ideal? A los exiliados (al menos a algunos) les faltaba humildad, también a nosotros. Nosotros como ellos seguimos necesitando «un corazón de niño». «Oh, Dios, crea en mí un corazón puro».

VIERNES 14.08.2026
Viernes de la 19ª semana del T.O., par.
Seguramente que entre los exiliados habría quien echaría la culpa a Dios de aquel desastre. La voz del profeta se eleva para dar la vuelta a la acusación: «Tú confiada en tu belleza, te prostituiste…». Con todo Dios no se deja ganar en magnanimidad: «me acordaré de mi alianza contigo… y estableceré contigo una alianza eterna…». Pero cómo nos cuesta entender esto. Es más fácil echarle la culpa a Dios que intentar cambiar la propia vida… Como es más fácil «repudiar a la mujer por cualquier motivo» que mantenerse fiel a la alianza matrimonial. Dirá Jesús: «No todos entienden… sólo los que han recibido este don». Pues bien, este es un don que no debemos cansarnos nunca de pedir… el don del Espíritu Santo.

JUEVES 13.08.2026
Jueves de la 19ª semana del T.O., par.
No parece que el exilio del 597 a. C. enseñara mucho ni a los dirigentes ni a los habitantes de Jerusalén contra los que se dirige la acción profética de Ezequiel. Y así, incluido el rey, todos marcharían al exilio en el 587 a. C. y Jerusalén y su templo destruidos. Tampoco parece, en la parábola de Jesús, que el «criado» aprendiese mucho de la magnanimidad de su señor y así trató despiadadamente a su «compañero». Esto sería su propia ruina. Repetimos hoy en el salmo responsorial: «No olvidéis las acciones del Señor». Podríamos leerlo en negativo para no tropezar dos veces en la misma piedra (cosa que solemos), pero leámoslo en positivo: Tanto me ha amado y me ama el Señor, que ¿cómo no voy a perdonar de corazón a quien me ofende? Pero el orgullo se nos pega con facilidad a la piel del corazón… «Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, enséñame tus decretos».

MIÉRCOLES 12.08.2026
Miércoles de la 19ª semana del T.O., par.
La destrucción de la ciudad de Jerusalén y de su templo en el 586 a. C. se hace (dura y despiadada) visión profética para Ezequiel. Todo queda destruido. Todo menos «la gloria de Dios» que se eleva sobre los cielos… Son las etapas de la Historia de la Salvación. La «la gloria de Dios» volverá a manifestarse en Jesucristo, muy lejos del esplendor del templo y de sus ceremonias, en la opacidad de nuestra carne mortal y de nuestros “conflictos” humanos: «Si tu hermano peca contra ti… Si no les hace caso… Todo lo que atéis en la tierra… Si dos de vosotros se ponen de acuerdo…». San Ireneo de Lyon (s. II) dirá «La gloria de Dios es que el hombre viva, y la vida del hombre consiste en la visión de Dios». Jesús nos deja sencillas instrucciones para que esto sea posible.

MARTES 11.08.2026
Martes de la 19ª semana del T.O., par.
Ezequiel no era profeta sino sacerdote. El Exilio y la llamada de Dios le cambiarían. Le tuvo que costar: «No seas rebelde… Abre la boca y come lo que te doy»… Podíamos añadir: aunque no sea aquello a lo que estás acostumbrado. También Jesús descoloca a sus discípulos con sus enseñanzas poniendo como referencia del Reino «a un niño» y a un pastor que «va en busca de la oveja perdida». La Palabra de Dios siempre nos cuestiona y nos saca de nuestras costumbres y rutinas, de los caminos “ya sabidos” de todos los días. Ezequiel se echó para adelante y descubrió que aquella palabra «comida» le «supo en la boca dulce como la miel»… Es la “sorpresa” de la vocación seguida a contracorriente de las lógicas del mundo. «Mi alegría es el camino de tus preceptos, mas que todas las riquezas…».

LUNES 10.08.2026
San Lorenzo, diácono y mártir.
El bienestar nos hace egoístas y tacaños. Nosotros mismos pagamos las consecuencias: «El que siembra tacañamente, tacañamente cosechará». ¿Nos extraña, pues, que las sociedades avanzadas sean un pozo de insatisfacción? No se puede recoger vida en «abundancia» si no la sembramos… si no nos sembramos como «grano de trigo que cae en tierra y muere». La celebración de la fiesta del diácono (servidor de los pobres de Roma) y mártir san Lorenzo nos invita a cuestionarnos nuestra forma de vida acomodada.

LUNES 10.08.2026
Lunes de la 19ª semana del T.O., par.
Exiliado «en tierras de los caldeos» al profeta Ezequiel se le hace «visible la Gloria de Dios». Ésta no se ha quedado en Jerusalén en su templo, al contrario, ha acompañado también a los exiliados. Podíamos decir Dios está más presente junto al dolor y el sufrimiento de la gente que al esplendor y magnificencia de los templos. Es la paradoja del misterio de la Encarnación: la Gloria de Dios manifestada y al mismo tiempo ocultada en quien «será entregado en manos de los hombres» y en quien es obligado a pagar el impuesto de «las dos dracmas». Toda una lección para quienes “corren” detrás de lo “maravilloso” para encontrar a Dios, pero no se dejan encontrar por Él en el día a día de la vida y en cuantos se cruzan en su vida en ese día a día. No sólo «los cielos están llenos de la gloria de Dios», también «la tierra», como nos recuerda la antífona del salmo responsorial.

SÁBADO 08.08.2026
Sábado de la 18ª semana del T.O., par.
Y al imperio asirio le sucedió el babilonio. Por un lado, fue una liberación, pero por otra, los babilonios siguieron cometiendo abusos y tropelías como sus predecesores. Habacuc no lo entiende e increpa a Dios. La respuesta de Dios nos recuerda que el mundo ha sido, es y será siempre convulso, pero que al final la última palabra no será la de los violentos sino la de Dios: «Mira, el altanero no triunfará; pero el justo por su fe vivirá». Es una invitación a vivir en la fe sean cuales sean las circunstancias que nos toquen vivir… que, al menos, nuestra «fe sea como un grano de mostaza».

VIERNES 07.08.2026
Viernes de la 18ª semana del T.O., par.
El poder nos hace creernos dioses. La riqueza y la fama también. Y cuando el ser humano se cree un dios comete abusos y tropelías. Así ocurrió con el imperio asirio y el profeta Nahún lo denuncia. Así ocurre con cada uno de nosotros y Jesús nos lo recuerda: «Quien quiera (o crea) salvar su vida, la perderá (o malogrará)». Sólo Dios es Dios, y ese Dios se nos ha revelado y hecho cercano en Jesucristo. Que nunca lo olvidemos: «Soy yo, solo yo, y no hay dios fuera de mí. Yo doy la muerte y la vida, yo hiero y yo curo».

JUEVES 06.08.2026
La Transfiguración del Señor.
A veces, en las noches oscuras de la vida, el Señor nos regala una “luz” que “arma” y da sentido a todas esas “piezas” sueltas (tal vez, dolorosas) que configuran nuestra existencia. Es una experiencia que no se sitúa a nivel intelectual, sino existencial. Quizá sigamos sin entender ni poder dar una explicación, pero vemos con los ojos del corazón y todo ha quedado iluminado… y encontramos fuerzas para seguir adelante. Así les ocurrió a Pedro, Santiago y Juan en el «monte alto» del evangelio. Fue un anticipo de la Resurrección, y necesitarían esa “luz” para pasar las amargas horas del fracaso de la pasión y muerte del Señor. También necesitaría esa “luz” la comunidad a la que escribe el apóstol Pedro, una comunidad perseguida y en dificultades, y por eso le dice: «Habíamos sido testigos oculares de su grandeza… Tenemos confirmada la palabra profética… Y hacéis muy bien en prestarle atención como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que despunte el día…».

JUEVES 06.08.2026
Jueves de la 18ª semana del T.O., par.
Humanamente hablando la Alianza de Dios con su pueblo parece un auténtico fracaso: salvo en breves momentos de su historia y en contadas personas, un desastre. Y sin embargo, a través de los profetas, Dios sigue insistiendo: «Ya llegan días en que haré (…) una alianza nueva». Lo novedoso de esta «alianza nueva» es que todo el “esfuerzo” queda en manos de Dios: «Pondré mi ley en su interior y la escribiré en sus corazones…». Esta alianza quedará sellada en la Muerte y Resurrección del Señor (como él mismo había anunciado) y rubricada con el envío del Espíritu Santo. Pero esto, como a Pedro, nos sigue costando entenderlo (o no lo entendemos de ninguna forma). «Oh, Dios, crea en mí un corazón puro», que acoja «la alegría de tu salvación», que viva no «lejos de tu rostro» y unido a «tu santo espíritu».

MIÉRCOLES 05.08.2026
Miércoles de la 18ª semana del T.O., par.
Quizá la «mujer cananea» sólo quería un milagro del Señor en favor de su hija enferma. Es humano. Pero el Señor, con su “resistencia” hizo nacer en ella un don mayor: el don de la fe. En su amor infinito el Señor siempre nos da mucho más de lo que pedimos, aunque nos cueste entenderlo o no lo entendamos de ninguna forma. A cambio sólo se nos pide perseverancia y confianza. Como nos recuerda hoy Jeremías: «Con amor eterno te amé, por eso prolongué mi misericordia para contigo. Te reconstruiré… Plantarás viñas… El Señor ha salvado a su pueblo…».

MARTES 04.08.2026
Martes de la 18ª semana del T.O., par.
Jesús no se queda a “saborear su éxito”, ni quiere que sus discípulos lo hagan ─sería traicionar su causa─: «Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca». El evangelio no es negocio, es gratuidad, y la fe es siempre un estar en camino. Dios es Dios y siempre nos desborda, por ello quien se instala o quiere utilizarlo en su beneficio, se aleja de él. Claro que «la travesía» no siempre es fácil: hay «olas», hay «viento»… hay «fantasmas» ─los peores son los que nosotros nos fabricamos─ y hay fantasmones ─como Pedro que quiere imitar a Jesús caminando sobre el agua─… Pero también está la voz del Señor que nos grita a cada uno al corazón: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!». Una voz que reclama de nosotros una actitud creyente y humilde: «Señor, sálvame». Es la lámpara encendida que siempre debe alumbrar en nuestro corazón, la lámpara que alumbró a través de los profetas, aún en los peores momentos de su historia, la fe de Israel: «Tu llaga es incurable… Pero esto dice el Señor: “Cambiaré… compadeceré… reconstruiré…».

LUNES 03.08.2026
Lunes de la 18ª semana del T.O., par.
Hay verdaderos y falsos profetas: Jeremías versus Jananías. Y hay también verdadera compasión y falsa compasión. La muerte de Juan Bautista entristece a Jesús, quien busca la soledad, imaginamos que para hacer duelo. La gente no le deja y él «se compadece de ella». Sin embargo, los discípulos dicen: «despide a la multitud… que vayan a las aldeas y se compren comida». La reacción de Jesús ─«dadles vosotros de comer»─ nos muestra que la verdadera compasión no sigue los criterios del mundo, sino que pasa por complicarse la vida (por comprometerse). Aunque sea poco lo que podamos hacer («cinco panes y dos peces»), aunque no podamos resolver los problemas de todos, la verdadera compasión es multiplicativa y generadora de vida porque en ella se hace presente y actuante el Señor. «Instrúyeme, Señor, en tus decretos», que sepa distinguir los buenos de los falsos profetas, y que sepa poner en práctica la verdadera compasión hacia los demás.

SÁBADO 01.08.2026
Sábado de la 17ª semana del T.O., par.
Incluso entre los “malos” puede haber gente que no está “podrida” del todo y Jeremías, al menos por esta vez, salvará su vida… No fue el caso de Juan el Bautista, que murió víctima del odio de Herodías y de la insustancialidad de Herodes… Pero tanto Jeremías como Juan gastaron y arriesgaron su vida por el Señor y su recuerdo permanece en la historia como referencia y modelo de por qué y para qué merece vivir: «Buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. El Señor escucha a sus pobres y no desprecia a sus cautivos».